.

.

Translate

Nota: Está prohibida la republicación, copia, difusión y distribución de mi novelas en otras páginas webs.

lunes, 9 de abril de 2012

Capítulo 3: El Carmilliam




Capítulo 3: El Carmilliam

Moví mis dedos raudamente a través de las cuerdas de mi guitarra mientras Miranda terminaba de entonar otra de nuestras canciones. Después de más de veinte canciones terminé de rodillas al borde del escenario, sudando, jadeando, con mis cabellos adheridos a mi cara y mi guitarra sobre mis muslos.
Varias jóvenes saltaban hacia el escenario y me halaban la ropa con desespero. Se sentía bien cuando ellas me tocaban con una mezcla de salvajismo y amor desenfrenado.
–¡Muchas gracias! –Miranda gritó al micrófono–. Sigan con el sexo, las drogas y el rock & roll.
Me levanté y la abracé amigablemente entre risas. Ella también estaba despeinada y acalorada, y su novio me miraba desde el público con irascibles celos. Alguien me ofreció una cerveza fría cuando salté del escenario, lo cual fue como el cielo para mí, debido a que estaba sediento y enfebrecido.
Besé los labios de todas las chicas que se abalanzaban sobre mí, las toqué casi del mismo modo furioso en que ellas me tocaban. Me abrí paso entre la multitud al ver una cara conocida, una chica menuda de cabello negro vestida con jean y cuero. Estaba utilizando shorts de jean cortos, una camiseta larga que casi cubría la totalidad de sus shorts, una chaqueta más corta encima, de cuero y botines sin tacón. Era del tipo sexy-malvada. Inclusive el esmalte de sus uñas cortas era de color negro.
Ania Hammond era una belleza con su perfecta piel bronceada del color de la canela y su delgado cuerpo curvilíneo. Damien tenía mucha suerte.
La chica creyó que nadie la estaba viendo mientras ella limpiaba sutilmente con un dedo la sangre que manchaba su labio lacerado. Ardiente. La fina línea de sangre en su labio inferior había sido hecha por una mordida frenética que Damien, su novio, le había dado mientras se besaban arrebatadamente contra la pared.
–Hola –me acerqué a saludarla–. Tienes algo aquí.
Pasé mi dedo sobre su labio para limpiarla. Ella siseó cuando la cortadura ardió con mi contacto.
De pronto Damien llegó, apartándome a un lado para empujar a su novia contra la barra del bar de modo posesivo. Si mis presentimientos no fallaban, estos dos se escurrirían hacia algún lugar oscuro para hacer el amor hasta que sus cuerpos no resistieran más.
–D –lo llamé, sacudiendo el cabello de mi frente–. Te amo.
Él era candente, un tipo alto, bronceado, fuerte, masculino, castaño y con ojos azules como el invierno. Era como un dios. Damien se volvió hacia mí, dejando por un momento a su novia.
–J, amigo, ya te he dicho que tengo novia.
Ania me envió una sonrisa y me saludó con la mano. Damien me dio la espalda para volver a besarla como si no hubieran estado juntos en años, tocaba sus muslos desnudos y empujaba su cuerpo hacia el de ella al tiempo que ambos continuaban mordiendo sus hinchados labios. Ella, sin quedarse atrás, metía sus manos por debajo de la camiseta del muchacho, dando paso a que ambos empezaran a gemir.
–¡Vayan a una habitación! –alguien les gritó desde alguna parte.
Solamente entonces ambos se detuvieron de mala gana y él le susurró algo al oído de ella. La chica sonrió, cogió la mano de su novio y lo arrastró hacia alguna parte.
–¿Puedo acompañarlos? –les pregunté cuando empecé a seguirlos–. Soy sexy y estoy bueno.
–Bueno, no acostumbramos los tríos... –departió Damien.
–¡Damien! –la chica lo riñó, avergonzada porque su novio acababa de revelar que tendrían sexo en los próximos minutos y sabiendo con anticipación que él me invitaría ficticiamente a su cama solamente para molestarla.
Él se rió con malicia antes de robarle un pequeño beso en la boca.
Eran perfectos juntos.
Siempre he pensado que el amor entre un hombre y una mujer es plenamente perfecto. Es como unir piezas de un rompecabezas, cada una calzando en el sitio adecuado. Como engranajes moviéndose para hacer funcionar un gran motor, cada uno funcionando debido al otro. Es naturalmente puro, primitivo, delicado, sensual. Por eso los hombres eran hombres y las mujeres, pues mujeres. Porque de otro modo no podría funcionar tan perfectamente. Él dependía de ella y ella de él.
Supe que Ania Hammond había nacido para Damien Bathory, y viceversa, desde el primer día que los vi. Ellos se anhelaban en cada pequeña mirada que se lanzaban, ellos se pertenecían.
Damien era un amigo desde hace años. Ania me había conocido más recientemente por medio de él, gracias a que mis locos amigos chupasangres les habían mordido hace algunos meses y yo les había ayudado a escapar con vida.
Esa noche estaban Angelique, Joseph, Alan, Nina y Adolph jugando a cazar. Topándose casualmente con Damien Bathory, Ania Hammond, Miranda Gauthier y el reciente esposo de esta última, Colin Hammond, que también era hermano de Ania, evidentemente. Los cuatro siempre estaban juntos, tal vez todos dormían en la misma cama, y tenían orgías, o eso me parecía a mí. ¿Pero qué puedo saber yo? Soy un poco pervertido.
–¡Lo hiciste estupendo! –alguien me dijo en un grito de euforia.
–¿Qué cosa? –pregunté, como si no supiera de lo que hablaba.
–Allá arriba, en el escenario, actuaste increíble.
Era otra admiradora, una linda pelirroja con ojos verdes y piel pálida.
–Gracias, guapa –le guiñé un ojo.
Cuando giré la mirada encontré a Charity Morte entrando por las puertas delanteras del club.
Maldita sea.
Las últimas semanas había estado evitándola, pero con la fama de la banda era complicado que alguien no me encontrara.
–Adiós, belleza –le hablé a la pelirroja y besé sus labios velozmente.
Corrí hacia la parte trasera del club, esquivé a mis enloquecidas fanáticas mientras corría para no ser visto, cuando repentinamente alguien vociferó mi nombre.
–Jerry.
Un estremecimiento llegó a mi cuerpo, sentí el sudor frío bajando desde mi nuca hasta mi espalda. Me detuve abruptamente.
Esto no podía ser bueno.
Exhalé aire por la boca, girándome hacia esa voz masculina que había reconocido instantáneamente.
Ahí estaba un tipo bien dotado con cabello vibrantemente rojo, del color de las cerezas, cayendo sobre la mitad de su cara, los ojos oscuros igual que los míos, la piel pálida y su musculatura bien formada debido a la estricta disciplina etrusca. Él estaba vistiendo vaqueros, botas militares y una camiseta al revés en todos los sentidos, podía ver la etiqueta de 100% Cotton sobresaliendo debajo de su cuello.
Cómo eran los dioses de estúpidos
Sentí mis ojos cambiando de color, destellando en tonos azules, igual que cada vez que me sentía amenazado.
–¿Qué estás haciendo aquí, Aita? –gruñí, sonando como nadie estaba acostumbrado a oírme.
Una sonrisilla inficionada estaba esbozada en su boca.
–La academia de Leives de New York está repleta de nuevos estudiantes, Eustace es el único profesor, y no puede hacerlo solo, de modo que vine para ayudar.
Respiré hondo, tratando de controlar esos demonios que se apoderaban de mi cuerpo.
Los Leives eran una variante de los ángeles, pero etruscos. Ellos eran una especie de raza creada por dos dioses para destruir a los Vanthes, que eran como una versión de ángeles oscuros, creados incluso con anterioridad, por dos demonios y la misma diosa creadora de los Leives. Creados casi por accidente, bajo el amor de unos y el arrepentimiento de otros. Los Vanthes eran llamados hijos de Vanth. Los Leives, hijos de Losna, o hijos de Veive, en su defecto.
–Si vas a vivir entre mortales, será mejor que aprendas a vestirte, muñequito –discutí con un tono de voz moderado.
Casi huyendo, me retiré, pero sin dejarle saber que tenía prisa por irme.
Había algo enteramente extraño en esto. Aita no debía estar caminando por la tierra, mucho menos alrededor de mí, eso iba en contra de las leyes naturales de la vida. Una vibración de pánico se escurrió por mi pecho. Tenía que salir de ese lugar, tenía que alejarme de Aita antes de que algo malo sucediera. El destino pasó a través de mis ojos. Destrucción, caos.
Él y yo no podíamos subsistir en la misma dimensión sin causar destrucción.
Empecé a andar en la dirección contraria a la que anteriormente me dirigía, hasta toparme cara a cara con Charity.
–¿Estás lista, princesa? –le sonreí con coquetería–. Vamos de inmediato a Etruria.
Ella cruzó sus brazos y me observó odiosamente.
–¿Qué? ¿Ya te cansaste de evitarme?
Esta chica era más astuta de lo que yo pensaba.
–Nunca traté de evitarte –volví a mentir con descaro–. Te dije que necesitaba algunos días. Estoy listo.
–Por eso has estado corriendo cada vez que aparezco, durante más de dos semanas –ella hizo un ruidito despectivo–. Mira, supe que me estabas mintiendo desde... siempre. No soy estúpida, tampoco he nacido para rogarle a nadie. Si no quieres acompañarme, guitarrista, está bien.
Se dio la vuelta para dejarme solo.
–Char, quiero acompañarte –le dije antes de que se alejara.
Se giró para enfrentarme, con cierta cantidad de enfado en su semblante, pero sonriendo de manera un poco perversa.
–Sígueme entonces –me ordenó.

Me senté sobre uno de los escritorios del salón de clases de la academia de Eustace. El hombre estaba parado cerca de la pizarra acrílica, reclinándose de la pared.
Dimitri Morte estaba a su lado, quejándose sobre un montón de cosas, tal como lo hacía Charity a menudo. Ambos eran exageradamente caprichosos, pero Eustace ni siquiera oía al joven, sus ojos estaban puestos en mí, dedicándome una mirada de compasión.
–Y si entreno hoy hasta la madrugada, podré salir mañana con Becca durante la noche –Dim decía–. Además, no quiero un entrenamiento con todos esos nuevos estudiantes, son molestos. ¿Y qué pasa con ese nuevo profesor emo de cabello rojo? Está loco. ¡Loco! No entiendo por qué debe peinarse como Rihanna de todos modos.
–Dim –una suave voz femenina hizo eco en la sala.
La novia del mellizo Morte se mostró en la entrada. Utilizando su rubio-castaño cabello trenzado con una gorra sobre su cabeza y pantalones de jean rotos, le sonrió al chico tan pronto como este se percató de ella. Rebecca Le Fay era una joven hermosa como ninguna. Detrás de su desarreglado porte, su belleza era indiscutible, aunque era delgada y poco alta, su rostro aniñado con suaves facciones finas era deslumbrante. Ella podría ser una modelo de fotografías de Calvin Klein. Yo prefería a las chicas más voluptuosas, sin embargo, Becca aún era muy joven como para ser una Femme Fatale. Era la princesa adecuada que el príncipe Dimitri necesitaba. Pues él era un muchacho precioso, joven también. Su sangre azul salía a la luz a través de su apariencia. Él tenía siempre un aspecto impecable, desde su ropa costosa, hasta la cantidad exacta de perfume que usaba, todo medido con precisión. Lo único desaliñado que podrías ver en un chico como él eran sus ondas de cabello de oro semi-largo. Aunque, incluso su cabello estaba desordenado adrede, para causar un equilibrio entre la perfección y los defectos perfectos. Puesto que, de otro modo, fuese demasiado primoroso para ser soportado por los mortales.
–Hey, otra princesa –saludé a Becca. Ella separó sus labios al verme, como si apenas pudiera creer que estaba viéndome en persona. Me devolvió tímidamente el saludo, con una mano–. Las princesas abundan mucho por aquí.
Escuché cuando ella le susurraba a Dimitri las palabras "no puedo creer que él esté aquí".
–Wow, Jerry Harris –soltó la chica, incrédula–. Siempre quise conocerte personalmente –su novio se volvió a verme de modo suspicaz, porque ella había puesto su atención en mí–. Amo locamente tu música, y tu banda. Pero debes saber que no soy una princesa.
Dimitri la abrazó y besó su mejilla tenuemente.
–Eres una princesa –le dijo él al oído de manera seductora.
El muchacho empujó suavemente a su princesa hacia la puerta mientras la besaba en los labios. Ellos se esfumaron, dejándome a solas con Eustace. El dios no había parado de escudriñarme con la mirada en todo ese tiempo, ni siquiera se había movido, estaba más quieto que algo muerto, inclusive más quieto que algo que nunca tuvo vida.
–Las almas están hechas de hilos de plata, por eso no puedes verlas –Eustace dijo–. Un cuerpo no puede andar por la tierra sin alma. Tú sigues siendo un misterio, pero no para mí... –le hice una mirada amenazante–, Jerry.
–¿Qué está haciendo Aita aquí? –inquirí, conteniendo la ira dentro de mí.
–Le haré pagar –Eustace contestó–. Pagará por la muerte de mi esposa.
Esto no era cuestión de venganza, sino de justicia.
–¿Todavía estás haciendo justicia contigo mismo? –interpelé, estremeciéndome con el pensamiento de saber lo que él estaba haciéndose a sí mismo.
No dijo nada, pero no apartó su mirada.
Sí, él seguía drenando el dolor de su alma con dolor físico.
–Eustace, derramar sangre no traerá de vuelta a Dasha –argumenté.
–Por lo que veo, le huyes al destino –mi viejo amigo evitó el tema.
–No guardo rencor a nadie, lo sabes. Evito desgracias, solo eso –me encogí de hombros y acomodé mis anteojos sobre mi nariz.
–Más te vale cuidar a esa niña. Charity ha sido criada como una princesa desde el día de su nacimiento. No está acostumbrada a las incomodidades y al sufrimiento. Es delicada y me gusta mantenerla fuera del alcance del dolor.
–La cuidaré, sabes que lo haré. Ella merece saber su verdad de todos modos.
Él sonrió, dejando aparte su sombría expresión.
–Tu futuro es incierto. Pero certero –predijo.
–Eustace –alguien intervino casi con un chillido. Charity–. ¿Crees que debo llevar el vestido de brillos? Porque no sé si es demasiado elegante, o muy provocativo. Estoy haciendo mi cuarta maleta, pero creo que todavía se me quedan algunas cosas. ¿En Etruria venden shampoo con cristales de mistela? Porque no me lavaré el cabello con esos productos jabonosos horribles que los plebeyos usan.
Eustace le dedicó una siniestra sonrisa.
–Lleva el vestido si quieres, pero recuerda que cuatro maletas es demasiado equipaje. ¿Lo llevarás todo tú? ¿O empacarás a un sirviente también para que te ayude con todo? Y llévate el shampoo, porque llorarás si tu cabello se reseca o se maltrata.
El tipo la cuidaba demasiado.
–¿Estás loca? –le hablé yo a la princesa–. Escucha, princesa. En donde vamos no necesitarás esas cosas. Mírame, no llevo otra cosa que la ropa que tengo puesta. Y podría ayudarte a llevar dos de tus maletas, pero si me canso, las dejaré tiradas en alguna parte. No necesitas nada de eso.
–Cállate, guitarrista –me perforó con una mirada destructiva–. Tú, viejo –se giró hacia Eustace–. No le digas a mi hermano que me he ido hasta que él lo note. No quiero que empiece a tratar de impedir mi partida.

El portal estaba dibujado en una pared de la habitación doble, lujosa, de Charity Morte. Ella arrastró sus cuatro maletas gigantes, quejándose por el esfuerzo físico, intentando que sus accesorios costosos no se enredaran o cayeran de su cuerpo.
–Te ayudaré –agarré todo el equipaje y empujé a Charity a través del portal. La niña gritó.
Cuando el portal empezó a cerrarse lentamente, dejé todo el equipaje en el suelo y sentí alguna especie de presencia detrás de mí. Al girarme no encontré a nadie en el dormitorio, todo estaba calmo y quieto, aun cuando esa sensación de ser observado persistía.
Salté hacia el portal antes de que terminara de cerrarse.
Charity estaba del otro lado, iracunda.
–¡¿Has dejado todo mi equipaje?! ¡Eres un estúpido, un estúpido guitarrista!
–Lo siento, lo olvidé, de verdad –le mentí, mostrándole un rostro de inocencia.
Como todos sabían, los portales creados por Leives eran una puerta de entrada hacia cualquier sitio, mas no eran una puerta de salida. Una vez que eran traspasados, desaparecían.
La princesa me golpeó muchas veces por todo el pecho y encima de mis brazos, el sol de Roma estaba de color naranja sobre su bonita piel y su cabello se despeinaba con el viento. Sus mejillas habían enrojecido hasta tener un tono escarlata fuerte. Sujeté sus codos para detenerla.
–Hermosura, ¿por qué no caminas y tomamos el próximo autobús hacia el Coliseo Romano?
Había estado muchas veces antes en Roma. Conocía la ciudad con ese tipo de hermosa arquitectura mucho más antigua que la de New York. Ambas ciudades tenían su encanto de igual manera. En New York podías ver el East River desde las alturas, separando Brooklyn de la ciudad, Manhattan. En Roma podías ver a los lugareños en motocicletas rodeando la gran fuente de Trevi.
Con enfado, Charity se giró, dejó caer sus anteojos de sol desde su cabeza hasta reposarlos sobre el hueso de su refinada nariz pequeña y comenzó a caminar hacia alguna dirección mientras yo la seguía. Nos encontrábamos en una calle ciega ceñida por edificaciones de estructuras antiguas y elegantes. Al mezclarnos entre la multitud algunas personas se detuvieron a verme con asombro, susurrando palabras en voz baja.
–¿Es el guitarrista de esa banda americana? –cuestionaban entre sí, lanzándome miradas, en especial las chicas.
Caminé con una mirada tímida hacia el suelo y mis manos en los bolsillos al tiempo que les daba pequeñas sonrisas a esas chicas.
–Creo que él es, míralo sonreír –una de ellas le dijo a su amiga.
Ahora había varios grupos de chicas arremolinándose en torno a mí, sacando sus teléfonos celulares para fotografiarme.
–Oh dios –Charity exhaló con frustración, tomando mi mano–. ¿Eres famoso en Italia? ¿Esas chicas nunca te dejan en paz?
Ella cruzó la calle sin importarle que los autos fueran y vinieran desde ambos lados. Estos se detenían en seco cuando nos atravesábamos en frente. Charity dejó escapar una maldición en italiano, hizo una seña a un hombre en un scooter, interceptándolo para que se detuviera. Le dijo al hombre, pronunciando un perfecto italiano, en una tonalidad seductora, que le entregara su vehículo. Al joven italiano le temblaron las piernas, pero en seguida apagó el motor de la motocicleta, se quitó el casco y se marchó, devolviéndole una sonrisa tímida.
Charity le lanzó un beso antes de subirse al liviano vehículo, el hombre se sonrojó enteramente.
–¿Nos vamos? –me dijo a mí.
Tomé asiento tras ella, apretujándola entre mis brazos y sujetando el manubrio de la motocicleta. No iba a permitirme ser tan femenino como para dejar que ella condujera. Adherí todo mi cuerpo al suyo, sintiendo sus curvas contra mí, encendí el motor de la maquina y conduje, dejándome impregnar con su aroma a Ricci Ricci. Sabía que ese era su perfume solo porque ella lo había mencionado mientras empacaba, de otro modo hubiera pensado que olía realmente bien y nada más.

El interior oscuro de aquellos muros de piedra y mármol del Coliseo Romano me recordaban mucho a ese Coliseo Etrusco. Malos recuerdos.
–Ya estamos aquí. ¿Ahora qué? –Charity me preguntó, luciendo adorablemente avergonzada.
–Espera, ¿no has ido a Etruria antes? –interpelé.
–Bueno, cuando lo hice, Eustace me hizo aparecer en ese lugar. Dentro de ese anticuado castillo. Nunca había usado el método tradicional. Lo he estudiado, pero no puedo recordar el ritual completo...
–Que los cielos, los suelos y los mares se abran en nombre de Tinia –dije, en el antiguo idioma–. Pongo mi sangre titánica en tus fauces de oro para que me concedas el poder de llegar hasta el mar etrusco.
El suelo bajo nuestros pies comenzó a ceder, desmoronándose como el polvo de las cenizas. Y bajo ese polvo solamente se extendían metros y metros de mar plateado. Charity gritó al ser succionada por los suelos y agitó sus brazos y piernas para nadar entre las aguas. Ambos fuimos tirados hasta el fondo del mar, golpeados por las ráfagas de los dioses que estaban hambrientos por probar nuestra sangre. Nadé hacia Charity para sostenerla entre mis brazos y no perderla de vista mientras oía ese cántico aterrador que muchas veces había escuchado antes.
El sonido era un canto lento, melódico, como un coro de voces femeninas entonando pausadamente una canción tenebrosa, sensual, un canto que se escuchaba a un volumen tan alto como las resonancias del canto de las ballenas. Ese sonido casi me hace perder el control de mi cuerpo.
Nadé hacia la superficie, trayendo a Charity conmigo, quien tomó un profundo respiro desesperado.
–Princesa –balbuceé, escupiendo agua del color de la luna–, no estoy seguro de poder soportar lo que viene. Tienes que tomar el control ahora.
La joven se aferró de mis hombros.
–¿Qué quieres decir?
–Soy un hombre, y... y –mi voz fue interrumpida por ese melodioso canto.
Me cubrí los oídos, observando las figuras como sombras de humo ennegrecido que atravesaban el agua en dirección a nosotros. Aunque cubriera mis oídos el canto era capaz de cruzar hasta mi cerebro y estremecer cada uno de mis huesos.
Las sombras iban por debajo del agua, nadando sin pausa pero sin prisa, torturándome de alguna manera. Yo quería llegar hasta ellas, quería sumergirme en las profundidades y ser consumido por ese feroz canto de seducción. Cada sonido era como un llamado, como si alguien que yo amaba me estuviera susurrando al oído que me necesitaba, que me deseaba. Y yo necesitaba ser necesitado, necesitaba ser deseado.
Las formas oscuras brotaron del agua. Sirenas.
Eran más o menos cuatro mujeres hermosas con cabellos negros como el ébano goteando agua de plata sobre sus rostros del mismo color lúcido de las perlas. Sus fastuosos labios eran de color negro, al igual que sus ojos, sus pechos redondos estaban desvestidos, un poco cubiertos bajo sus cabelleras largas, sus miradas sobre mí eran penetrantes y sus colas tenían escamas negras y plateadas resplandecientes. Las cuatro damas eran exactamente iguales, y deseaba a las cuatro con urgencia.
Porque estaba escrito que ningún hombre viviente se podría resistir al hechizo de muerte de las sirenas. Estaba escrito en la historia que ellas cantaban para atraer a los marineros, ponerlos bajo su embrujo y matarlos. Eran hechiceras, demonios, brujas de los mares con apariencia de indefensos ángeles.
Me lancé hacia adelante para besar a una de ellas con furor, presioné mi boca sobre la suya mientras ponía una de mis manos en su espalda desnuda, tras su cabello húmedo, y otra en la parte de atrás de su cabeza. Deslicé mi lengua hacia el interior salado de su boca sin darme cuenta de que sus labios manchaban mi cara de ese tinte negro. Otra sirena se apretó de mi costado y se unió al beso, primero lamiendo el borde de mi cara, luego mis labios, por último el interior de mi boca.
Entretanto, las dos últimas sirenas se adosaron a mi espalda y comenzaron a toquetearme, acariciando mi piel por debajo de mi ropa.
Me sentí tocado por diosas. Mi cuerpo no quería salir de ese encanto de magia negra.
Escuché la voz de Charity llamándome con impaciencia y ensañamiento a la vez, pero esa vocecita era lejana y se perdía en un hilo quebradizo. Seguí besando a las sirenas, incluso sin darme cuenta de que ellas estaban arrastrándome a las profundidades, haciéndome descender entre las olas de plata.
Charity volvió a llamarme y fui capaz de abrir mis ojos, solo para darme cuenta de que las sirenas ya no eran bellas mujeres angelicales de dulces ojos negros. Ahora se veían como demonios. Sus ojos eran rojos, sus caras eran mucho más pálidas, grisáceas, huesudas, casi sin piel encima, sus lenguas se separaron a la mitad, volviéndose bífidas como aquellas de las serpientes, volviéndose oscuras como del color de las aceitunas. Sus uñas se habían vuelto garras, sus dientes eran todos como hojas cortantes en sus bocas y sus cabellos revoloteaban alrededor de su cabeza, como si todavía estuvieran debajo del agua. Eso desvaneció el hechizo.
Sacudí mi cabeza y busqué a Charity, que ahora estaba rodeada por dos de las sirenas, cada una sosteniéndola de un brazo.
 –Char, está bien, probarán tu sangre para saber que tienes sangre de dios –le avisé.
Las dos sirenas mostraron sus dientes y se inclinaron hacia la garganta de Charity para morderla, una en cada lado de cuello. La princesa gritó.
Sentí el filo punzante en mi cuello cuando una de las sirenas enterró todos sus tajantes dientes en el lado izquierdo de mi cuello, gruñí de dolor. La cuarta sirena se arrojó sobre el lado derecho de mi cuello y me mordió también.
El calor de la sangre estaba deslizándose hacia mi pecho, observé el mar plateado mezclándose con la sangre escarlata de Charity y la mía.
Pasaron numerosos minutos antes de que estas mujeres mitad pez nos dejaran de morder. No obstante, ellas no nos dejaron ir, sino que nos sujetaron y arrastraron a través del mar mientras emitían sus perniciosos cantos.
–¿A dónde nos llevarán? –Charity me preguntó, con sus bonitas cejas rubias oscuras fruncidas en su frente.
–Invocarán al Carmiliam, el crucero pirata –le expliqué.
–¿Y ese... barco, nos llevará hasta Etruria?
Asentí con la cabeza.
–Así es.
Algo flotaba en el horizonte, donde la línea del mar se unía con la del cielo, aquello se acercaba cada vez más hacia nosotros, muy lentamente, haciéndose más grande. Era un gran barco de color marrón negruzco con velas blancas enormes y una bandera negra con el clásico símbolo pirata de la calavera con huesos cruzados en forma de equis. Cuando el enorme barco se detuvo frente a nosotros, un gran ancla fue arrojada por encima de nuestras cabezas y se hundió en el agua.
–Vamos, princesita –tomé su mano, halándola para poner su cuerpo cerca de mí y sujetarlo.
Me aferré con un brazo a Charity y con el otro a la gruesa soga del ancla, mientras esta era elevada de vuelta hacia el interior del barco.
Tres hombres nos esperaban en la cubierta del barco, dos de ellos, los más jóvenes, nos ayudaron a subir, el tercero, un tipo más adulto con cabello y barba llenos de dreadlocks, estaba dándole vueltas a la palanca de la polea que hacía subir el ancla. Caí junto a la princesa sobre ese suelo astillado de madera oscura y envejecida. La luz cálida del sol hacía picar toda mi piel húmeda y fría.
El hombre mayor que estaba subiendo el ancla se acercó hasta a mí, pateándome con suavidad para enderezarme y mirar mi rostro. El suyo estaba sucio, bronceado, rodeado por ese espeso cabello negro, sus rasgos endurecidos, sus ojos de un tono café traslúcido, un poco dorado. Sonrió de esa forma burlona.
–Jerry, muchacho –largó una risa áspera–. Nunca pensé volver a verte por aquí, ha pasado mucho tiempo.
Le devolví una sonrisa, observándolo desde el suelo como si él estuviera de cabeza. Me tendió una mano. Él era el capitán Brocchus.
–¡No me toquen, sucios, sucios piratas! –clamaba Charity cuando los otros tipos más jóvenes la sujetaron y ayudaron a levantarse.
Los dos tipos estaban vestidos en pantalones cortos de jean desgastado, con camisetas de mangas recortadas y no llevaban zapatos. Uno de ellos tenía un sombrero pequeño y el otro un parche en uno de sus ojos. El chico del parche llevaba su cabello castaño largo hasta el cuello, un poco más corto adelante, parecía al menos dos años mayor que Charity, su único ojo era verde oscuro, como el verde característico del brócoli, tenía un pequeño tatuaje de una sirena sobre uno de sus bíceps, su cuerpo era delgado, aunque sus brazos estaban bien formados, su piel estaba tostada por el sol, al igual que la de todos los piratas, y sucia de polvo. Él tomó una mano de Charity y le dio un beso en su dorso.
–Lamento importunarla, señorita –dijo luego de inclinarse en una reverencia que a Charity parecía causarle placer.
Ella se limpió la mano.
–Está bien, pero no vuelva a poner sus manos en mí.
La princesa estaba empapada, con su cabello rubio oscurecido por el agua, con el sol directamente tocando su hermosa piel, haciéndola brillar. Ella iba vestida en una falda corta de color beige que ceñía su cintura, una camiseta de tirantes corta, negra, que dejaba ver un poco de la parte alta de su abdomen. Encima traía una chaqueta de jean, corta, desgastada a propósito de un color azul muy claro, cuyas mangas ajustadas terminaban en sus codos y cuyo largo sobrepasaba solo un poco el largo de la camiseta que llevaba debajo. Además traía botines de cuero marrón en sus pies, muy elegantes, sin tacón. Le gustaba vestir vintage. Yo había estado seguro de que ella se había vestido muy elegante para la ocasión. Sus anteojos Ray Ban se habían caído de su cara en algún momento, y también uno de sus pendientes de oro, que eran pequeños aros.
Pero yo dejé de mirar esos detalles para contemplar con pronunciada atención su camiseta mojada adherida a lo alto de su pecho. Mi cabeza estaba inclinada hacia un lado y mis labios entreabiertos.
–¡Jerry! –ella lo notó y me dio un patada en la pierna antes de abrochar los botones de su pequeña chaqueta.
Por si acaso, limpié mi barbilla con dos de mis dedos, y le obsequié una sonrisa.
–¿Qué? –cuestioné–. No estaba viendo tus pechos, en absoluto.
–Oh, qué tonta fui. ¿Cómo pude pensar algo así de ti? –empleó ese sarcasmo punzante.
–¿Tienes sangre de dioses, niñita? –el capitán Brocchus interrogó a Char.
Ella hizo una mueca displicente.
–Me llamo Charity Morte. Princesa Morte para usted.
El capitán no necesitó más que eso para comprender.
–Entonces eres un Morte, otro miembro de esa infame familia que ha heredado el trono etrusco desde hace tantos años. ¡Qué bueno que eres un Leive! Porque, su majestad, las personas que no poseen sangre de dioses jamás logran salir de este barco. Incluso luego de morir, su alma permanece aquí encerrada durante toda la eternidad –él se rió, caminando hacia el timón–. Ya sabes lo que dicen, siete mil almas cabrán en una caja del tamaño de un corazón humano.
Fue entonces cuando el barco empezó a elevarse, dejando las aguas para navegar los cielos. Charity soltó un grito ahogado, asomándose hacia el borde del barco mientras este se inclinaba y flotaba poco a poco sobre el aire, separándose del mar lentamente.

34 comentarios:

Anónimo dijo...

OMG FUE INCRIBLEEEEE
Me encanta Jerry, ya te lo dije, ¿no?.
Que hermoso que Salieran Damien Ania Dimitri y Becca<3
Eso me fascina que incluyas a los demás en tus historias.
Debo de admitir que me causo un poco de nerviosismo la parte de las sirenas, ese tipo de sineras no me gusta mucho. :|

SALVATION ES PERFECTA.
Ya quiero saber que más pasa. :}

Saludos y abrazos
Terelú :{D xx.

k-ren_Tp's dijo...

hlaaaa.. espero que estes bien!! :D Esta genial!!!!! lo amoooo..... gracias por subir capitulo antes eres genial!!!!!!
me encanto el capitulo amo a Jerry! es unico, es taaaaaaannnn sexyyy!!!me encanto que aparecieran Ania y Damian!!! cada capitulo que escribes es genial!!!!
Escuche la cancion, me encantooooo, esta muy buenaaa!!!

Sherl dijo...

i'm sorry girl i really sory....
pero m compu esta rara aparte de que es un puto dinosauriioo.. el blogger no me dejaba comentar y no se por que y pues en verdad lo lamento un chingo,.... me siento la peor persona en el mundo..
no se si recuerdes que te habia dicho que cuando no comento siento que no lei nada en absoluto y me siento de la jodida a si qe perdon perdon perdon...


MADRE MIA!!je t'aime!!!estuvo hermoso el capitulo me eeh enamorado mas de Jerry Deos es condenadamente sexy el cabron hijo de putee..:) y si Jerry tiene razon en todo es un jodido realisa por lo del otro capitulo y sexy..haha pues hablando de por que no tengo twitter -.- que te dire soy un poco toorpe con esto de la internet contra apenas se usar facebook y la compu solo la usaba para mis homework y twitter no lo se usar.. :) yalose es tonto!!pero pues desde que entre a trabajar casi no tengo tiempo de usar la pc solo en la noche, solo la uso para leer aqui y creeme, no se por que pero las otras novelas q leia ants me aburren no se es que es todo ya muuuuuuy repetido.. me entiendes??? todo ya es igual ya no asen por aser algo nuevo....y tu chica todo lo que escribes es nuevo tus dedos son magicos wee!...por q esto nunca va a aburrirme y menos el sexy de Jerry.. aaii aun sueño con el :( quiero casarme con el .. quiero tener sexo en el baño con el .. HUM!! lo quiero a el...


hahah oye as escuchado la cancion mi amigo en el baño de Kany Garcia


http://www.youtube.com/watch?v=X2Cu76VwpI0&feature=share
juro que me cague de la risa con el video . . . miralo. yo quiero un amigo de esos hahahahha..ee imaginarme que es Jerry..okay estoy grave creo que tengo un serio problema y ya me asuste...

mi obscesion con Jerry esta yendo demaciado lejos me lo imagino desnudo siempre hahhahahahah pero es lindo..!! hahahah

y sobre de que eres mas madura que yo es obvio hablas pulcramente y mira pues no creo que tus puntos de vista tenga que parecerle mal a las personas de tu alrededor por qe es tu opinion acerca de la vida a nadie le tiene q importar mas que ati!. y tu tienes la destreza de decir lo que piensas.. yo soy un poco cerrada.. . aveces si.. soy de esas que no tiene pelos en la lengua para hablar...digo lo que pienso y no m interesa que la demas gente lo tome a mal..y eso es lo qeu me gusta de ti que en mi perspectiva eres una mujer que sabe lo que va a decir que piensa antes de hablar y una mujer que se valora y madura..bueno lo de las caricaturas creo que TODOOOS ven caricaturas y los ataques d locura son pasables si no mirame a mi que aun no me eh quitado el rojo de mi cabello y encerio paresco una cerilla hahaha


y ya dije que quiero sexo con Jerry??
bueno creo qe no!
¡¡¡¡quiero tener sexo con Jerry!!!!...hahahahahhaha
Je t'aime

y Jesus!!!
Ania y Damien son unos jodidos obsesionados al sexo.. - uhm!creo que me mordi la lengua haha- yo simplemente amo a estos chicos y ame volver a leer sobre Ania y los chicos Juro que lo ame..
ya me voy en verdad siento no haber cometado antes en serio. cuidate girl y CHICOS COMENTEN QUE QUIERO CAPITULO

by: Sherl



PD: Cuidate :)
PD2: eres mi escritora favorita TE AMO EN VERDAD...

Betty dijo...

No lo puedo creer ayer iba a comentarte porque yo leo por el celu y después comento por la compu y me lleve una hermosa sorpresa de que habías publicado!! Estoy realmente feliz, me alegraste el día :P
Que bueno que estuvo el capitulo. Amo esta novela ya que estan todos. Como me rei la parte que fueron a Erturia, Charity no se aguantaba nada. Me puse re feliz con Damien, sin duda amo ese personaje, es muuy todo!! ♥♥
Bueno, me tengo que ir a estudiar :( Besos. Suerte con lo de las editoriales :D

A n d r e a dijo...

ME ENCANTO.

Esta capítulo me recordó a tantas películas fantásticas y de aventuras que ya no pude parar de leer. Amo este tipo de narrados, esta trama. Me recordó a Los Piratas del Caribe, saga que amo. También a Peter Pan. Juro que eres la mezcla de todas las cosas que adoro. No se como lo haces.

Jerry es encantadoramente Bello y sexy. Me he vuelto a enamorar de uno de tus personajes.

Me has dejado con tantas dudas Steph ¿Que pasa entre Jerry y Aita? No comprendí del todo eso. Tienes que seguir la, quiero saber que pasara entre ellos y Eustace.

*-* Debo admitir que también ame este capítulo por la aparición de Ania y Damien. Los extrañaba mucho *-* Siempre estarán en mi mente y corazón. Son personajes inolvidables.

Me gusta mucho que cada personaje de esta increíble saga tenga su historia, pero que a la vez no desaparezcan los otros. Eso la hace especial. Y no te deja esa nostalgia, ya que cada tanto sabes de ellos *-*

Siguela! (L)

xoxo! :)

Scarlett dijo...

¡Yay! Capítulo prematuro, haha

Oh, Entiendo.
Tu reply suavizó las cosas anyway, al menos sé que pronto contestarás mi pregunta.

¿Sabes? Estuve leyendo las figuras de la mitología etrusca y la relacioné con una de las preguntas de tu entrevista con Jerry, creo que sé porque Jerry odia tanto a Aita.. :)

¡Oh, dulce perversión!
¿Que sería de nosotras si los actores, cantantes y modelos, esos que te ponen a babear y te privan de la acción de pestañear por varios minutos, fueran como Jerry? Creo que no hubiera poder humano que controlara la natalidad, en absoluto, xD.

¡Espera! ¿Jerry, tú, "un poco pervertido"?... ¡Que buena broma! Quiero decir, eres menos que un poco pervertido -.-

No sé, pero creo que Jerry ya debe ir considerando la ídea de mudarse de New York, creo que ya ha acabado con todas las neoyorquinas. A esto se le llama Charlie Sheen versión estrella de rock, xD.

¡Oh, Dios! Sentí que ya había pasado un milenio desde la última vez que leí algo de Ania y Damien, el par de calenturientos más adorable del mundo. Esos dos derriten el hielo. Nunca se cansan. Me pregunto, ¿Cuántas calorías quemarán diariamente? No creo que sepa contar tan alto, xD. Creo que mejor me resigno y vivo con la incógnita.
Haha..

¡Siguela!
See ya' next time! =)

xx

Mora dijo...

Perdon por no comentar antes :'(


Wow!! Ania y Damien :o Ya los extrañaba..y Becca :D

Jerry es todo un Bombon, Me lo comeria de un solo vocado... Me encanta la manera como piensa sobre las mujeres *-* . Todo estuvo lleno de fantasia fue tan O.O Ecribes tan, pero tan Bien :D

Eso es todo por hoy amiguita xD okno :/

Iré a Estudiar.. ya que todo me distrae ceo que eso sera complicado :'(

Bye Chica sexy xD

Sherl dijo...

Dios Steph estoy mal............

;( estoy tan triste mi hermana;(

Valen Biggestsmile dijo...

STEEEEPHHHHH <3 Me encanto el capitulo, totalmente magico y lleno de fantasia, son 2 cosas que no podemos quitar de nuestra alma de niños que siempre estara ahi, Creer... Lo mejor, por eso amo tanto todo lo que escribes, me hace creer en todo eso jdsnsj y es Perfecto.. POR DIOS JERRY ES TAN JODIDAMENTE SEXY Y DESEABLE, God! un idolo como el, que cada vez que vayas a su concierto te bese y te toquetee .. Haha awesome! Lo que yo daria por visitar ROMA E ir a esa cuidad magica, si ves.. yo me creo todo:')) y SOBRE ANIA Y DAMIEN, Los extrañabaaa tantoooooooooooooo, todo de ellos es amor y sjfnsjknfs son de verdad personajes unicos e inolvidables, siempre quedaran en nuestros corazones.. AMO A JERRY POR DIOOOOOOOSSSSSSSSSSS AHHHH. okya! calma haha Me encanto y la cancion jsbndfjs me recuerda mucho a mi hermana mayor , tu y ella se llevarian muy bien, ella es toda unica.. rockeara, adicta a la lectura jsdnbsfdj y eso que tiene 31.. Siempre a mis hermanas les hablo de ti, se emocionaron cuando te conoci, tambien te admiran <3 y han leido algunos de las cosas que escribes! :DDD Espero hayas pasado estos dias de vacaciones, GENIAAL! Fue un descanso!
Awesome cap steph <3 Rockea mucho igual que tu..
Love, Valen

Danii dijo...

omg! Jerry!! *_* ese tipo es genial! ... Steph, es emocionante q mezcles a todos los personajes :) asi extraño un poquito menos a Damien, Ania, Colin, Mir y hasta Becca <3 ... ya quiero saber q pasa con Aita...!? y si él era el q miraba a Jerry antes de cruzar el portal...? wow..!! esa parte me dejo en suspenso! :D
Oh... Steph, eso de q puedas sacar tus libros (asi de editorial y venderlos y todo)q paso con eso? seria fantastico q pronto logres eso! :) porque despues del libro, viene la pelicula (aunque tendria demasiadas escenas hot!)nah, pero eso es bueno xD ... cuando sepas algo sobre eso de publicar tus libros nos avisas si? porque se que much@s los estamos esperando :) ... te deseo mucho exito, y te mando un gran abrazo, cuidate :)

Anónimo dijo...

You're awesome. La novela es lo máximo. No puedes dejar de seguirla. El capitulo estuvo genial pero ¿que sucede entre Aita y Jerry? You must tell us♥ Kisses, gurl

Nce dijo...

No me gusta repetirme pero como siempre, increíble. Sigue pronto, cuidate ^^

Benja sarabia dijo...

Otra vez este chavo Benjamin comentando diciendo que como siempre tus novelas son geniales...y bueno sigo dudando de la sexualidad de jerry desde la novela seduccion y ala vez su forma de pensar s interesante y burlona pero si meparece un afeminado semidios jajajajaja
y alas demas que las leen no pierden nada con poner un comentario

Anónimo dijo...

SIGUELAAAAAAAAAAAA *-*

Anónimo dijo...

esta muy buena !
me encanta que recuerden a los personajes de las novelas pasadas ^.^
buen cuidate =)

Anónimo dijo...

esta muy buena !
me encanta que recuerden a los personajes de las novelas pasadas ^.^
buen cuidate =)

Anónimo dijo...

gjdfgasgfagshd AMO A JERRY! *-* ES TAN SEXY, AMO ESTA HISTORIA, SIGUELAA POR FIS *-* :D Eres una grandiosa escritora Steph! (L)

Anónimo dijo...

oh por dioooooos amee a Jerry este chico es tan wow que me sigue sorprendiendo...dios ya quiero leer el siguiente capitulo, encerio que me muero de ganas por saber como continua.

Itzel

A. dijo...

Al fin a comentar en que actualize mi lap ya me deja escribir comentario wiii pero bueno

Nuevamente un buen capitulo de obsesion pero queria decirte algo al respecto de la historia como siempre la trama es interesante y jerry es un personaje muy muy interesante que conoce a todos los personajes de novelas anteriores pero el punto es que a mi pareser se ve forsada la entrada de personajes anteriores a mi punto de vista creo que deberia centrarse mas en la historia de jerry y dejar a los demas a un lado ,en pocas palabras creo que no es necesario que aparescan todos bueno espero no moleste mi comentario solo es mi opinion pero no significa que no me gusten tus historias ¡las amo!

Valen Biggestsmile dijo...

No se vale comentar 2 veces, para llegar mas rapido a los 31 y leer un nuevo cap? hahaha dsfbsj lol..
COMENTARIO VALIDO POR 31 xd okno


LOVE U STEPH <3

valen

Anónimo dijo...

¡STPEEEPH LA NOVELA ES LO MÁXIMO! WE NEED A NEW CHAPTER. ES URGENTE. SI NO SUBES NOS CORTAREMOS LAS VENAS CON EL ORILLO DE LA ALMOHADA JAJAJA OKNO, BUENO TAL VEZ SI NO SUBES CAPÍTULO. PLEASE, GURL. WE'RE DYING WITHOUT JERRY

Mía dijo...

Novela, novela, novela, novela, novela. Obsesión, obsesión, obsesión, obsesión. Siguela, siguela, siguela, siguela. Please, please, please, please. We Need Jeery, We Need Jerry, we need Jerry, we need Jerry, we need Jerry♥ Capítulo nuevo, capítulo nuevo, capítulo nuevo, capítulo nuevo, capítulo nuevooooo♥♥♥

Anónimo dijo...

Hola Steph!!
No sabes la emocion que me dio cuando empece a leer Obsesion, estoy muy contenta con este libro; cada vez que leo me saca una sonrisa, manejas esa ironia y humor negro con Jerry que me divierte, a veces solo suelto la carcajada, porque muchas cosas que piensa Jerry son cosas que ya he pensado, como que Eustace es la version masculina de Lady Gaga, o lo sexy y provovatico que es Joseph, o la linda pareja que hacen Damien y Ania....y hablando de los trios, come on! Jerry quiere un trio, ahora yo quiero un trio, wow eso seria fabuloso! no es por ser pervertida ni mucho menos, pero tu sabes como somos tus lectoras, lo mal acustambradas que nos tienes hahahaha
Me encanta Jerry lo sexy que es, su forma de ser descomplicada y que dice y hace las cosas como le parecen, creo que es de mis personajes favoritos, lo amo!
Again Sorry por no comentar antes, pero ni te imaginas como esta mi cole, ultimamente esta muy pesado y no me queda mucho tiempo, pero ando super pendiente de lo que escribas, te admiro y me encanta como tienes esa facilidad para trasmitir sentimientos y colocar imagenes en nuestra cabeza de mundos tan fantasticos, que nos hagas querer estar, ser un ser sobrenatural.
Tengo una pregunta, supongo que es mas facil escribir desde el referente de chica, como los libros donde quien habla es Angelique o Ania, por ese simple hecho porque somos chicas y sabemos lo general sobre ellas, entonces como haces con los chicos? para ese pensamiento que tienen para sus sentimientos, le prgeuntas a tus amigos? o piensas que de alguna manera como escribes es como podria pensar un chico?

Por supuesto mil millones de sis para que sigas con la historia, aunque sea la ultima que publiques en internet, eso seria muy triste, pero ya tengo planeado que cuando se termine este libro, empezare de nuevo a leer todos los libros anteriores.
xoxoxo
Att: MCamiCC

Anónimo dijo...

Aww...!! estoy enamorada de Jerry!! <3 pero que pasa con Aita y el? tus novelas son geniales Steph :)no puedo dejar de seguirlas *_*

Anónimo dijo...

Simplemente me encanto el cap, sobre todo jerry *-*

Anónimo dijo...

Por favor Steph !!
Sube capitulos prontoo que no aguanto mas quiero leer los capitulos de una vez

MeliiJonasM dijo...

OMG OMG OMG
De verdad quería que continuaras pronto con la saga *--------*
QUIERO QUE SUBAS EL PROXIMO...
Steph, no me había dado cuenta de que habías seguido :3
aksjdaskda
& WOOWW...
pensé que seguía la historia de Alan :P
pero AMO A Jerry es tan... no se... Real xD hasta cierto punto haha

SIGUELA PRONTO QUE YA NO PUEDO ESPERAR MAS xD

Anónimo dijo...

Jajajaja me dio risa lo de Charlity *O* y ows la manera en que Jerry le dice princesa asi como todo lindo y delicadito se me hace que suena bien bonito :3 jojojo sobre lo de tus novelas, es cierto todas se entrelazan :D por ejemplo en este capitulo aparecio Becca aun que solo escribiste un libro sobre ellos dos esos personajes me encantaron la forma no se tan $: magica en la que se hicieron novios en especial Dimitri cuando renuncio a su trono por ella *-* Ows y Jerry es un papasote! UF!

Cindy dijo...

Me encanto el capitulo, muy bueno. Jerry es muy sexy, me gusta mucho. Hasta ahora esta historia va siendo mas cómica y eso me gusta mucho. Jerry es muy divertido y simpático. SUGUELAAAAAAAAAAAAAAAAA <3

Anónimo dijo...

Hola., enserio me encantas, tus historias enserio me intrigan! espero el proximo cap :D

Anónimo dijo...

OMG OMG OMG....me encanto el capitulo fue tan wow...amo enloquecidamente a Jerry esque es tan genial tan guapo tan sexy tan Jerry...jajaj simplemente perfecte.
amm debo decir que las sirenas me dejaron en shock pero aun asi ame el el capitulo estubo tan genial. muero de ganas esperando el siguiente capitulo, ya quiero leer de que se trata.

Anónimo dijo...

heeeeeeeeeeeeeeeeyyyyy sthep, soy Fernanda Jonas me recuerdas??
me desapareci un buen,disculpa por no comentar pero esque este ultimo semestre esta mega agotador,apenaz me alcansa el dia..
eh leido todos los capitulos de el libro pasado de ania y damiien,pero no eh podido comentar,como te digo solo tengo time para leer:s
tratare de comentar maaaz:)
aaaaaaaaaaawwwww esta mega genial la nove de obsecion y aaaww jerry qe qermozo es aaaww:)
me enamoro de todos los protagoniztas de tus noves jejexD
esta mega ermosa la novelas,sigue asi tienes un grandioso futuro por delante:)
aaww los bbes de angelique y joe aaaawww que mega ermozos han de estar,yo qiiero unos igual a joe aaaww:)
zuerte ,aqii seguire...ya solo 1 coment para qe subas cap:D

Anónimo dijo...

OMG.. INCREIBLEEE :)

Anónimo dijo...

ajaklajlñks me encanta *_*

VISITAS

.

.