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lunes, 11 de octubre de 2010

Capitulo 19: ¿Cómplices o Culpables?



Capitulo 19: ¿Cómplices o Culpables?

A hurtadillas vigilé que todo el camino estuviera despejado para escabullirme, me había quitado el calzado para ocasionar menor ruido y transité con las puntas de mis pies desnudos tocando el mármol álgido igual que el hielo.
Afuera el motor del Chevy Impala de Adolph ronroneó y supe que era el momento de correr; al instante abrí la puerta, salí, afuera estaba cayendo una gélida llovizna traslúcida como el cristal, cerré la puerta a mis espaldas procurando ser silenciosa, me disparé a correr vadeando la calle a toda velocidad y Joe abrió la puerta del automóvil para mí.
Me recliné sobre la butaca de cuero del pasajero, hundiéndome cómodamente para aliviar la tensión que sentía en mi columna, el coche aceleró con cuantiosa velocidad en el mismo momento en que yo cerré la puerta de un portazo. Las vías de cemento se quedaban atrás rápidamente, a esa hora de la madrugada no habían demasiados medios de transporte atestando el camino. Eran un poco más de las cuatro y aún todo se hallaba muy oscuro, con un leve resplandor rojizo que se cernía en los confines de la noche.
Después de exhalar y conseguir inhalar me coloqué mis zapatillas sin tacón, conjeturé que para el amanecer todo estaría demasiado agitado como para llevar vestimenta incómoda, por eso había elegido las zapatillas bajas. Presagiaba que sería un largo día, y algo me decía que nada saldría bien, tal vez era la cara de Joe, nunca lo había visto mostrar tanta perturbación y zozobra, él no podía impedir destilar agobio de sus ojos, inclusive si pretendiera ocultarlo yo lo percibía, podía sentir su temor en mi piel y podía olfatearlo a su alrededor. Finalmente había aprendido a conocerlo, él se asemejaba a un caballo viejo con trucos viejos, o a una cerradura mañosa con alguna estrategia y técnica específica para girar la llave y abrir. Inteligentemente había que adaptarse a él, adecuarse a sus trucos y descifrar el código que encerraba los sentimientos en su interior.
–¿Estás lista? –arrastró las palabras.
–Como nunca –alguna parte de mí mintió.
Una mano de Joe apretó el volante con abundante resistencia, su mirada no se apartaba del sombrío barrio de la ciudad, estiró su brazo colmado de vendajes y cogió mi mano apretándola muy fuerte, como si fuera la última vez que me tomaría de la mano. Un tibio calor me agarrotó.
–Te admiro –murmuró sin desasirse de mis dedos–. Porque si te soy sincero yo tengo mucho miedo, cualquier cosa que pueda suceder después de la medianoche me aterra. No sé cómo me las arreglaré para conseguir la daga, pero si no lo logro ésta será nuestra última noche juntos.
Mis parpados se cerraron muy pesadamente y mi mano retuvo la suya con más firmeza. Joe era pesimista con un verdadero tono de angustia en la voz.
Esto es peor de lo que pensé, dije en mi cabeza.
–Cómo lamento haber desperdiciado nuestro tiempo con estúpidas peleas –farfullé casi para mí misma. Si tan sólo hubiera aprovechado cada segundo amándolo y dejando que me amara.
Él acercó mi mano a su boca y la besó.
–Te amo, lo sabes, ¿no? –dedujo luego de separar mi mano de su boca. Las ventanas y cristales comenzaron a empañarse y las gotas de lluvia se hicieron más gruesas al estrellarse contra el vidrio, haciendo la visión del camino borrosa tras el agua. Joe activó el limpia-parabrisas y continuó conduciendo–. Tú sabes que cuando te dije que había dejado de amarte estaba mintiendo, me conoces mejor que eso, soy bueno hiriendo a las personas y diciendo mentiras, la verdad es que yo sí te amo con urgencia y locura.
En mi pecho mi corazón se agitó salvajemente, igual que la primera vez esas palabras me llenaban. Entonces comprendí que nada había cambiado entre nosotros.
–¡Oh Joe! Yo también te amo, demasiado –le acaricié los dedos tiernamente–. Creo que yo también he sido dura contigo, yo no te odio ni nunca lo hice, es sólo que a veces me… me haces enloquecer y me pones enferma.
Si seguía nunca terminaría, no era necesario mencionar que me costaba respirar cuando estaba conmigo y mucho más cuando se iba, y que mi vida no tendría sentido alguno si él me dejaba sola.
Una vez acabé de hablar el silenció se extendió, las palabras murieron y fueron enterradas durante minutos.
–Ahora es demasiado tarde para mantenerme alejado de ti, por eso quería que supieras que no importa lo que suceda, yo sí te amé, y todavía lo hago, y lo seguiré haciendo –la sujeción de su mano me sostuvo más fuerte, era como si se esforzara para que el pulso no le temblara–. No importa en lo que me convierta más tarde, recuerda que el Joe que tú conociste y el que está aquí y ahora sentado junto a ti te ama profundamente, y te necesita y te desea. Recuérdalo, por favor –la plegaria y la urgencia que dejó escapar en su entonación hizo que mi corazón se doblara y el alma se me despedazara–. Si de alguna manera me voy no te rindas, y piensa en esta madrugada, que para mí es hermosa porque te tengo aquí a mi lado.
–No te irás, prométemelo, por favor, júralo –le rogué severamente como dándole una orden.
–Es inútil que prometa cosas que sé que no podré cumplir –negó con la cabeza–. Quizás antes de la medianoche me lancen en una tumba y mi alma regrese al infierno, o tal vez vuelva a perderme pronto. Con la sangre de demonio hay una parte oscura de mí que sale a relucir sin que pueda controlarlo. Primero comienza con ira frenética, en ese punto todavía soy yo luchando por el control. Pero de pronto siento unas horribles ganas de pelear cuerpo a cuerpo, de matar a alguien, de hacer daño con mis propias manos, de ver correr mucha sangre. Y hago cosas que no quiero, como si estuviera encerrado en un cuerpo que actúa por su propia cuenta, nada puede pararme cuando estoy así. Quiero detenerme y lucho pero no puedo, algunas veces cuando vuelvo a ser yo mismo siento que hay vacíos en mi memoria y no recuerdo por completo lo que hice. Por eso me aseguro de que estés bien a cada momento, para saber si no te hecho daño y no lo recuerdo –él aceleró, yo permanecí callada oyendo el hilo rítmico de su voz y observando el limpia-parabrisas moverse de un lado a otro. Izquierda, derecha–. Cada vez esa cosa se apodera más de mi cuerpo, los periodos de lucidez cada vez son más cortos, así que quiero pedirte que no permitas que te dañe ni te lastime, y pase lo que pase debes seguir adelante.
–Joe, no me hables como si estuvieras despidiéndote, no lo hagas –lo corté destempladamente.
Él sonrió sin volverse para mirarme.
–Tienes razón, tengo una reputación de gamberro ególatra que conservar.
–De acuerdo, me gusta más como suena eso –asentí con aprobación–. Entonces… ¿quieres contarme cómo pasó todo esto con… Sam?
Para mi sorpresa él asintió.
–¿Has estado en La Tumba de los Condenados?
Vacilé.
–He estado allí, ya sabes, mientras estuve… muerta.
–Fue ahí donde conocí a ese hombre –dijo.
Por un momento sentí que mi rostro perdía color.
–También yo, pero hasta ahora supe que su nombre era Sam.
–Fue sencillo –continuó–, yo estaba buscándote, me encontré con ese tipo, él me ofreció un trato que no pude rechazar, me dijo que si yo le ganaba en un juego de póker él me devolvería a la tierra junto contigo. Pero puso algunas condiciones, me dijo que me estaría esperando cuando yo reviviera, yo debía servirle y trabajar para él, mientras lo hiciera tú y yo y cualquiera de mis amigos estaría a salvo…
Antes de que continuara yo lo interrumpí.
–¿Y qué pasaba si perdías?
–Si perdía sería condenado al infierno como todos los demás –replicó–. Entonces lo hice, no tenía nada que perder, estaba muerto, te había perdido, no me quedaba nada más. Jugué, pero también hice trampa, porque necesitaba verte y saber que estabas bien, así fue como gané. Es por eso que estoy aquí, sirviéndolo para mantenernos a ambos con vida.
–Y has hecho todo lo que ese demonio te ha ordenado porque él te ha amenazado con enviarte bajo tierra –no era una pregunta.
–No –refutó–. Me amenazó con enviarte a ti bajo tierra.
–Pero… ¿has escuchado lo que él quiere hacer? Quiere traer a Deborah de vuelta.
Él no dijo nada. Hubo un silencio incómodo después de eso y su teléfono sonó.
Contestó.
–¿Hola? –pausó un minuto–. ¿Qué tendré que hacer?... –más silencio se extendió–. Lo haré. Adiós.
Joe hizo derrapar el auto en una curva y los neumáticos chirriaron dejando marcado el asfalto.
–Ponte el cinturón, linda –gruñó Joe apresurando la velocidad.
Pasé el cinturón por encima de mi pecho mientras me acoplaba al brusco avance del Impala.
–Adolph y los chicos se van a cabrear cuando sepan que nos marchamos –dije mientras los recordaba.
Cuando él no respondió y se mantuvo inexpresivo sin mirarme yo alcé la mano y la ubiqué sobre su brazo.
–¿Joe…?
Se giró con tosquedad hacia mí y su mirada se había permutado, sus ojos adquirieron un desvaído fulgor hosco, de pronto él no era Joe.
Parpadeé sobrecogida.
–¿Estás bien? –intenté balbucear y las palabras resurgieron casi sin sonido alguno.
Sus ojos no abandonaron los míos, y me pareció estar viendo dos agujeros negros, inhóspitos y sin fondo, y entonces…
¡Oh por Dios!
–¡Joe! –grité con la voz descosida y tomé el volante para hacerlo girar–. ¡Vamos a chocar! ¡Mira hacia adelante!
Él se amedrentó en cuanto comprendió lo que sucedía, me empujó hacia mi asiento y atrapó el volante con las dos manos.
Frenó con brusquedad.
El golpeteo de las gotas de lluvia sobre el latón del techo y los cristales de las ventanillas se auscultó en el silencio. Los autos desfilaban a toda velocidad a los costados del Chevy y la carretera mojada delante de nosotros brillaba.
–Eres… ¿tú? –le pregunté.
–No –cuando respondió empleó un tonillo rígido y adusto.
Reiteradamente Joe puso el vehículo en marcha y nada más pasó, él no volvió a mencionar una palabra ni me miró de nuevo.
Varios kilómetros más lejos paramos en una poblada avenida, Joe salió del auto y surcó la calle abandonándome, me bajé para seguirlo, reparé en que no habían tantas personas afuera como había imaginado, pero aún así eran suficientes, algunos comercios de veinticuatro horas estaban abiertos y desiertos. Me percaté de que Joe se alejaba sin importarle si me dejaba atrás, la punta de su abrigo desapareció en una esquina y yo tuve que apretar el paso y echarme a correr detrás de él. Seguidamente lo vi entrar en un pequeño lugar, un establecimiento de comida china.
Fui hasta allí, el tintineo de una campana se escuchó cuando empujé la puerta de cristal, lo primero que vislumbré fue al asiático tras el mostrador, una pareja de humanos se dirigieron a la salida con bolsas de comida para llevar, las mesas se hallaban vacías, salvo por una, donde Jonathan estaba sentado, y Joe se encontraba delante de su mesa, de pie apoyando sus manos sobre el mantel rojo y dorado de diseño asiático. Me acerqué a ambos.
–¿Es que un vampiro no puede disfrutar de su comida de madrugada en paz? –oí decir a Ravenwood, él sostenía el menú donde escondía su rostro, miraba detenidamente las letras y hablaba con voz baja y moderada.
–¿Podemos ir a otro sitio? –preguntó Joe al hombre.
–No –negó él y luego dio un sorbo de su cappuccino.
–Bien.
Joe se echó para atrás, con la misma velocidad en la que viaja un resplandor desenfundó un largo cuchillo de más de treinta centímetros de largo y lo arrojó hacia la caja registradora. Más rápido que un parpadeó el arma voló haciendo molinetes en el aire y quedé sin respiración cuando una línea roja de sangre apareció en el cuello del cajero, la sangre chispeó y su cabeza se deslizó desprendiéndose de su cuerpo hasta caer provocando un sonido húmedo y salpicando sangre en un charco por todo el suelo enlosado.
Eso hizo que el Zephyr levantara la vista del menú y se quedara mirando con una ceja alzada al hombre sin cabeza.
Tuve nauseas, si hubiera comido algo además de sangre lo habría vomitado.
El cuerpo decapitado y guillotinado del humano asiático se tambaleó y cayó al suelo dos segundos después cerca de la cabeza.
–Genial. ¿Ahora quién me servirá la comida? –se quejó Ravenwood, aún parecía estar casi sorprendido enarcando la ceja de manera sarcástica.
Mis ojos destellaron en pánico cuando Joe se giró hacia mí con esa mirada de asesino.
–Angelique, cierra las puertas –dijo aterradoramente señalándome con su barbilla las llaves que se hallaban colgadas a la pared detrás del mostrador.
Insegura me decidí a obedecerlo mientras trataba de ignorar el olor a sangre humana, pasé por un lado de él victimizada de miedo, él pareció no notarme, su mirada iba dirigida hacia el otro vampiro mayor.
Me aseguré de que la cocina estuviera vacía, tomé las llaves, aseguré las cerraduras, puse el pestillo, y bajé las cortinas, mis dedos temblaban.
Con armónica lentitud, ecuanimidad y firmeza Jonathan se levantó de su silla, sosteniendo la mirada que Joe le arrojaba.
–Blade –dijo Jonathan rigurosamente, aproximó su rostro al de Joe, sus manos descansadas también sobre la mesa–. Puedo ayudarte si tú lo deseas, todavía hay una oportunidad para liberar tu alma del poder de Sam, pero si decides luchar contra mí por La Daga de Fuego entonces ganarás otro enemigo. Realmente lo que estás haciendo no te ayudará a salvar a Angelique, Sam te está engañando.
Joe avanzó sobre la mesa como un animal, inesperadamente los platos y tazas cayeron al suelo y se quebraron con un estrépito, él se colocó detrás de Jonathan y pasó su brazo alrededor del cuello del demonio con la intención de estrangularlo.
–Niña, pídele que me suelte o lo lastimaré –me ordenó Ravenwood.
Aclaré mi garganta para hablar.
–Joe… –mi voz tembló, no sabía que decirle.
–Mantente callada, Angelique –me gruñó Joe.
Ravenwood parecía extraordinariamente pacífico cuando repentinamente se sacudió y golpeó las costillas de Joe con su codo. Joseph jadeó y se retiró hacia atrás soltando el cuello del hombre y posando una de sus manos sobre su costado derecho.
–Jonathan, ¿qué es lo que está pasando? No entiendo mucho de toda esta mierda –chillé desde lejos.
Dejándome de lado, ambos hombres se mostraron sus colmillos, Joe se impulsó hacia adelante para golpear a su adversario, pero Jonathan eludió el ataqué y algo brilló en su mano.
Una espada, un arma con una filosa hoja serpenteante que había estado colgada de la pared.
Lancé un grito echándome a correr hacia ambos, sin embargo, no conseguí alcanzarlos a tiempo, el vampiro mayor estampó el cuerpo de Joe contra una pared, tomó la empuñadura de la espada, dio una estocada y hundió la espada en el estómago de Joe, quien abrió la boca al darse cuenta de esto.
La espada había atravesado el cuerpo de Joseph hasta enterrarse en la pared, Joe quedó clavado como una pintura decorativa. Se hallaba sin aliento examinándose a sí mismo.
El terror se apoderó de mi cuerpo, mis rodillas temblaban, me quedé petrificada en mi sitio sin respirar, mi corazón se había paralizado, mi pecho sofocado dolía.
–Estará bien –masculló Ravenwood–, fui cuidadoso, no lastimé sus órganos vitales y no he atravesado la columna.
Eso no fue demasiado consolador. Saliendo del shock corrí hasta Joe, haciéndome creer que estaría bien, convenciéndome, repitiendo en mi cabeza que saldría de esto igual que siempre. Rumiando como fiera Joe tomó la espada por el asidero, la deslizó lentamente fuera de de su cuerpo, sosteniendo la hoja filosa y ensangrentada mientras la extraía de su abdomen. Él gimió.
Me volví hacia Jonathan llena de furia, el hombre despiadado me sonrió.
–Podría haberlo matado, no lo hice, pero será mejor que llames a su jefe para que le haga desaparecer esas heridas, o podría desangrarse.
Decidí que lo mandaría a la mierda una vez me asegurara de que Joe estuviera bien.
Corrí hasta mi amado, que estaba resbalando su espalda por la pared y dejándose caer muy lentamente en el suelo, adolorido, hacía presión en la abertura de su abdomen para detener el sangrado, su ropa y las vendas que envolvían sus brazos se habían manchado de rojo; me tumbé de rodillas a su lado, temerosa de tocarlo.
–Joe… –mi voz sonó impropiamente ronca.
Como caído del cielo el tintineo de la campana de la puerta hizo eco en las paredes, volví mi mirada hacia la entrada y me sorprendí al vislumbrar a Alan entrando, con una despampanante rubia que iba con él. ¿Cómo habían entrado si yo había cerrado las puertas?
La mujer parecía súper modelo de revistas, el cabello largo y liso le llegaba hasta la cintura y le caía cubriendo sus hombros, aquella melena era de un color muy claro, a plena luz podía parecer blanco, los ojos le brillaban en color amarillo, aunque entre parpadeos lanzaban destellos rojos, los labios eran delgados, carmesí, y estaban formando una línea. Ella tenía puestos vaqueros ajustados, camisa negra, chaqueta de jean y botas altas de tacón, parecía una mujer capaz de golpear a un hombre y dejarlo tendido en el suelo. Y era muy alta, delgada, piernas largas, cuello largo, brazos largos, cuerpo espigado.
El reconocimiento me invadió, la conocía, tenía que haberla visto antes, pero no podía recordar quién era.
–¿Padre? –masculló la joven al ver a Jonathan.
Fue entonces cuando la recordé, sentada a la mesa de los Ravenwood en aquella fiesta aristócrata donde Deborah me había atacado. Ella era una de las hijas de Jonathan. Era difícil recordar la imagen familiar de Jonathan con su esposa e hijos.
El demonio no le habló, se avecinó hasta Alan a zancadas lentas y fraguadas, lo miró, posó sus ojos en el pecho de Alan, donde colgaba algo brillante, era una especie de medallón de oro, definitivamente algo que usaría una mujer, no un hombre.
Jonathan elevó una mano y capturó el medallón dorado que colgaba del cuello de Alan.
–¿Le diste uno de tus dones a éste muchacho? –interrogó Ravenwood a su hija–. Tendremos que hablar sobre esto.
Acto seguido, Ravenwood se desplomó, esfumándose entre humo negro, en su lugar apareció un murciélago que escapó velozmente por una de las ventanas.
–Hola –me saludó la hija de Ravenwood dándome una amplia sonrisa–, soy Julieanne Ravenwood, ya nos conocíamos.
Asentí, se suponía que debía preguntarme por qué ella estaba aquí, pero me di cuenta a tiempo de que Joe trepidaba y su sangre caliente estaba manchándome.
–Joe, dime que estás bien –susurré.
Él aún no era mi Joe, seguía siendo ese alter ego malvado, de todas formas no podía permitir que se muriera. Él exclusivamente negó con su cabeza, aquella mirada perdida se dirigió hacia la nada, parecía estar vacío.
–¡Ayúdame, Alan! –le grité furibunda.
Todavía no podía decidir de dónde venía aquella ira.
Alan y esa Julieanne se aproximaron cautelosamente a Joe, como si temieran que él pudiera agredirlos.
Maldije, eso no era justo, él estaba mal herido e indefenso, aún cuando no fuera él mismo, estaba mal y la aversión de ellos no le serviría de nada, incluso sabiendo que tratábamos con el Joe maligno era muy injusto dejarlo solo en ese momento.
En un ataque de pánico metí las manos en los bolsillos de Joseph buscando su teléfono móvil, cuando lo encontré indagué en los últimos números marcados y llamé a Sam.
Luego de dos tonos él respondió con una exclamación audaz.
–¡Eva!
–Joe está en problemas, te necesito –murmuré.
Samael siseó del otro lado del teléfono.
–Iré enseguida –repuso y la llamada se cayó.
La cabeza de Joe se tambaleó, yo sostuve su rostro entre mis manos y le di un beso en la mejilla. En el momento en que Alan quiso inclinarse hacia Joe, éste le lanzó un profundo gruñido de amenaza enseñando sus colmillos.
–No dejará que me acerque –replicó Alan.
Imprevistamente advertí que Sam se hacía de carne y hueso en la habitación, apareciendo desde la lobreguez como un fantasma. Él demonio recorrió la estancia con la mirada y luego caminó despacio hasta Joe.
–Levántate –le ordenó Sam a Joseph.
Con una mueca de dolor Joe obedeció, me sentí inexplicablemente encolerizada, a él no le gustaba seguir órdenes.
Sam alargó el brazo e incluso antes de que su piel tocara la de Joe el sangrado comenzó a detenerse, él demonio se inclinó haciendo esa clásica reverencia y se esfumó misteriosamente.
Joe lanzó un suspiro aliviado y se quitó el vendaje de los brazos. Estaba curado.
La rubia alta hizo ruido con sus botas de tacón al caminar despacio, se aproximó hacia Alan para hablarle.
–Dile, Alan –le insistió Julieanne.
Alan asintió.
–Joe, vine con ella para ayudarte –explicó Alan humildemente–. Ella es una de las hijas de Jonathan, fui a buscarla porque sabe dónde está oculta La Daga de Fuego, queremos ayudarte.
El cuerpo de Joe se puso rígido, dio un paso hacia atrás con desconfianza.
–¿Por qué querrías ayudarme? ¿Cuándo decidiste cambiar de opinión?
–Soy tu amigo, tú y yo queremos lo mismo, ambos queremos mantener a salvo al grupo.
–No, estás mintiéndome –objetó Joe pareciendo desorientado.
–Si quieres puedes creerme o no, pero piénsalo, no tienes ni idea de cómo ni dónde encontrar la daga, no sabes cómo localizar a Jonathan y sabes que jamás podrás competir con semejante oponente, tienes esto, lo tomas o lo dejas.
–¿Por qué querría ella ayudar a robar la daga de su propio padre? –me entrometí con sospecha.
–Angelique, mi padre es un monstruo, no me importa lo que le suceda –me respondió calmadamente.
–¿Y por qué ayudarnos? A nosotros –seguí observándola de forma descaradamente desconfiada.
–Porque odio a mi padre y hace mucho tiempo que conozco a Adolph.
Finalmente asentí con la cabeza, podría haberla martillado con más preguntas, pero decidí comportarme.
–¿Dónde está la daga? –preguntó Joe con esa despiadada voz, sabía que no era él mismo.
Dos minutos más tarde nos encaminábamos en el auto de Adolph hacia alguna parte, Julieanne estaba conduciendo, Alan en el asiento del copiloto y Joe a mi lado en la parte trasera, no me habló a lo largo del camino, estaba pegado a la ventana contraria a la mía, alejándose lo más que podía de mí, mirando hacia afuera.
La chica Zephyr aparcó a un lado de una carretera de arena, estaba amaneciendo, la luz solar comenzaba a quemar mis ojos. Los cuatro bajamos del Chevy, Joe dio algunos pasos en el terreno examinándolo con una expresión de cólera.
–¿Dónde diablos… –la voz de Joe fue interrumpida cuando él se cayó violentamente sobre la tierra como si se hubiera desmayado.
Mis ojos se ensancharon ampliamente, giré mi mirada hacia Alan y observé que él sostenía una pistola.
¡Dardos! Exclamé en mi mente. Alan le había disparado un dardo tranquilizante a Joe, al menos yo esperaba que fuera eso, un tranquilizante…
–¿Qué hiciste? –mi rostro enrojeció.
Mi cuerpo estaba teniendo una monumental lucha contra mi mente y mi corazón, no podía decidir si lanzarme corriendo hacia Joe, proferirle un puñetazo al Zephyr o quedarme quieta y pasmada en mi lugar.
Enfurecida acorté distancias entre Alan y yo, estaba dispuesta a hincarle mis colmillos si era necesario. Lo amenacé con un gruñido, él dio un paso precavidamente hacia mí.
–Angelique, escúchame…
Le mostré mis colmillos.
–Están llevando esto demasiado lejos, primero partes sus brazos, luego lo encierras, ¿y ahora esto? –yo gritaba–. Él los necesita y ustedes le dan la espalda, eso no es…
Mi cuerpo estaba en guardia, en posición de ataque, como preparándose para arremeter contra él, pero cuando moví mis manos el Zephyr me sujetó de las muñecas.
–Puedo explicarte, Angelique… –él buscaba mirarme a los ojos y yo sacudía la cabeza–. Mírame, escúchame.
Pero de pronto sentí que su voz era lejana, ahogada, y mi visión era como nebulosa…

Cuando recobré la visión me espanté, me sentí asustada infernalmente. Pestañeé varias veces para que mis ojos se acostumbraran a la oscuridad, algo frío se encontraba en la palma de mi mano, un cuchillo, yo estaba de pie en algún lugar umbroso, y algo apretaba mis muñecas con garrafal fuerza, un tacto frío. Eran las manos de Alan, que estaban sosteniéndome muy sólidamente.
No entendía lo que estaba sucediendo, mis manos empezaron a trepidar, abrí el puño y dejé caer el cuchillo que estaba apuntando hacia el cuello de Alan. Por un instante deseé gritar, pero Alan desaferró mis muñecas y cubrió mi boca con una de sus inquebrantables y gélidas manos. Sentí la piel helada contra mis labios.
–Shh –chasqueó–. Tranquila, ¿recuerdas algo?
Sacudí mi cabeza negativamente y él me soltó.
Respiré de manera agitada, me faltaba el aire, noté que me hallaba en alguna especie de cueva, había antorchas alumbrando la caverna, el fuego danzaba iluminando delicadamente las paredes de roca cruda y el suelo de tierra húmeda. Podía olfatear la humedad que saturaba mi nariz. El silencio era mortal.
Y vislumbré el cuerpo de Joe, tumbado entre las sombras, con grilletes y cadenas alrededor de las manos, y delante de él barras metálicas de hierro lo encerraban dentro de una diminuta jaula, tan pequeña que apenas cabía. Mi pánico se acrecentó, él se encontraba inconsciente, sentado dentro de aquel armazón de metal, no se movía, sus piernas no se estiraban completamente debido a que el espacio era acentuadamente reducido, su cabeza descansaba en uno de sus hombros, su cabello crecido le caía en la cara. Esa maldita jaula parecía incómoda como el infierno.
Mi garganta emitió un sonido asfixiado cuando quise hablar, y contemplé a Julieanne surgiendo desde la espalda de Alan.
–Primero escúchame, Angelique, no te alteres, no me temas, por favor –me pidió Alan muy urgido.
–¿Qué demonios hiciste? Alan, tú estás… –mi voz se escuchaba terrible–. ¿Has jugado con mi memoria? Has manipulado mi mente, ¿cierto? ¿Qué diablos me hiciste y a Joe?
–Él duerme, él tan solo está dormido, pronto despertará –se apresuró a contestar–. Y te juro por todo lo que tengo que no he controlado tu mente ni te he borrado los recuerdos, lo juro.
–Es cierto, yo estuve aquí –participó aquella chica rubia.
Ella tenía una presencia imponente, era como si brillara, como si luz se desprendiera de su cuerpo, y parecía presumida como artista de cine, era como una diva en potencia, siempre con una astuta sonrisa de suficiencia, meneaba su cabello largo de un lado a otro para lucirlo.
¡Ah! No quería admitirlo, pero no soportaba que ninguna mujer se comportara como si era mejor que yo. Y a esta chica le faltaban dos cosas. Humildad, Modestia.
–Mira, Angelique –comenzó Alan–, has estado actuando como Joseph, quisiste matarme –él apuntó con el dedo hacia el cuchillo que estaba en el suelo–. Estuve a punto de dispararte un dardo para tranquilizarte. La sangre que has bebido de Joe ha hecho efecto.
Mi mandíbula cayó y mi boca quedó abierta de par en par.
–Sé que no te agrado –interrumpió Julieanne–. Y, oh, lo escuché en tus pensamientos, lo siento. Bueno, Alan y yo les mentimos para traerlos hasta aquí.
Le lancé una mirada drástica a Alan.
–¿Qué está diciendo esta…? –contuve el insulto–. Saca a Joe de esa jaula, hombre. Ahora mismo.
–Necesito que me escuches primero –él dijo–. Julieanne no odia a su padre, ella vino a ayudarnos, para eso tuvimos que engañar a Joe, estamos en complicidad con Jonathan, él nos dijo que encerráramos a Joe para que no fuera un problema. La verdad no sé dónde está La Daga de Fuego.
–Mi padre tiene un plan que podría funcionar –colaboró Julieanne–. Él está trabajando ahora mismo con Nina y Adolph para encontrar a ese mortal, ya sabes, el rubiecito, Jerry.
Fruncí el ceño y me dirigí hacia la jaula de Joe, quería tocarlo, pero simplemente me arrodillé y sujeté los barrotes de hierro.
–¿Estás escuchando, Angelique?
Me volteé desapaciblemente para ver a Alan.
–¿Cómo que está buscando a Jerry? ¿Qué tiene que ver él en todo esto?
–No lo sé, Jonathan no nos dijo nada más, él dijo que se encargaría de todo mientras mantuviéramos a Joe encarcelado, aunque no lo creas él quiere ayudarnos, está de nuestro lado, y quiere matar a Sam –me aseguró él.
–No, no, no –protesté de manera inmediata–. Él quiere matar a Joe, lo ha querido todo este tiempo, quiere deshacerse de Joe. Eso es lo que quiere, ¿no lo entiendes?
–Esa es una posibilidad, pero ese es un riesgo que todos decidimos correr.
Me elevé del suelo violentamente, enfurecida, dando pasos amenazadores hacia Alan y la rubia desvergonzada.
–¿Un riesgo que todos decidimos correr? ¿A quién te refieres con todos? ¿TODOS? Date cuenta, esa es una palabra muy completa –alegué.
–Pero… –empezó a hablar Julieanne.
–Cállate, zorra –alcé la voz. Enmudeció.
Ella abrió la boca atónita, estupefacta, sublevada y furiosa.
–¿Tú…? Ah, ¿qué…? –ella se atragantó de palabras y Alan le hizo un gesto para que se callara.
–Déjala, Julieanne, está muy desconcertada, eso es todo.
–¿Desconcertada? –repetí–. ¡Desconcertada! Esto es…
–Supimos que no estarías de acuerdo con esto en el momento en que notamos que dejaste escapar a Joe –prorrogó Alan alterándose–. ¿Sabes lo que Sam le hará a tu novio? ¿No escuchaste lo que él dijo sobre el tatuaje de Joe? Debemos mantenerlo encerrado, porque si Samael consigue las tres dagas preparará un ritual para apoderarse del cuerpo de Joe, él quiso decir, poseerlo. Y Joe nunca volverá. Además de eso el hombre quiere convocar a Lilith en su forma de demonio –la mirada de Alan era severa–. Lilith es la verdadera identidad de Deborah. Esa mujer es la gran diosa del infierno, nadie nunca ha intentado traer a la tierra a un demonio en su forma natural. Jonathan me dijo que si ella es liberada acabará con todo, sólo el poder de las dagas puede convocarla. Y si eso pasa, estaremos jodidos. ¡Jodidos por completo!
–Niña –la voz de Julieanne cortó la de Alan–, tienen dos opciones, o confían en mi padre, que quiere ayudarlos, o confían en ese tipo. Míralo de este modo, ustedes y mi padre han encontrado un enemigo en común, con o sin su ayuda él tratará de detenerlo, aunque sería mejor si están con él.
Entonces recapacité, Joe no estaba haciendo lo correcto, él estaba siendo irracional, robar las dagas era una completa locura, y Sam había estado manipulándolo para que hiciera cosas terribles. Pero si…
–Si Ravenwood nos está engañando y quiere que encerremos a Joe para que así pueda…
Julieanne me interrumpió.
–Si mi padre hubiera querido matarlo ya lo habría hecho, ha tenido muchas oportunidades.
–Y las ha aprovechado muy bien –le despedí una sonrisa fingida.
–Angelique, Julieanne, ya basta –disertó Alan.
Todos percibimos el crujido de ropa en movimiento y nos volvimos hacia Joe, cuando lo avisté mi corazón se estrechó. Él estaba intentando levantarse, pero el espacio estrecho se lo impedía, se golpeó varias veces antes de darse cuenta de que no podía moverse ni un centímetro, oí sus gruñidos por lo bajo.
Me acerqué a la prisión enrejada a toda velocidad.
–Joe, mi Joe, ¿Estás bien?
–¿Qué es esto? –gruñó, su rostro parecía confundido, su mirada aterrada.
–Esto… bueno, escúchame, tienes que quedarte aquí porque…
Posé mis manos en los lingotes de metal frío, él se veía aturdido, claustrofóbico.
–Me engañaste, Angelique, tú me engañaste –comenzó a susurrar él con la voz quebrada–. Estuviste de acuerdo con ellos, ellos no saben dónde está La Daga de Fuego, tú me traicionaste. Me encerraste aquí.
–No, Joe, no.
Introduje mis manos dentro de la jaula para acariciarlo y él se aplastó en la esquina tratando de alejarse de mí.
–Déjame, déjame en paz, no me toques.
Me aferré fuertemente a los tubos de la celda, hasta que mis dedos dolieron, agaché mi cabeza y contuve lágrimas de rabia, de frustración, de miedo. Sentía pánico.
–¡Aléjate de mí! –me gritó Joe.
Sentí que Alan me sujetaba un brazo.
–Apártate –me dijo Alan entre dientes.
Con mucha fuerza el Zephyr tiró de mí, me levanté tambaleándome.
El rostro de Joe se ruborizó con la furia que lo avasallaba, advertí que forcejeaba con las cadenas y grilletes de sus muñecas, y se oyó el fiero estruendo del metal destrozándose.
–¡Oh Mierda! Échate para atrás –Alan me envió hacia su espalda.
Joe había liberado sus manos y ahora sujetaba con fuerza las barras de la jaula, sus ojos parecían encendidos en fuego, era como si estuviera a punto de estallar, mordía sus labios presionándolos con sus dientes hasta que los surcó, descansó su frente en el enrejado, respirando intermitentemente, y él… parecía estar llorando.
Alan retrocedió varios pasos tropezando conmigo, sus ojos y los de Julieanne se ensanchaban de horror. Porque el firme acero grueso de los barrotes de la jaula estaba siendo doblado por la inverosímil fuerza de Joe, él hizo trizas el hierro con sus propias manos hasta que éstas sangraron y él estuvo libre.

23 comentarios:

ashanti dijo...

omg!!!

ashanti dijo...

que capitulo me iso llorar mucho!!
omg pobre pobre joe me quede :O como odio a sam q se recrese al infierno y deje en paz a joe y anguelique!! pff no kiero q termine es q es tan emocionante pffff eres la mejor steph si k si me preguntaba como es que sabes cuales son las palabras adecuadas para la historia? wiii t cuidas niña

Anónimo dijo...

ya se acerca el final?
NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO! :(

Anónimo dijo...

He leido MILES de novelas...
Pero ninguna fué tan... EXCELENTE, como esta.
Amo como escribes!

Fernanda Jonas dijo...

wooow que lindo capitulo...xd mi joe se esta covirtiendo en un mounstro, pero se que en el fondo no es el, aaw pobresito tan lindo e indefenso... maldito de samael solo lo engaño, y ahora quiere hacernos daño separandonos aaah como odio a ese tipo sucio maldito...
no sthep encerio que te pasas que bonito escribes, espero y nunca lo dejes de hacer...
y grasias por tus consejos, tratare de seguirlos...
nooo quiero que se termine ummmh
:( estoy muy triste por que ya va a ser el final.
siguee aunque ya valla a terminar quiero seguir leeyendo creo que el ultimo cap y el epilogo estaran de poca...
aah soy de las primeras 10 en comentar que padre...jeje
bueno cuidate muchoo y sigue yo se que no nos decepcionaras eres la mejor...la numero 1... soy tu fan
aaah ¡sabes! el maestro de literatura nos dejo de tarea leer algun libro o novela y al final hacer un pequeño resumen de la lectura que hicimos. y te escogi a ti porque creo que tus novelas son buenisimas. espero y no te enojes por esoo...
aah tengo una pregunta que hacerte.
como es que sabes hablar español??
esa duda me mata jeje...
ahora sii me voy cuidate...bye

Fernanda Jonas dijo...

aah no me voy aun jeje mm llevo unos minutos sin leer y ya estoy muriendo porfavor si puedes subir el capitulo antes subelo plizz.
se que piensas que asi tendremos mas ancias e interes por leer, pero dures lo que dures en subir cap lo leeremos porque nos gusta mucho tu nove y porque te admiramos pero entre mas pronto mejor porfiss....
te admiro encerio, creo que si tu novela fuese una pelicula algun dia, competiria con crepusculo y sus sagas es encerio ehh... soy fan de crepusculo pero se reconocer cuando algo es mejor por eso creo que la tuya le competiria...
por sierto te gusta crepusculo?? no.
bueno ahora si me voy chaoo...besos
por sierto tienes novio?? si la respuesta es no... porque??
jeje que metiche soy. pero en fin soy tu fan jiji...te quiero

MeliiSsa :) dijo...

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH (OMG OMG OMG OMG OMG OMG) Mueroooooooooooooooooooooooooooooooooooo!!!!!!!!!!!!!!
Quiero Saber que pasa..... por favor... sube el otro rapido... no kiero k se acabe.. pero kiero ver k pasa..... por favor sube el proximo... TE LO RUEGOOO!!!!!
Por Cierto Gracias por responder mis preguntas... te digo que he recomendado tu nove a diestra y siniestra xD todo el mundo k me conoce ya la lee xD
Bueno.... GRAN ESCRITORA!!! TE AMAMOS!!!!!! :D
SIGUE SIGUE SIGUE SIGUE POR FAVOR

DINOS QUE TENEMOS QUE HACER PARA K SUBAS EL CAPI ANTES.... PLEASEEEEEEEEEEE!!!!!!!!!!

HaNnY dijo...

Noo manches ( upss perdona la palabra xD ) no no nooooooooooooooooooooooooooooooooooooo le hagas osea me encantoo y me dejaste en mega shock !!!! NOoooooooooo ya se va a acabar no seas asii !!! estuvo increible noo osea toda la novela estuvo incre y noo quiero que se acabe siendote sinsera estas noves son mis favoritas tentacion y seduccion me an encantado y me an dejado con el Jesus en la Boca por mucho tiempo osea 3 Dias me dejas en Shock !! O.o... Bueno yo nunca te dejo coments largos por que pienso que deseguro te aburre tanto coment largo pero hoy nimodo te lo escribire xD Por que enverdad sii que me gusta tu nove y creemelo tienes bastante talento como escritora que lastima que no estudiaras literatura pero si algun dia te animas a escribir un libro creemelo que aunque tenga que pagar el doble para conseguirlo lo hago por que me gusta bastante como escribes ........
Tambien muchas veces me e imaginado a los Jonas leyendo lo que haces ¿Que pensaran ? yo pienso que deseguro lo mismo que todas tus lectoras que eres una gran escritora y sin mentirte muchas veces tambien me e imaginado tus novelas en la pantalla grande !! y Seguiran siendo igual de buenas y actuadas por los Jonas mucho mejor sera un exitaso xk tus noves Cero que ver con crepusculo oh con las series que an sacado de vampiros tus noves son originales Bastante ( no me digas Mas alla de la atraccion quien se podria imaginar hacer una nove con angeles y demonios ) Muchas personas dicen que escribir es aburrido oh leer tambien pero estan muy equivocados por que se ve que nunca an leido una novela oh un libro bueno y tu novela creemelo que aunque esta larga ( cosa que amo ) nunca se me a hecho aburrida y si a alguien le a aburrido es obvio que no sabe de las buenas cosas......
Bueno ya ahora si termino yo se que no hablamos mucho mas bien ni hablamos jaja se me imagina que eres una chava muy ocupada no se por que pero a si se me imagina .
Y bueno ya sin mas que decirte para no aburrirte me paso a retirar sin antes recordarte me encanto tu novela :D la amoo !!!

Floppy! dijo...

aiiiiiii steph me encanto el cap.! no puedo creer q ya se acerca el final de todo esto! el final de esta novela tan maravillosa! noononoono! aii steph no la dejes asi! x favor sube el otro cap. rapido asi no tenes q esperar tanto!
me encanto este cap.! fue lo mas!

jajaja me encanto como angelique describio a la rubia! ajjaj yo ya le ubiera tirado de esas extensiones de cuarta q deberia tener! seguro!
bueno steph me encanto el cap.! y mucho! te adoro!
un bsoooooooteeeee graaaandeeeee!
tu fan number 1!
Floppy!

AleJA dijo...

aaah me encanto el cap! estuvo super emocionante con ese toque de adrenalina! todo fue tan macabro aub asi amo a mi alan aunq alla engañado a joseph :@ aun asi el sigue siendo uno de mis favoritos, i favorito es joseph! (obviamente= :)steph sabes que eres una de las mejores escritores que jamas haya leido porque tu tienes ese toque magico que te mete en la historia, tu me haces imaginar cada cosa, cada segundo porque lo describes perfectamente! te admiro en realidad y demasiado! eres una de mis escritoras favoritassss

te pregunto: despues de seduccion seguira la saga o esto se terminara? seria lo mejor si la siguieras es que me daria un paro si llegas a seguir la saga y nightmare ya lo quiero leer! suena muy interesantt amo tus noves y la forma en la que escribes

bno me despido bye

Anónimo dijo...

ME ENCANTO EL CAP Y ME DIO MIEDITO :s XD ! NO TE PUEDO COMENTAR MUCHO YA QUE TENGO DMC TAREA PERO DESPUES SII : ) EL FINAL SE ACERCA OMG !! ESPERO QUE SEA SENSACIONAL :D ..

BESOS !

Ilse:)

*Lawis Jonas* dijo...

wow
sinpalabras me encanto el cpa de los mejores en verdad la magia de este cap me envolvio todita empese en mi escritorio termine en mi cama acostada porque no podia terminar de leerlo me lo tome con calma me encanto aunque un poco impactate la parte del decapitado
huuu me dio un poco de asco jiji pero me encanto.

me gustaria saber desde cuando t diste cunenta de que tenias el don de soñar con cosas tna magnificas porque eso no cualquiera no lo crees interesante pregunta talvez a los 6 7 8 amm yo que se me contestarias esa prgunta???

bueno nena despues d e too este choro te pido en verad mil disculpas por no aber firmado el cap 18 tenia demasiada tarea luego los XV años de mi prima en fin millones de cosas
bye


tkm



=)

Anónimo dijo...

waaaaiiiii!!!!
genialoso el cap!! oh cielos y esa palabra de donde me salio ¬_¬!! steph no puedo creer que ya se viene el final!! no se que hare sin tu nove...en serio!! eres una de las mejores escritoras que he conocido en toda mi vida!!

cada vez que leia algun capitulo de tu nove me daba cuenta de que no siempre los años dan la experiencia ya que tu solo con 16 años escribes como toda una profesional!!

me como las uñas en espera del proximo cap!!! plisss niña subelo pronto!!!att:perla(joejonas15)

Anónimo dijo...

Diooooooooooooooooooooooooooos Santoooooo!
Siguela estoy deceandoo saber lo que pasa =) Es la mejor nove del mundooo (L) Sube el capitulo pronto por favooorr !!

elba montes dijo...

OMG!!!!! Steph!!!!!!

Que capitulo, de verdad es uno de los mejores que he leido de tus novelas y valla que es muy dificil escojer uno solo, pero de plano este es uno de los que mas me ha gustado, no tienes idea lloré con todas las cosas tiernas que le dijo Joe a Angelique, me parte el corazón que se haya despedido de ella, nooooooo, tienen que estar juntos por que se aman...... solo espero que tenga un final feliz que se queden juntos y que sean felices para siempre.

Me muero de ganas de leer el siguiente capitulo, me has dejado con una intriga tremenda, no se si aguantare faltan 3 dias para el siguiente oh!!!! no voy a morir de angustia.

Cuidate mucho niña

byeeeeee

Diana D' Jonas dijo...

el cap estubo genial!~!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! ya tambien se endemonio angelique (mas) xD tengo una pregunta ke novela vas a subir primero la de another jb story o el hotel algo?

micaela dijo...

ahhhg lo ame me encanto steph...
los la mejor de todas.... ahhii se se viene el finalll ya quiero ver cmo termina no se si voy a poder esperar 4 dias.....subi prontoo xfaaas beso!

Janerkis JB dijo...

Waahh Steph solo vengo a decirte
qe me encanto el capi.
Y qe no podre comentar casi
nada hoy porqe se me esta explotando la cabeza.

Waahh pero eso no me impidio
leerme este grandioso capi.
Joseph parece Zephyr esta super
fuerte.
Es como un super heroe
Mi super heroe favorito jaja

Nah Steph me encanto el capi

Siguela

y qe mal qe se termina

Te adoro

Att: Jane JB =]

elianne dijo...

AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!! AME TU CAPITULOOOO...ME ENAMORE DE LA CANCION ES MI LOCURA NO PARO DE ESCUCHARLA EN EL COLE AHHHHHHHHHH!!! ME DA MUCHA INTRIGA NO PUEDO IMAGINAR COMO PUEDE TERMINAR LA NOVE PERO SE Q VA A ESTAR BUENISIMA!!!! SEGUILAAA ME ENCANTOOOO BELLISIMAAA
BUENO CHAUUU
BESOS CUIDAT MUUUUCHO!!!

Cecy dijo...

:O pliss dime que habrà saga de seduccion !! (carita de cachorro.. xP) porfavorr!! que ahiga saga por lo que mas quieras!!

AndyKrats dijo...

Steph... Maravilloso este capitulo, la verdad no me pareció tan fuerte las escenas, va si lo eran pero ya estoy acostumbrada a leer cosas haci xD ...
AME EL CAPITULO, CUANTO INTENSIDAD. Ohh no quiero que joe se enfade y que piensa que angelique la traiciono.
Ja! y otra cosa, yo sabia que jerry servia para algo, aparece y desaparece y de algo tenia que servir o solo me causa nervios por placer JAJAJA.
Estoy triste porque se que va a terminar muuy pronto, no quiero, espero que no te tardes con tus siguiente proyectos :D necesito de tus novelas para vivir. por mi que sean ETERNAS! :) <3 AME Y AMO A CADA UNA DE ELLAS, Especialmente Mas allá de la atracción, es una de mis favoritas . Me muero de ganas de leer El Hotel Nightmare y Another JB Story !!!!!!!!! NO puedo esperar maaas...
Seguilaaa como siempre! :)

Eres increíble :D Ya logre que una amigo lea tu nove :)... LE ENCANTA. Como que no le gusta joe pero admira tu talento, se quedo enganchado igual que yop :D

Suerteeeee! quiero que subas yayayayayaya!

Aandy!

Gallethiitha Jonas dijo...

OMG! Cuanta intesidad en tu capitulo, casi lloro, con lo de Joe y la jaula y eso, debo admitir que lo del decapitado no me gusto nada, me dolio la panza de solo pensar cuando le enterraron la espada a Joe, hay no se me encanta tu novela de verdad! ya espero con ansias el capitulo siguiente wow! espero que no acabe pronto la nove pues me estresaria saber lo que pasaria mas adelante.
Siento no poder escribirte mas pero no se me ocurre nada y estoy son comentarios con lo de el final del capitulo.Cuidate mucho.Bye

Beecky dijo...

Holaaa =D
Me extrañaste?? Yo digo que si, porque no extrañarme a mi'??

Uff esta cañon!!!

Haha, bueno, Rebeca R..presentandoce xD

Duuh no pude ver los demas capis..Uff son muchos, ire de poco a poco...

Jhajha esque nu se me ocurrio pasar por aca..Ni cuando me cai de las escaleras, pff..haha tenia mucho tiempo libre en rescupercacion..Duu jaha si..me cai de las escaleras por pensar en Joseph xD

Juuum...Muchas oreguntas??? Wow tienes MILLONES de fans...o bueno..9999 por ahi xD haha...dejalo me reprobaron en mat

Porque la pollita ya paso a secu =D
Bueno...Olvida lo de pollita xD Ya pase a secu!!!

Juum...ya no pones tu correo???
Me dijeron que lo diste..pero pss...trabajos, proyectos, equipos...Pfff ni que fuera computadora.

Y para colmo no voy a ir al concert de los Jonas u.u
Yo ya andaba planeando como seria..ellos saldrian...yo los seguiria..y los violaria xD ok not...No puedo con tres xD jahjah ayudaa???

Bueno..en fin, amm...no comento sobre el capi porque no lo he leido..Ire de a poquito en poquito..Porque para hecharme 7 cap enormes esta cañon!!!

Bueno mi Steph tqmmm

Y cuidado con las escaleras x3

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