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miércoles, 23 de febrero de 2011

Capítulo 15: Tú Eres mi Ángel


Capítulo 15: Tú Eres mi Ángel

Esos cálidos y suaves labios me besaron insistentemente en mi sueño, una y otra vez, sensualmente, mordisqueándome, deslizándose por mi barbilla y mi cara.
–Despierta, despierta, princesa –la voz animada y provocativa de Damien continuaba llamándome entre besos–. Hermosa, despierta.
Entreabrí mis ojos, las luces de la mañana cegaron mis ojos, entreví las líneas borrosas del rostro de Damien viniendo hacia mi boca y hocicándome repetidamente, sus ojos fríos como los de un lobo resplandecían sutilmente con el brillo del amanecer, su suave cabello castaño estaba ligeramente húmedo, su cara más suave de lo normal, recién afeitada, sentí su aliento de hierbabuena y dulce menta contra mis labios, parpadeé repetitivamente para aclarar mis ojos. El perfil de su rostro se hizo más claro, observé toda su tentadora piel dorada de bronce iluminada con luz solar que penetraba desde las ventanas.
Él llevaba su torso desnudo y unos pantalones limpios azules, su piel tenía un sutil olor muy masculino, jabón, loción para después de afeitar, tela de jean, algo picante como la pimienta, quizás, y por supuesto la nuez moscada, el inconfundible aroma que endulzaba su piel.
Saboreé dicha en sus labios, pasé la lengua encima de los míos para mantener en mi boca su sabor, que era igual de dulce y picante que el del resto de su cuerpo. Estaba reclinado sobre sus codos, cada antebrazo a un lado de mi cuerpo, encarcelándome para sí, su sonrisa era radiante y endemoniadamente traviesa, definitivamente la clase de sonrisa que podría esbozar el mismo Satanás.
Sus heridas no eran más que marcas rosadas en su piel, éstas se habían borrado casi por completo como por arte de magia, de manera milagrosa, pero aún su piel estaba borrando las cicatrices, que realmente no parecían haber sido hechas anoche mismo.
Gruñí y gemí al mismo tiempo mientras me estiraba y hacía que mis huesos crujieran.
–¿Cómo te sientes, hermoso? –ahuequé su rostro en mis manos.
–Como nuevo, y con muchas ganas de besarte –me besó de manera veloz–, y besarte… y besarte… y… ¡Ah, sí! Besarte –terminó de decir mientras me besaba.
Atraje su rostro hacia el mío y ambos abrimos nuestras bocas para besarnos lenta y apasionadamente, introduje mi lengua en su boca, nuestras lenguas danzaron juntas, su peso me aplastó un poco más, una de sus manos se enterró en mi pelo y la otra me adhirió a su cuerpo, sentí sus desnudos músculos tensos, duros, comprimiéndome, aplastándome, haciendo una enloquecedora y electrizante fricción al contacto con mi cuerpo.
Sus caderas se acomodaron encima de las mías, su pecho aplastó el mío, me quedé sin aire mientras movía mi boca con la suya y me dejaba llevar por los gentiles y sexys mordisquitos que le daba a mis labios.
Gemí en su boca, él se apartó, mordió sus labios y siseó, sus ojos brillaban, respiré agitada, mi pecho se expandía y se contraía, las palpitaciones de mi corazón aumentaron su velocidad.
Damien me recorrió con la mirada, sus ojos lanzaban llamas, eran salvajes y hambrientos, me permitió recuperar el aliento y después volvió a besarme de manera apasionada, urgente, delicada. Su beso fue largo y profundo, al final él también había perdido la respiración.
Nos besamos, una y otra vez, quizás por horas, nos tumbamos abrazados, respirando escasamente después de la más larga sesión de besos que habíamos tenido jamás. Él no parecía cansarse nunca, continuaba atormentando mi boca con la suya, mis labios y los suyos ya estaban enrojecidos e hinchados.
Dejé un reguero de besos pasionales en su cuello, deleitándome con la sensación de su larga y musculosa garganta contra mis labios, mordí suavemente su piel, encantada con su sabor, ascendí desde su desnuda clavícula hasta su barbilla y su oreja.
Descansamos un minuto, Damien solamente me abrazó, su cuerpo estrujando el mío, su boca me acariciaba la cara delicadamente.
–Estoy muerto de hambre, ¿tú no? –dijo él suavemente cerca de mi oreja, su aliento movió mis cabellos y me hizo cosquillas, tuve un corto escalofrío por todo el cuerpo.
–También –aseguré, continué besando el cuello de Damien.
–Ah, te echaba de menos, mi Ania –su cuerpo rodó encima del mío, después yo rodé sobre él.
–No sabes cómo te extrañé, mi ángel –besé sus labios juguetonamente.
Volvió a aplastarme bajo su cuerpo.
–Ven aquí, tengo más hambre de ti.
Me besó, su lengua violó mi boca, su cuerpo se apretó con más fuerza contra el mío, una de sus manos levantó mi camisa y se estacionó encima de mi ombligo, sus dedos calientes y fuertes me hicieron encenderme, sentí cosquillas invadiendo mi vientre, consumiéndome, una descarga de deseo dominándome.
Nuestro siguiente beso fue húmedo y largo.
Él por fin soltó un gemido, el sonido viajó a través de mi piel, erizándome, causando una extraña vibración dentro de mí, calentando partes de mi cuerpo que había descubierto que podían calentarse hacía muy poco, y me hizo sentir demasiado… estimulada.
Mi rostro se sonrojó cuando Damien bajó su mano hasta mi vientre bajo, adentrando las puntas de sus dedos en mis shorts de jean, tocó el inicio de la liga de mis bragas, listo para tocarme de todas las maneras posibles.
Detuve el beso para hablarle.
–¿Estás cachondo y calenturiento, eh? –le interrumpí.
Se ruborizó, parecía nervioso, tanto como yo.
–Eres tú, me excito cada vez que te veo –admitió Damien de manera descarada.
Alcé mis cejas, ocultando todo el nerviosismo y rubor que ardía en mis mejillas. Me sentía como si fuera la primera vez que estábamos en una situación tan íntima, y me parecía que él se sentía igual.
Deslicé mis manos por el largo de su espalda, desde sus fuertes omóplatos descendí mis dedos a través de su musculatura hasta adentrarlos levemente en el interior de sus pantalones de jean. Oí una seductora risa de Damien.
–¿Qué tal esto? La niñita quiere meterme mano –se burló Damien de mí.
Avergonzada, sentí mi rostro ardiendo.
–Después de la sesión de besos viene la sesión de toqueteo, ¿no?
–Cómo has crecido, pequeña pervertida.
Su boca acarició mi cuello y mi clavícula.
–¿Me podrías recordar cuál es el siguiente paso? –dijo él contra mi piel.
Dudé, sentí mi vientre y mi pecho comprimido con una corriente de cosquillas, como aire atravesándome de una manera extraña y arrebatadora que me dejaba débil e inmóvil.
–¿Quitarse la ropa? –espeté como sugerencia.
–Exacto –concordó.
Sus dedos se movieron desde mi vientre bajo hasta mi cintura, arqueé mi cuerpo, su mano se hundió en la curva de mi espalda, trepó debajo de la tela de algodón de mi camiseta y soltó el broche de mi sujetador.
Terminé de quitarme esta prenda pasándola por debajo de mi camisa, Damien frunció el ceño hacia el sujetador, de inmediato me sonrojé.
–¿Qué es esto? –preguntó.
–Emily the Strange –me justifiqué.
Mi sujetador era negro con rojo, con dibujillos repetidos de Emily y su gato negro.
–Es por esto que me siento culpable después de que te hago el amor. Ahora entiendo por qué tu padre quiere matarme, he contaminado tu inocencia.
Me reí.
–Es cierto, eres el depravado que me pervirtió.
Los ojos de Damien observaron sin disimulo mis pechos a través de mi camisa, sus manos se situaron encima de los bolsillos traseros de mis shorts y apretujaron mis caderas contra las suyas, sentí el roce de la tela de su jean contra mis piernas. Mi estómago, desnudo a causa del reducido largo de mi camisa, tocó el suyo, sentí sus abdominales contra los míos, su preciosa piel desnuda y apetitosa.
Volvió a besarme, otro de esos besos largos, pasionales, sexys y excitantes, sentí mis pechos presionados contra el suyo, todo mi cuerpo se sumergió en una corriente de calor sofocante. Mientras nos besábamos no dejé de palpar con mis dedos su piel desnuda. Escurrí mis manos por encima de sus hombros fornidos, a lo largo de esos confortables brazos masculinos, a través de su espalda, omóplatos, vientre, pecho, abdominales. Me enloquecía de placer y satisfacción el simple hecho de tocarlo, sus músculos eran perfectamente duros, y su piel lisa y suave, perfecta para ser mordisqueada, exquisita.
Damien gimió, el suave ronquido vibró en mi cuerpo, mi pecho latía con cuantiosa velocidad. Aunque Damien se veía muy controlado, yo pude advertir el latido apresurado de su corazón encima del mío, el modo en que se esforzaba por respirar con normalidad y el rubor en sus mejillas. No separamos dos centímetros, su respiración chocaba contra la mía.
–¿Puedo hacerte una de esas preguntas imprudentes? –murmuré contra su boca.
Su sonrisa arrebatadora hizo flaquear mis sentidos.
–La que quieras –me contestó, enloquecedoramente divertido por la idea.
–¿Te gusta más tocarme o que te toque?
Sus ojos se entrecerraron atiborrados de picardía.
–¿Por qué es que tus preguntas me ponen tan nervioso? –dijo mordiendo su labio inferior–. ¿Cómo puedes pedirme que elija lo que más me gusta? No tienes idea del placer que me proporciona tocarte, y ser tocado por ti, por supuesto. Mejor dime, ¿qué es lo que te gusta más a ti?
Contuve una risita.
–Las dos por igual –terminé riéndome pícaramente.
–Hmm… amo que estés feliz, amo tu risa –me besó en el cuello. Me estremecí–. ¿Por qué no mejor pasamos de la teoría a la práctica?
–Como usted diga, Sr. Bathory.
Nos besamos, Damien ahuecó su mano en uno de mis senos, mi cuerpo se estremeció al contacto de sus dedos por encima de la tela ligera de mi ropa, se me dificultó el acto de respirar mientras Damien comenzaba a levantar los bordes de mi camiseta corta.
Arrodillado a horcajadas sobre mi cuerpo y sobre la cama, inclinó su cabeza y besó mi vientre, situó sus manos en mi espalda para ayudarse a levantar mi cintura hacia su boca, dejó un reguero de besos en mi estómago bajo, mi ombligo, y fue subiendo mientras me quitaba la camisa y besaba mis desnudos pechos.
Me sentí indefensa, mi vientre y mi pecho se contrajeron, me estremecí, sentí una terrible sacudida de placer, incluso jadeé en mi lucha por respirar. Enterré mis dedos en su pelo mientras le miraba dejar besos y lamidas por todo mi cuerpo.
Oí tela rasgándose, Damien se detuvo y me miró a los ojos.
–¿Te gustaba mucho esa camisa? –preguntó con seriedad.
–Me gustas más tú –le dije–. Pero no te emociones, me debes los quince dólares que me costó –bromeé.
–¿Quince dólares? –repitió como si se tratase de dos mil dólares–. Con eso podría comprarme algunas cervezas, o más condones.
–¡Damien! –le di una mordida en su hombro, sentí el escalofrío que batió su cuerpo.
Ambos nos reímos, nos miramos y nos desvestimos entre besos. Besé su pecho y vientre al tiempo que nos ayudábamos a quitarnos nuestras prendas. Sus bóxers esta vez eran más holgados, parecidos a los que vi utilizando a Adrien, con cuadros y de color gris pálido. Deslizó mis shorts por mis piernas, al mismo tiempo dejó caricias y besos en mis muslos. Yo temblaba de placer.
Cuando estuvimos en absoluta desnudes Damien se situó encima de mí, sus ojos eran salvajes, parecía premuroso, urgente, necesitado. Todo mi cuerpo estaba desnudo tocando el suyo, a pesar de que estaba tan nerviosa como mi primera vez, no me sentía desnuda, sino segura de estar con él.
Todo su masculino cuerpo era hermoso, aún más sin ropa, él era todo perfecto. Su doblegada sonrisa de labios definidos y rosados era encantadora y atractiva, cada detalle de su cara, el lunar junto a sus labios, los hoyuelos que enmarcaban su boca, sus ojos azules traviesos.
–Aquí voy, linda –me avisó.
Asentí, él me penetró con apresuramiento, emití un sonido ronco entre un gemido y un gruñido.
–¿Qué? ¿Qué pasa? ¿Aún no estabas lista? –se escuchó preocupado.
–Ah, eh… hmm… –fue todo lo que pude responder.
Arqueé mi cuerpo contra él, elevé mi pelvis hacia el suyo y enterré mis dedos en sus caderas, incitándole a seguir, a ir rápido. Una coqueta risa se escapó de su boca y sus empujes se hicieron cada vez más rápidos. La cama chirriaba con nuestro ritmo acelerado, yo me sostenía de él sin respirar.
No paramos hasta saciarnos por completo, todo se volvió cada vez más intenso, hasta que ninguno de los dos podía seguir. Damien no podía moverse, me abrazó, sus brazos rodearon mi cintura, su cabeza se apoyó en mi pecho, sentí su respiración contra mi piel y las caricias delicadas de sus labios. Nos aferramos el uno del otro, respirando agitados.
–Ámame, Ania –susurró él con sus ojos cerrados, sus labios treparon entre caricias hasta mi clavícula.
Mi corazón se sintió alterado.
Rodamos y yo me tumbé sobre su pecho, ausculté su corazón latiendo con fuerza, lo sentí palpitar en mi mejilla, nos abrazamos con demasiada fuerza, el apretó todos mis huesos hasta que casi crepitaron. Le di un beso en el pecho, mi cabello negro se esparcía por su cuerpo y él lo alisaba y jugaba con éste entre sus dedos.
–Tú me haces sentir tan bien, tan viva –suspiré.
Tomó mi cara entre sus manos, presionó sus labios sobre los míos y me obligó a mirar sus profundos ojos.
–Nunca en mi vida me había sentido de la manera en que me siento cuando estoy contigo, hermosa –habló interrumpiendo el silencio–. Lo que siento por ti es tan fuerte, tan intenso. Yo jamás, jamás podría engañarte, lo sabes, ¿verdad? Ninguna chica me haría sentir todas las cosas que siento a tu lado. Desde que te conozco no he deseado a nadie más, porque nadie me da tanta paz, Ania. Tú eres la única en mi vida, la única por la que yo sería capaz de morir.
Sentí que había lágrimas picando en mis ojos.
–Damien, yo te amo. Sé que crees que no es cierto, pero eres el primero y el único al que alguna vez he amado. Por favor nunca te vayas, porque me romperías el corazón –susurré cerca de sus labios.
–También te amo, y nunca me iré.
–¿Por qué me hiciste amarte de esta manera? –pregunté casi para mí misma.
–¿Por qué te molesta tanto? –dijo Damien con rigidez–. Tú intentas convencerte de que estabas mejor cuando no amabas a nadie, pero en el fondo sabes que no es verdad, tú te sentías sola y vacía por dentro, también yo. Ahora nada puede sentirse mejor que esto.
Me mantuve en silencio varios segundos.
–¿Sabes lo que me preocupa, Damien? Que nada dura para siempre, y tampoco el amor, cuando tu amor se acabe yo volveré a estar sola y vacía, pero todavía más herida.
–Yo siempre te voy a amar, es imposible que alguna vez mi corazón deje de latir por ti.
–Júramelo.
–Te lo juro –me prometió con sinceridad en la voz.
Él me acarició la cara con sus dedos y comenzó a darme sensuales caricias con sus labios también, su boca recorrió mi cara, cuello, pechos. Froté mi nariz contra su cuello y aspiré su suculento aroma, probé en mi lengua su piel dulce y salada.
–¿Sabes? –continuó Damien con sus labios rozando mi mejilla–. Nada de lo que te dije ayer cuando discutía con Eustace era cierto, cuando dije que no eras lo suficientemente fuerte, mentía. Tú eres muy fuerte, tu fuerza viene desde tu interior, todo el mundo se da cuenta de eso –besó con suavidad mis labios–. Cuando te dije que eras demasiado atolondrada y torpe, también mentía, quise decir que eras demasiado valiente. Y cuando dije que nunca estarías lista para luchar, quise decir que yo nunca estaría listo para verte luchar, porque nunca estaré listo para perderte.
–La gente siempre me subestima, no me creen capaz de hacer nada, nunca se dan cuenta de que ya crecí, pero tú, tú siempre lo notas, tarde o temprano.
Entrelazamos nuestras piernas juntas.
Y llamaron a la puerta, voces retumbaron del otro lado.
–Será mejor que se vistan rápido, o Colin va tumbar la puerta –gritó Miranda desde afuera.
Damien nos cubrió bajo las sábanas, estaba a punto de gritarles que pasaran al cuarto y cubrí su boca bajo mi mano.
–No, vístete rápido –le ordené en un susurro–. Colin está peleado con Miranda, de modo que de nuevo está sobreprotector y sobre-gruñón –Damien gimió con reprobación, me levanté de su cama y le arrojé su ropa a la cara–. Vamos, muévete.
Se puso sus pantalones nada más, yo me coloqué la ropa interior, mis shorts, mis botas, y cuando llegué a la camisa me percaté de que no era más que un trozo de tela rasgada y sin forma. Damien me arrojó una camisa de él a la cara. Me la puse, llenándome de su olor.
La voz de Eustace me confirmó que él también estaba fuera de la habitación.
–¡Un momento! –grité, corrí hacia la puerta mientras metía mis brazos en el agujero de la manga de la camisa. Después susurré para Damien–. Finge estar todavía herido, yo pretenderé estar jugando con el PlayStation.
Damien se rió y se tumbó en la cama.
Abrí la puerta, del otro lado estaban Miranda, Cole, Eustace, y la perra de Ivonne con sus brazos cruzados sobre su pecho. Les dejé entrar de mala gana y me senté en la alfombra frente al televisor sosteniendo el mando a distancia del PlayStation 3.
Colin y Eustace nos observaron analíticamente, examinando la habitación, Damien dejó caer un poco sus párpados y gimió para parecer adolorido.
–Déjame preguntar –comenzó a divagar Eustace, su mirada fue hasta mí–. ¿Juegas al PlayStation con el televisor apagado? –me sonrojé–. Damien, debes estar adolorido por la ardua noche de sexo, porque hasta donde sé, la bebida que te di no debería dejar ni un rastro de dolor o de alguna herida.
Dejando de fingir, Damien se sentó y arrojó las sábanas al suelo.
–¿Sexo? Yo no sé lo que eso significa, si soy virgen –exclamó Damien pretendiendo ser inocente.
Miranda se rió en voz alta de eso, casi se ahogó en sus propias carcajadas.
–¿Cómo te sientes, hermano? –le gruñó Colin.
–Mejor que nunca, mal hermano –contestó Damien de manera altanera.
–Eso es bueno, porque los necesito preparados a todos para esta noche –comentó Eustace con la locura impresa en sus ojos–. Todos tomarán el tren hasta Somersault, la guerra ha empezado, los Vanthes invadieron La Ciudad Violeta y le corresponde a los Leives hacer el trabajo sucio. Así que preparen todo para irse, mis hermosos niños.
–¿Cómo? ¿Iremos todos? ¿Quieres que Ania entre a batalla? –dijo Damien sobresaltado.
–No, quiero que ella ayude a matar a los Vanthes.
Busqué la mirada de Damien, la expresión de sus ojos era adusta, su mandíbula estaba tensa.
–Esto no me gusta –soltó él.
–No tiene que gustarte –aseguró Eustace.
–¿Cómo estás, Damien? –preguntó Ivonne, abriéndose paso hasta llegar a la cama de Damien.
–Malditamente hambriento, Ivonne. ¿Podrías salir de mi habitación un momento? Quiero hablar con mis amigos –le respondió Damien.
–Soy tu amiga –replicó ella.
–Seriamente dudo de eso, vete, ¿quieres?
Después de ser echada, ella no tuvo más remedio que irse. Al instante, Adrien e Isabelle entraron a la habitación con bandejas de toda clase de comida, los ojos de Damien se iluminaron, hambrientos. Alzó una ceja con sagacidad.
–Que nadie se acerque, voy a comer –avisó Damien mientras frotaba sus palmas una contra la otra.
–¿Ni siquiera yo puedo acercarme? –pregunté.
–No a menos que quieras perder un dedo.
Fingí indignación.
–¡Eres malvado!
–Claro que lo soy, ya sabías eso.
Impresionantemente, Damien comió como si su estómago no tuviese algún límite, comió la comida de diez hombres, y después se tumbó en la cama sobre su espalda con las manos en el estómago. Me incliné y limpié con mis dedos su barbilla chorreada con la miel de los pancakes, luego lo besé y terminé de lamer el dulce.
–Hmm… –gimió Damien–. Todavía tengo espacio para algo más.
–¡Más! ¿Más? ¡Eres un glotón insaciable! No sé cómo es que te mantienes en forma –clamó Miranda.
–¿Más comida o más besos? –le pregunté a él.
–Más de todo –contestó Damien observándome con picardía.

Isabelle me ayudó a atar mi armadura de cuero en mi espalda mientras me explicaba sus diferentes tipos de usos.
–Listo. Luego todo lo que tienes que hacer es poner tu ropa encima, es evidente que si llevas una camisa durante tu trasformación, ésta se rasgará debido al largo de tus alas –me explicó ella pacientemente.
Isabelle no era mala chica, de hecho, era como una completa santa, de esas que siguen todas las reglas, no rompen ni un plato y hacen siempre lo correcto.
Volví a ponerme una camisa de Damien, me coloqué una chaqueta de cuero encima y me calcé un par de Converse azules.
A estas horas de la noche habíamos preparado nuestro equipaje, equipado con más armas que otra cosa, Damien estaba de mal humor, aún seguía en desacuerdo con el tema de que yo viajara. Dimitri y Charity estaban furiosos rodeando a Eustace con súplicas e insultos.
–¡Eustace! Déjame pelear, aunque todavía no pasemos por nuestra primera transición, mi hermano y yo sabemos pelear más que Evangeline. ¡Esto es totalmente injusto! –se quejaba Charity.
–Déjalo, Charity, si Eustace nos quiere como sirvientes, iremos como sus sirvientes, él sabe que se arrepentirá de esto –interrumpió Dimitri con calma y arrogancia.
–¡Qué dulce! Dos mocosos amenazándome, ¿no es tierno, Dasha? –dijo Eustace hacia su esposa pantera.
Salté sobre Damien y abracé su delgada, fuerte cintura desde atrás.
–Todo va a salir bien, tú eres mi ángel –lo alenté mientras me metía entre sus brazos.
Damien envolvió mi cintura.
–Qué cursi, hermanita –se quejó Colin–. ¿Por qué será que el amor te vuelve tan idiota?
Al salir al aparcamiento de la mansión comenzamos a cruzar el jardín, estábamos Adrien, Isabelle, Dimitri, Charity, Colin, Miranda, Damien, Ivonne, Dasha y Eustace. Sobre el césped estaba aquel autobús negro que había visto antes, el que tenía dibujos de gigantescas arañas y payasos tristes. Una niebla espesa se acumuló en el aire, apenas podía ver a mis amigos, Damien me había dejado atrás, yo correteaba detrás de todos para alcanzarles.
Hacía frío, estaba oscuro.
Y algo me haló del brazo.
Duros dedos ennegrecidos, babosos y de huesos se cerraron de forma estranguladora en mi brazo, mis huesos me dolieron, gruñí mientras era remolcada hacia atrás entre las hierbas y a través del jardín.
–¡Cole! ¡Damien! ¡Mir! –vociferé.
No pude ver nada entre el brumoso aire, no podía decir si mis amigos me habían escuchado, percibí el olor de la noche, el frío aire de la ventisca con aroma a pinos, ciudad, niebla y oscuridad; seguido de un hedor de muertos y huesos que causó picor en mi nariz.
Alguien me sujetó los brazos y las piernas, lo escuché respirar en mi nuca, una respiración tétrica, entrecortada, audible, áspera y fría. Intenté moverme, pero era imposible cuando las manos de huesos me apretaban tan fuerte. Volví mi mirada hacia todas las direcciones tratando de reconocer a alguien en la oscuridad, pero ahora ni siquiera podía oír las voces de mis amigos.
El agarre de mis brazos y piernas se soltó, oí un golpeteo a mis espaldas, como huesos cayendo al suelo y golpeándose los unos contra los otros. Al darme la vuelta la situación me golpeó de súbito.
Efectivamente, se trataba de huesos, reconocí a un esqueleto tumbado sobre una lápida.
La lápida de mamá, el esqueleto de mamá.
Mi mirada desconcertada fue a parar en la lápida de cemento, la cual tenía inscrita las palabras Charlotte E. Hammond, 1797 – 2005.
Antes no había tenido ningún epitafio escrito.
Antes.
Pues ahora tenía uno, y uno que hizo que mi corazón se achicara como si estuviese siendo estrujado.
La inscripción decía muy claramente: “Tú ni siquiera eres mi hija”.
Mis ojos fueron de nuevo hasta el rancio esqueleto con cabello y vestido negro.
–¡Entonces deja de atormentarme! –le grité a los huesos, completamente exaltada–. ¡Si no eres mi madre, Charlotte, ya déjame en paz!
Aunque sabía que no debía, pateé los huesos, apreté los dientes, parpadeé varias veces para no permitirme ponerme a llorar.
Charlotte, mi supuesta madre, ella era la culpable de todo lo malo que me sucedía, de la captura de Damien, de que un loco Vanthe estuviese persiguiéndome para matarme, todo era su culpa. Y justo ahora estaba empezando a darme cuenta de que ella quizás no había sido tan buena como había creído. La madre que yo había creído conocer no hubiese estado atormentándome cada día después de su muerte, y si ella insistía en que no era mi madre, entonces que dejara de joderme.
–¡Estás muerta, Charlotte! ¡Deja de meterte en mi vida! ¡Déjame! ¡Ni siquiera eres mi madre! ¡Vete al infierno!
–¡Ania, ¿qué demonios estás diciendo?! –me gritó Colin como si me regañara, su voz venía desde la neblina blanca.
Los chicos se aproximaron, el esqueleto de mi madre se esfumó y el retorcido epitafio en la lápida también. Mis ojos bañados en llamas de fuego fueron hasta mi hermano, cuando él se acercó hasta mí frunciendo el ceño, lo empujé, se tambaleó confundido.
–¿Qué te pasa? –dijo enfadándose.
–¡Dímelo! ¡Dime que Charlotte no era mi madre, Cole! –alcé la voz también con enojo, mi rostro enrojecía–. Ya lo sé, ella misma ha estado apareciendo, ella me lo dijo. ¡No soy su hija! ¡No soy tu hermana! ¡Nada de esto tiene sentido! El suicidio de mamá, todo es muy misterioso –miré sus ojos con fiereza–. Porque sabes tan bien como yo que ella se suicidó. Sólo quiero que me lo expliques de una vez, dime por qué lo hizo, dime qué es lo que sucede, por favor, Cole.
Sentí como mis ojos empezaban a arder, las lágrimas querían escaparse.
Las imágenes regresaron a mi cabeza, los sangrientos recuerdos, mamá tendida en su cama, con pastillas y hojillas a su alrededor, mi llanto, la desesperación en los ojos de mi hermano, mi padre mintiéndome.
Ella está bien, Ania, ella está en el cielo ahora –había dicho él cuando yo había insistido en hablar de su muerte–. No vuelvas a repetir que ella nos dejó, tu madre nunca nos dejaría.
Pero yo sabía que sí, no era tonta, tenía doce u once años en ese entonces. Ella nos había dejado, porque había decidido eso.
Colin sujetó mi cara entre sus manos, firmemente. Se veía encolerizado, sus dientes estaban apretados, su cuerpo tenso.
–Ania, cállate y escúchame –dijo él calmando la ira de su tono de voz–. Deja de hacerte esto, deja de hacerme esto a mí también. No quiero que sigas mencionando a mamá, crees que eres la única que está herida por esto, pero no es así, a mí también me duele cada vez que la recuerdo. Ya no sigas. Tú y yo somos hijos de Charlotte Hammond, no importa lo que tu imaginación diga, es así, ¿me oyes? Ya para.
Negué con la cabeza, decepcionada.
–Sí, siempre haces lo mismo, tú y papá siempre hacen lo mismo, evitan mis preguntas, me ocultan cosas –me solté de su agarre.
–¿Qué quieres que te diga? ¿La verdad? Pues sí, Ania, mamá se suicidó. ¿Eso es lo que querías oír? Bien, tienes razón, quizás mamá nunca nos quiso, quizás por eso se mató, yo que sé. Y hasta donde sé, eres su hija, a menos que te hayan cambiado al nacer.
Ambos nos miramos furiosamente durante varios segundos. Y nos abrazamos, no supe quien abrazó a quien, pero se sintió confortable cuando apoyé mi cara contra su pecho.
Lo aparté justamente cuando sus brazos también me empujaron.
–Es suficiente –dijimos al unísono.
Todos caminamos en silencio hasta el autobús, me senté junto a la ventana, observando melancólicamente el aterrador paisaje, el vaho de mi aliento se estampó en el cristal de la ventanilla.
–¿Por qué no podemos hacer un portal hasta Somersault? De verdad que ese tren subterráneo me da mucho miedo –insistía Miranda a Eustace.
–Escucha, ya te lo he dicho, hacer portales hasta Somersault está prohibido –le contestó Eustace con impaciencia.
–Pero los Vanthes lo han hecho.
–Pero el deber de los Leives es cumplir las reglas, y no creo que quieras pasar por La Calle de las Pesadillas, y ya deja de actuar como si eres uno de nosotros, niña –repuso Eustace de manera poco amigable.
Damien se sentó a mi lado, en silencio, no lo miré, él sí me miraba, pero no hablaba.
–Si quieres un abrazo… –comenzó a decir Damien–, bueno, mis brazos son lo suficientemente fuertes.
Le dirigí una sonrisa y me abracé de su cintura, sus brazos me envolvieron y sus manos acariciaron mi espalda y cabello.

El tren fantasma estaba muy poblado esta vez, y no eran vampiros, al menos no unos que quisieran comernos. Habían humanos pidiendo boletos de ida, no todos iban hasta Somersault, algunos compraban tickets con diferentes destinos, distintas ciudades de los estados unidos y otros lugares desconocidos. Mi boleto decía: De ida a la ciudad subterránea.
Cuando Eustace se despidió de nosotros Damien dejó de abrazarme y su cuerpo se tensó, se volvió furioso hasta mi psicópata profesor.
–Espera, ¿no vienes? –le preguntó Damien al hombre con rotunda ira.
Eustace permaneció del lado de afuera del tren.
–Por supuesto que no, esto es algo que ustedes harán solos –respondió con un encogimiento de hombros.
–Lo sabía –gruñó Damien entre dientes, apretó sus puños a cada lado de su cuerpo, listo para golpear–. Tú nos usarás, esperas que todos nosotros terminemos muertos en Somersault.
–Que poca autoestima, ni siquiera confías en ti como yo lo hago –dijo Eustace cantarinamente.
–¿No confío en mí? No confío en ti, porque a ti no te preocupa ninguno de nosotros, me lo has dicho una y otra vez, no te importa la humanidad, ni nosotros, lo único que alguna vez has querido es Dasha. Y si alguna vez parecías preocupado por alguno de tus estudiantes, fue por Dasha, porque a ella sí le importa, mas no a ti.
Eustace sonrió.
–Es verdad, Damien, no me importan, y los dejaré morir, pero ya no puedes hacer nada –se despidió haciendo un gesto con la mano. Las puertas del tren fantasma se cerraron en seguida, dejándolo a él fuera y a nosotros dentro.

25 comentarios:

Anónimo dijo...

aaaah!!!
me encanto cuando eutace los decubrio jajaja muy buena esa parte me dio mucha risa!! eres una gran escritora

Anónimo dijo...

q bueno primera en comentar!!! :D a por cierto mi nombre es kren :D...

*Lawis Jonas* dijo...

nena tu eres mi angel cada vez que entro a leer tu nove me voy al cielo con ideas grandiosas que llegan tu mente y que despues plasmas en una hisoria para envolvernos en ella contigo
te lo juro que nadie podra cambiar el concepto que tengo de ti eres la mejor escritora del mundo jamas pediria al tiempo qeu regresara para evitar leer tu nove al contrario quisiera que avanzara para poder saber si seguire leyendo tan estupendas historias
tqm!!!!
el cap estuvo impresionante pero no dudo que el siguiente sera uno de mis fvoritos ya quiero saber que pasara en la batalla
tqm!!!


bye



=)

Anónimo dijo...

Wow, que lindo fue Eusatce :S jaja, jugando con la tv apagada jaja :? me encanto el cap steph como siempre , estubo muy interestante eso de la mama de ania, enserio quisiera saber si en verdad es su mama /:, pobre Ania y espero que no muera en el intento y ninguno de los chicos :| les deseo la mayor suerte je :Ñ comentario rapido.. SIGUELA STEPH(:

Ilse:)


PD:Algun dia haras una novela, que no tenga vampiros, o montruos o algo por el estilo, bueno anthoer jb story es una, pero yo digo otra :S que sean como de la vida real , aunque me encantan las novelas que haces, es solo una pregunta, y si no la harias porque ? ;) bye stepg

Nicolita Jonatika Cullen dijo...

Awww..! me encontO el Cap.♥ Esta Hermoso, El amOr que se Profesan stOs Dos es inigualable..! Me eii Bastante.. kn lo de JugandO Play Statiion cOn La Tv Apagada haahhahahhahaha..! En seriio me Tiiene iintrigada Eso de si es su Mama Oh No La Pobre aniia suffre Bastate, Me encanto La Part dOnd aniia y Cole c abrazaron..! Bueno kreoqke es un d Miis Caps Favoriitos..!;) See uU Steph

micaela dijo...

que le pasa a eustace he? la verdad es que no se cuando habla de verdad y cuando no..
me encanto steph! que buen cap
ahhi dios como amo a damien tendriamos que empezar un club de fans jaja :)
de verdad no puedo dejar de pensar en el paresco ania! aahh che que suerte que damien esta bien y ambriento muy ambriento... jeje
ahh no puedo esperar a leer el prox cap ahora que empieza la guerra ahh y quiero ver a ania rubia y con alas ya me la imagino..
bueno steph besos subi pronto bye

Miichelle dijo...

solo puedodecir: WAAAAAAAAAAAAOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO, ok no :), Espectacular el Cap!
Esperando con ansias el siguiente!* :D
PD: steph cada vez se pone mas interesantee *-*

MaYa dijo...

OMG!! ESTO SE PONE DE LOCURA!! CADA VEZ MAS INTERESANTE! SIEMPRE QUEDO CON LA BOCA ABIERTA!!
STEPH! NO TE COMENTE LO DE TU AMIGA LUCIANA PORQUE ME MOLESTO Y NO QUERÍA ESTRESARME POR ALGO ASÍ, ELLA TAMBIÉN ME TRATO DE COPIAR TU BLOG!PERO YO LE ACLARE QUE SOLO FUE EN UN CAPITULO QUE LO HICE COPIANDO UNA FRASE! AL FINAL PUSE QUE ERA DE TU AUTORIA Y SIEMPRE RECOMIENDO TU NOVE PORQUE ES MI INSPIRACIÓN DEPRONTO HAY PALABRAS IGUALES AL PRINCIPIO DE MI NOVE! CON LA TUYA PERO FUE PORQUE NO SABIA COMO EMPEZAR ( BAJO TU NOMBRE CLARO) PERO NUNCA LA COPIE TODO LO CONTRARIO TE ADMITO Y DEFIENDO TU TRABAJO AL 100%
Y SE LO FRUSTRANTE QUE ES SABER QUE TE COPIEN TUS IDEAS! EH PASADO POR ESO! me encantaría que aparte que leyeras la nove me aconsejaras! seria un honor! siempre recomiendo tu maravilloso trabajo! al menos ya tienes experiencia ( universidad) a mi me quedan 2 años :P pero gracias a ti termine por decidirme a estudiar comunicación social y aprender mucho de este tema! es un Hobi que amo :D gracias por escuchar y perdón si te incomode por recomendar tus novelas :/ Primera vez que me desilusiono al escribir un comentario me entristece que me comparan de copiar lo que haces y no apreciar mi trabajo :/ :( tengo todas las pruebas de mis ideas en un cuaderno que tengo por si necesitas comprobarlo! PERO NUNCA PLAGIARIA TU TALENTO Y TU LO SABES (:

Anónimo dijo...

ALEJANDRA TREJO:
OOOOOOOOOOOOOOOHHH MY GODDDDDDDDDDD!!
INCREIBLE MAS BIEN MAS QUE ESO SORPRENDENTE ADORO TUS HISTORIAS CADA CAPITULO ES MUCHO MAS GENIAL Y TE DEJA CON UNA INTRIGA DE MIL DEMONIOS ES ASOMBROSO COMO UNA HISTORIA TUYA PUEDE LLEGAR A GUSTARME Y ASOMBRARME TANTO CADA VEZ MAS SIGUELA CUANDO PUEDAS YA QUIERO SABER QUE VA A PASAR ME ENCANTA Y ESTE CAPITULO SI ESTUBO BIEN HOT HAHAHAHA ADORO A DAMIEN Y COLE!! Y MIRANDA Y ANIA ERES MI ESCRITORA IDOLA Y ESPERO TE ESTE LLENDO BIEN EN LA UNIVERSIDAD SUERTE Y BENDICIONES HASTA PRONTO BYE XOXOXOXO TKM :)

betty dijo...

Aww... estuvo hermoso el capitulo, me mata cuando le rompe la remera a Anie, son solo 15 dolares... jajaja. Quiero leer ya el siguiente capitulo!!
Te juro que eh leído muchos libros y novelas de fantasía y amor pero de todos los que leí el tuyo es uno de los mejores!! Me gustaría saber si en un futuro sacarías algún libro o saga?? Si vas a sacar, obvio que lo voy a comprar, sin pensarlo!!
También me gustaría que me dieras algunos nombres de películas o series que haya trabajado Sean Faris porque nunca lo vi actuar solo vi una foto de el :S
Espero que me respondas. Besos ♥

Anónimo dijo...

Hola steph lamentiu no pomentar anterioremente pero es Qe ni siQiera eh podidu leer tuus ultimos caps poer mi escuela u.u
Bueniop ire a leerlus y ahorita te comentuu n.n atto:
Denissa Levou

Luciana dijo...

Hola Stephany!
Yo soy luciana y que queria pedirte que me disculpes por todo esto, tal vez no lo tomes de tanta importacia, pero sucedio asi, yo escribi ese comentario en el Blog de Perla Cuevas; no suelo ser directa , no es mi fuerte, pero veo que las cosas me salieron mal al tratar de serlo, yo ya le pedi merecidas disculpas ya que se las merece.
Por parte de maya; yo empeze a buscar blogs y encontre la de ella la lei y no pude evitar notar un parecido a tu historia, mas bien solo lo que cambiaba era el personaje, lo confirme al buscar tu blog y poner tentacion y eran las mismas palabras pero aclaro que en ningun momento decia algo que tu habias escrito esa frase o algo asi, ella recien lo dice en el comentario de arriba y pues es mentira que ella diga que te dio el derecho de autor de esa frase o parrafo,Como tambien pienso que ella ponia anuncios[asi como lo haces tu antes de tus capitulo, de agradecimiento o algo asi]
yo no lo sé porque yo no lei en el momento que lo subio y tambien es falso que diga que yo la acuse de copiona, noo! nunca lo hice de echo me equivoque de blog al querer hacerlo.
Por ultimo en lo personal no suelo tomarme tiempo para comentar, no es mi fuerte expresarme con escrituras, no me creeras pero casi nunca lo hago, mejor dicho la primera ves que eh comentado en un blog fue el de perla y mira lo que sucedio; bueno ese fue mi error, que no volvere a cometer y Otra vez disculpa, como no comento se que no te gusta pero admiro tu forma de escribir y aunque no comente te deseo lo mejor Stephany!
espero que me entiendas

Anónimo dijo...

wuuiu yujuu ya emine de leer el cap meGa Genialiosisimo me encantuuu :DD

omg.. eustace es malo o sicoticamente loco aunQe lo meGa amo poer Qe Qiere la muertee de los chicos.

Ou ou poer poco lo olviddu Qe alegria al fine volvieruun a estar juntos Damien y Ania n.n

Bueniop cuidate y siGue cien el cap suerte rn tu trabajuu y la uni

posdata espero Qe Ganen en la batalla bueniop biie besitus y abrasios se despide de tu coen mucho cariño
Denissa Levou

Anónimo dijo...

Hahaha
Gracias x responder mis preguntas :)
Tenemos gustos en comun con respecto a los libros ! :P
He escuchado varias canciones de Panic! At The Disco y realmente soy muy buenas :DD
Alright ..cn respecto al capi. :
ESTO SE PONE CDA VEZ + BUENOO!!!
Dania esta de nuevo :DD OH YEAAAH!!
y cn respecto a ese Eustace no lo entiendo realmente q esta loco ,drogado o q es lo q le pasaa??
Jajaja me encantoo cuando Damien echo a Ivonne ;D Esa perra se lo mereciaa !! Q deje de molestar a nuestro Damien!!
Ay noo!! se vienee la guerra :(
Q pasaraa?? Qien ganaraa??
OMG cuantaas preguntaas :P
Bnoo..me voy
Ns veremos en otra entrada!
Byee! Te cuidas ehh?
-Lu*

Anónimo dijo...

Me encantaa...
Sobre todo la parte de rojoo jajaja soy una pervertidaa!! (:
Sigue la nove Steph es fantastica!!

Por cierto lei es una pagina que Sean Faris va a entrar en mi serie favorita " The Diaries Vampires" o en español " Crónicas Vampiricas" estoy deseando que aparezca va hacer emocionante verlo junto a Ian Somerhalder me encnata ese tio tiene unos ojos... aunque es un poquito mayor pero Bratt Pitt tambien lo es y tambien tiene su encanto asi que.. la edad no importa !!
jajaja
Bueno Steph espero que te valla bien en la universidad y como el tal Daniel!!

attentamente:jonatica_joe&nick

nce dijo...

Aaa qe mal me cae Eustace!! No lo entiendo para nada es tan bipolar! Mas vale qe no les pase nada x su culpa! JUM x lo demás todo muy bonito, me a encantado, sigue pronto pliis :D cuidate bss tq

Yeroska dijo...

Si a mi Esa carrera me mata! solo que aqui la dan es en la simon rodriguez y no es tan facil entrar D: Pero Espero hacerlo :D es la unica carrera que me llama asi la atención, yo soy muy creativa!.. bno step esta capitulo me mato en especial sta parte –¿Te
"gusta más tocarme o que te toque?
" Yo le digo eso a mi novio y se desmaya xD el es mui traumado xD jajja me fasino muxa esa parte! .. Como fue tu semana?? (:

Anónimo dijo...

HAHAHAHA TENIA QUE SER EUSTACE EL QUE LOS SORPRENDIERA, ME DIO RISA xD
ME ENCANTO!!!
ESTUVO GENIAL! SIEMPRE ME SORPRENDES, SIEMPRE QUEDO EMOCIONADA LLENA DE INTRIGA Y CURIOSIDAD...
GRACIAS POR DECIRNOS LOS ACTORES DE LAS OTRAS NOVES =D
XoXOXO
ATT:MCAMICC

Paula dijo...

Steph.. me dejaste con toda la intriga .___. ¿¡Como es eso posible?! que malvada eres :P Pero eres una excelente escritora xD

Me alegra qe seas tan cercana con tus lectoras.. eso es genial :B

Y... ¿Cual es tu pelicula favorita? xD no sé pero se me ocurrió esa pregunta, Oh si :P

Espero el proximo capitulooo.. con emoción.. mucha, mucha emoción... sii.. sube pronto... o te jalare los pies en la noche (wow yo y mis amenazas.. ¡Temanme! aksjaksja ok no)

Adios C:

viko310 dijo...

Pero Eustace! como los vas a dejar asi, varados a su suerte!!
El si que es Extremoooo! XD

IMPRESIONANTE EL CAPITULO
Saludos y exito en todo lo que hagas!
viko310

MaYa dijo...

PUEDES MIRAR CLARAMENTE MI BLOG STEPH Y VER QUE TODOS LOS DERECHOS ESTÁN EN TU NOMBRE!, TU NOVE ES LA PRIMERA Y ÚNICA QUE RECOMIENDO! Y SI ME LLAMARON DE COPIONA! Y ME PARECE QUE SI VAN A LLAMARME ASI AL MENOS TENGAN PRUEBAS NO? TODO ES LEGAL BAJO TU NOMBRE! SOLO PARA LOS 2 CAPS QUE COPIE UNAS LINEAS Y PUSE TU NOMBRE EN ELLAS! TU ME CONOCES BIEN! Y SABES QUE JAMAS TE ROBARIA TUS IDEAS! TODO LO CONTRARIO ME INSPIRAS! Y ME MOLESTA Y LASTIMA QUE DIGAN COSAS ASI! SOLO QUIERO ARREGLAR ESTE MALENTENDIDO! (: lo menos esque me hagan mala publicidad y pelear!

perla cuevas dijo...

AWWW gracias steph por todo....me alegra que todo se haya resuelto, entiendo que ella haya querido defender tus derechos, eso lo entiendo porque una vez me paso algo igual (solo que en mi caso si me estaban haciendo plagio plagio)de todos modos no tienes que disculparte...fue un mal entendido, esas cosas pasan y lo mejor es resolverlo con etica como tu lo hiciste!! me pondre al dia con la nove...de la cual me he perdido mucho por la infernal escuela...gracias por la ayuda y por todo...solo te tengo una pregunta.

¿como puedo separar mi blog? osea como dividio dos historias en un mismo blog...para que no se mesclen los capitulos y todo eso.

PD: te acuerdas de las "Tecnicas de Seduccion" que nos diste... yo estaba leyendo un libro de psicologia de amor y en unas paginas me explico la parte que omitiste hacerca de los estimulos y los olores y todo eso....en definitiva muy...interesante toda la informacion que nos brindaste. gracias x eso tambien ehehehe. cuidate y saludos desde Rep.Dom.

Hanny_liz dijo...

Me encanto el capítulo muyy bueno bueno todos son. Geniales disculpa por no aver comentado antes los caps esqq e tenido problemas con mi compu >.> pero bueno me encanto siguela ya qiero saber qqq pasa Siguela pelase :D !!!

Anónimo dijo...

Hola, me encantan tus novelas, tienes un talento muy bueno para escribir. hace un tiempo que te sigo y me han encantado! sigue asi, no cambies...

Fernanda Jonas dijo...

wooow que hermoso capitulo, tan hot, que locura hahah
espero que sigas escribiendo, me encantraia seguir leyendo tus historias y Damien y Ania seria estupendo, amo la forma en la que escribes, soy una fan tuya hehe...
aah Eustace es raro hehe, umm Damien tan enojado, pobresito deve vere muy lindo heheh...
espero y les valla bien en la lucha...
sigue te quiero mucho...suerte

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