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lunes, 23 de abril de 2012

Capítulo 4: El Amante Perfecto




Capítulo 4: El Amante Perfecto

–Es una horrible habitación, Jerry –Charity me susurró al oído.
La habitación del barco era un compartimiento oscuro, sin ventanas ni otra iluminación más que una vela de cera que descansaba en el suelo sobre una taza metálica. Había material de pesca lanzado por doquier, cuerdas, anzuelos, cada superficie estaba atiborrada de polvo y telarañas, había viejos cofres de madera podrida y algunos mapas en papel antiguo. Alguien había puesto una cama doble en el centro, con sábanas blancas, la puerta del cuarto de baño estaba abierta, develando un espacio con un retrete, un lavabo y una tina de madera.
–Tengo algunos dólares. ¿No podría pagar por algo mejor? Con dos camas al menos –Char dijo, y sacó de los bolsillos de su chaqueta unos billetes arrugados–. El dinero está mojado, pero ya se secará. También tengo una tarjeta de crédito.
–Bonita –tercié–, aquí se paga con monedas de oro. Grandes, brillantes. Tus tarjetas doradas no sirven para una mierda. Apuesto a que la pasaremos genial en esa cama, juntos.
Le sonreí de forma artera antes de guiñar mi ojo.
–Princesa Morte –el joven del parche con el tatuaje de la sirena, que nos había esperado fuera del cuarto, habló–. No hay más dormitorios, hay poco espacio debido al bar que hay abajo. Pero si pudiera hacer algo para mejorar su alcoba...
Los ojos de Charity centellearon.
–Podrías limpiarla –discurrió, casi doblegando al muchacho, casi como si se dirigiera a su esclavo.
Mi cuerpo se tensó.
–No hagas eso –le dije de manera cariñosa a la princesa–. Ludwig no es menos que tú, él no es tu esclavo. Si quieres limpieza, busca una cubeta con agua, una esponja con jabón, y ensucia esas lindas manitos por primera vez.
La chica se mostró muy ofendida.
–No me digas qué hacer. No tengo por qué limpiar, no nací para eso.
–Yo estaría muy feliz de servirle, princesa Charity –Ludwig se ofreció.
–Ludwig, no –le ordené, lanzándole una mirada imponente–. Mejor llévame a ese bar del que hablas. Las cosas parecen haber cambiado mucho desde que yo venía por aquí.
El chico reemplazó su postura de nerviosismo por una rigidez inquieta, como si estuviese disgustado. Después de distanciarnos de Charity, le dije:
–Sé que ella te gusta. Pero esa princesa debe aprender algunas cosas sobre la vida. No te molestes conmigo.
Rodeé sus hombros con un brazo.
–La hubiera servido con gusto –refunfuñó, escudriñándome con su ojo verde.
Él empujó las puertas de aquel bar, que era más parecido a un club de striptease que a otra cosa. La música hacía vibrar el lugar, una especie de música extraña, como bajos retumbando por encima del bullicio de todos esos hombres ebrios que abarrotaban sus vasos con aquellos barriles de cerveza. Había mesas por todo el espacio, había oscuridad entre las luces fluorescentes, luces mágicas.
Grandes escaleras se extendían desde el centro del lugar, escaleras alfombradas con terciopelo rojo. Inspeccioné el lugar en busca de alguna mujer. Pero solamente encontré hombres, felices y borrachos. Algunos jóvenes y apuestos, otros viejos y horrendos.
Ludwig, que estaba detrás de mí, había cogido una bandeja con copas, ofreciéndome una.
–De ahora en adelante, niño –dijo él–, deberás tener cuidado con lo que tomas.
No entendí su inclinación a llamarme niño, pues él se veía tan joven como yo. Pero yo podía apostar que tenía más años que él. Cogí una copa con algún líquido purpúreo dentro y la bebí entera de un solo trago, sin prestarle atención a Ludwig.
–¿Por qué? –interrogué.
–Algunas bebidas aquí están envenenadas –me aclaró.
–¿Y por qué la gente las toma? –bebí otra copa con la misma velocidad que la anterior.
Ludwig me observaba atónito.
–Bueno, todos quieren placer.
Las personas en el bar enmudecieron de pronto, todas las luces apuntaban hacia una misma dirección: aquellas escaleras enormes. Desde ese lugar apareció una figura femenina, una silueta con curvas entre las sombras, pude notar que estaba vestida de color negro.
–¿Quién es? –solté de inmediato.
–Morgana, la gitana –Ludwig dilucidó.
A cada escalón que bajaba, las luces la hacían resplandecer más. Sus pies estaban descalzos, bellos pies pequeños con uñas en color carmesí, adornados con un anillo en el dedo pequeño y una esclava de monedas y piedras rodeando su tobillo. Mientras elevaba la mirada reparé en su larga falda negra, en sus caderas de mujer y su desnuda cintura delgada. Ella llevaba una blusa, negra también, amarrada en un nudo bajo sus pechos de modo que pudiera mostrar por completo ese perfecto abdomen plano. Sus pechos eran grandes, voluptuosos, sus curvas letales. Mi garganta se sentía seca y tirante solamente después de ver ese cuerpo de reloj de arena. El calor subió hasta mi rostro, sofocó todo mi cuerpo.
Desde sus muñecas hasta sus codos ella llevaba brazaletes negros y marrones, la mayoría ellos hechos con pedazos de tela, cuero, monedas de oro colgando de hilos o piedras preciosas. Todos sus dedos estaban repletos de anillos, más de dos anillos en cada uno, incluyendo su pulgar. Y cuando la luz reveló su majestuoso cuello femenino advertí la gargantilla que se apretaba en su garganta, hecha de un trozo de cuero amarrado con un colgante en forma de talismán. Todo su cabello negro, ondulado, caía como una cascada sobre sus pechos.
Pero fue cuando su rostro se iluminó bajo la luz que perdí el aliento.
Ella no solamente tenía un cuerpo excitante, sino que su rostro también era hermoso en todas sus definiciones. Sus labios rojos, llenos y provocativos sobre su pequeña barbilla, sus ojos con forma felina de color verde, con hermosas pestañas largas y negras, su piel tan, tan pálida contrastando con el escarlata de su boca, el colorido de sus ojos y el negro de su pelo.
Jamás había visto a una mujer tan bella.
La seguí con la mirada en su recorrido, embelesado con cada uno de sus movimientos, hipnotizado en los gestos sugestivos de su cara que hacía al escanear a los hombres que la rodeaban, con su manera sensual de caminar, el movimiento de sus caderas. Cada cosa en ella era perfecta.
Ella tenía que ser mía.
Con una sonrisilla pecadora, sin mirar a nadie directamente, se dirigió hacia una de las mesas, la cual tenía encima una bandeja con copas de plata adornadas con piedras preciosas.
–Cada noche –escuché a Ludwig hablándome–, Morgana elige al que será su próximo amante. Ella pone veneno en una de las bebidas, el hombre que la beba, podrá pasar esa noche con ella, sabiendo que morirá al amanecer.
Morgana hizo levantar una pequeña tapa que escondía un diminuto compartimiento en el interior de uno de los anillos de los dedos de su mano derecha. Ella vació el contenido del anillo en una de las copas, envenenando la dosis de alcohol.
–Todos toman la dosis gustosamente. Todos darían su alma a cambio de ella. Es como dormir con el diablo.
Morgana se retiró de la mesa, volviendo hacia las escaleras. A pesar de que yo quería seguir mirándola, como el resto de los hombres estaba haciendo, preferí no perder de vista aquella copa envenenada.
Un tipo de cabello negro, vestido como el resto de los piratas a bordo, levantó la bandeja para empezar a repartir los tragos. Casi era imposible para cualquiera no perder de vista la bebida envenenada en una bandeja tan repleta de copas, sin mencionar que el resto de ellos no había estado tan cerca como yo al momento en que ella vertió la sustancia en el líquido.
Mi cuerpo se tensó mientras las copas eran repartidas, cada hombre era capaz de elegir la de su preferencia, ellos iban dejando la bandeja medio vacía, pero nadie había cogido aún esa copa envenenada, y si alguien lo hacía...
El joven de la bandeja se acercó entonces hacia mi sitio, yo salí de mi estupor y conmoción una vez que Ludwig levantó una copa para él. Tragué saliva y alcé una copa. La copa envenenada. El hombre de cabello negro se marchó para distribuir el resto de las bebidas sanas.
Morgana estaba de pie en lo alto de la escalinata, aguardando a que cada uno de los individuos terminara su bebida.
Me llevé la copa a la boca y la bebí a fondo blanco.
El aturdimiento del licor y el veneno me hizo sentir ligeramente mareado. Pude ver a la bella gitana retirándose, desapareciendo escaleras arriba. Pude advertir que el tipo que entregaba las bebidas le hacía una seña a Ludwig, quien en seguida puso una mano en mi espalda.
–Camina. Morgana te ha elegido, bebiste el veneno –Ludwig me empujó, conduciéndome hacia lo alto de los escalones alfombrados.
Ella no me había elegido. Yo la había elegido a ella.
Los piratas alrededor de mí refunfuñaron y gruñeron al darse cuenta de que yo era el afortunado tipo que se acostaría con aquella gitana. Ludwig me condujo hacia una puerta doble de madera con cerradura de oro brillante.
–Entra, ella estará esperándote –me indicó él antes de dejarme solo.
Respiré hondo antes de sujetar la empuñadura de la puerta y abrirla. Suavemente empujé hacia dentro, hasta encontrarme con el interior de una gran habitación ostentosa decorada en rojo, negro y dorado. Me quité los anteojos y los puse en el bolsillo trasero de mis pantalones, para mirar mejor.
Morgana estaba de pie frente al espejo de su cómoda, poniéndose un perfume cuyo líquido era rosa pálido. No había ningún signo en ella de que se hubiera percatado de mi presencia, hasta que sus ojos verdes se encontraron con los míos en el espejo.
Se dio la vuelta, sosteniendo un cuchillo en su mano derecha, estacionando sus ojos directamente sobre mí. El contacto con su mirada me hizo sentir pequeño y tonto, mis piernas casi temblaban.
La distancia entre nosotros se acortaba a cada zancada que ella daba en dirección a mí con su cuchillo levantado hacia mi cuello.
Yo no tenía miedo, todavía sentía esa absurda desesperación y urgencia por hacerla mía.
La punta de su arma se instaló en el hueco de mi cuello, ella sostuvo una sonrisa diabólica hacia mí al tiempo que me contemplaba de arriba abajo con la cabeza inclinada hacia un lado. Sentí el borde de la lámina de acero del cuchillo deslizándose hasta el cuello de mi camiseta. De un momento a otro escuché el sonido de la tela al rasgarse y mi camisa había desaparecido, convirtiéndose en trozos de tela tendidos sobre el alfombrado.
Había sido tan veloz que ni siquiera había notado el movimiento de su mano. Tan pronto como ella vislumbró mi torso desnudo se lanzó hacia mí para besarme. Puso sus suaves labios en mi cuello, haciéndome gemir de inmediato, sentí sus manos recorriendo los músculos de mi pecho y abdomen al tiempo que su boca se encontraba con la mía.
Sentir sus dedos sobre mí fue como un choque que casi había logrado paralizar mi corazón, sus labios sobre mi boca fue como encontrar luz en la oscuridad.
Transcurrieron algunos segundos hasta que mi cuerpo pudiera reaccionar. Fui capaz de rodear esa cintura delgada con mis dos manos, empujándola más cerca de mi cuerpo. Le devolví el beso, arremetiendo en su boca con mi lengua. La sensación prodigiosa de tener su piel bajo mis dedos era extraordinaria, el sabor de su boca era afrodisíaco.
Para mi sorpresa, ella dejó escapar un gemido en mi boca, provocando que cada parte de mi cuerpo se enardeciera de un modo doloroso.
La sentí empujarme levemente y me eché hacia atrás al darme cuenta de que ella no era lo suficientemente fuerte como para moverme. Noté sus intenciones de arrojarme sobre su cama, de modo que tiré de su cuerpo mientras daba pasos en retroceso antes de dejarme desvanecer entre sus sábanas de satén.
Se sentó sobre mi regazo, dejando sus piernas a cada lado de mi cuerpo.
–Eres hermosa, gitana –dije en voz ronca mientras admiraba su belleza.
Por una fracción de segundo su rostro mostró signos de confusión, luego volvió a la normalidad. Su sonrisa de labios rojos era maliciosa a juego con sus ojos entornados.
–Dime tu nombre, rubiecito –fueron las primeras palabras que escuché salir de su boca.
Su voz era sensual, baja como un susurro y elegante.
Mi nombre. Cierto. ¿Cuál era?
–Gerardo Harris –contesté casi sin aliento–. Pero todos me llaman Jerry.
La mujer largó una risa pausada, un sonido de satisfacción, y se inclinó para morder mi labio inferior. Con mis ojos cerrados pude sentir sus dientes apretando la carnosidad de mis labios, su aliento cálido mezclándose con el mío, sus manos sobre el botón de mi jean. Todo mi cuerpo se estremeció de placer. Tuve problemas para controlar el ritmo de respiración, el movimiento de mi pecho y las palpitaciones irracionales de mi corazón.
Elevé mi mano hasta su rodilla y comencé a deslizarla sobre sus muslos al tiempo que buscaba su boca con la mía. Ella echaba su cabeza atrás un par de centímetros cada vez que yo quería penetrar su boca con mi lengua, me torturaba. En lugar de besarla terminaba lamiendo su pintura de labios color sangre.
Mientras tocaba sus muslos, levanté su falda larga al mismo tiempo, sintiendo aquella sedosa y suave piel lisa, ascendiendo hasta descansar mi mano en la línea donde comenzaba su ropa interior.
Morgana olía como el fuego y las flores. Así de ardiente, así de sutil. Desabrochó mis vaqueros y comenzó a arrancármelos impacientemente al tiempo que yo lanzaba mis botas de cuero al suelo, quitándomelas con patadas. Se inclinó hacia mi oído para susurrarme lo siguiente:
–Déjame tocarte.
Dioses. Dejaría que ella hiciera cualquier cosa con mi cuerpo.
Resbaló sus manos hacia mi vientre y luego más allá para darme placer. Gruñí al sentir sus femeninas manos delgadas sobre mí, acariciándome. Enredé mis dedos en su pelo negro y atraje su rostro al mío para besarla.
El beso fue profundo y urgente, mi lengua retozó con la suya, me degusté con su sabor mientras sus manos continuaban dándome caricias expertas.
Casi había olvidado lo que significaba que una mujer me hiciera sentir de ese modo. Cada vez que yo estaba con alguien encontraba mi placer solo por darles satisfacción. Tan solo me bastaba con oírlas gemir a ellas, con sentir su cuerpo temblando bajo el mío, con escucharlas gritar mi nombre, con sentir sus uñas rasguñando mi espalda.
Pero ahora ella me tenía tan debilitado que me sentía como un preadolescente en su primera vez. Todo mi cuerpo trepidaba con cada roce de su piel, me sentía pequeño y vulnerable.
Entonces me desesperé, cerré mis puños en la tela de su falda y la arranqué.
–Uh, no tan rápido, rubiecito –ella dijo, todavía tocándome.
Alcancé a tener una visión de su ropa interior negra, con encaje. Lamentaba que ese trozo de tela nos mantuviera tan alejados. Yo deseaba deslizarme dentro de ella y oírla rogarme por más. Mi cuerpo sufrió una oleada de espasmos y sucumbí ante el éxtasis mientras Morgana me besaba en la cara, cerca de la boca. Yo simplemente no podía hablar, o moverme. Mi respiración estaba alterada, yo trataba de recuperar el aire, Morgana sonreía con una pérfida complacencia.
–Ven aquí –gruñí, poniendo mis labios contra los suyos y juntando sus caderas contra las mías.
Una vez más ella me apartó para comenzar a besarme en el pecho, dándome lamidas al mismo tiempo, y mordidas. Sentí sus dientes apretando mi piel, escurriéndose desde mis abdominales altos hasta el final de mi torso. Su lengua trazaba los contornos de mis tatuajes, cada uno de ellos, su cabello largo me hacía cosquillas en el pecho.
Para cuando sus manos rozaron mis desnudas piernas y abdomen, cada uno de mis músculos volvía a estar rígido y tenso. Después ella me tomó en su boca, como si todavía no tuviera lo suficiente de mí. Sus lamidas provocaron que otro ruido gutural saliera de mi garganta.
Odiaba no poder mantener contralado el ritmo de mi pecho y esos jadeos constantes que se escapaban de mí, pues mi corazón estaba bombeando a una velocidad inverosímil.
No lo soporté más, desprendí el nudo que mantenía atada su blusa en su sitio y me detuve para mirar aquellos pechos voluminosos. Me sentí perdido.
Morgana era la mujer más vehemente que yo alguna vez hubiera conocido. Era como una hechicera. Poderosa, oscura.
La halé hacia la parte alta de mi cuerpo, olfateé su cabello azabache que olía a humo de cigarrillo fino y empecé a quitarle sus bragas mesurada y lentamente.
La escuché tragarse un sonido de delectación.
Haber oído tal sonido produjo júbilo y regocijo en mí. Sonreí. La sentí completamente desnuda contra mí. El deseo era infernalmente doloroso.
Ella se sentó a horcajas sobre mí, permitiéndome poseerla finalmente. La penetré con suavidad, no quería lastimarla, incluso cuando ella era poco dócil y sumisa. En cambio era feroz y apasionada. Sus ojos despedían llamas de fuego que me consumían, sus manos me chamuscaban, su lengua me enfebrecía.
Los dos dejamos salir un ruidillo de placer al unísono, la gitana empezó a dar empujes contra mi cuerpo, envites firmes y precisos.
Mordí mis labios para reprimir los siguientes gemidos que demandaban salir desde mi garganta, pero ella no podía hacer lo mismo. Estaba gruñendo de placer constantemente, con sus uñas hundidas en mis hombros, dejando rasgaduras sobre mi piel. El movimiento de su cuerpo se aceleraba a cada minuto, sentí sus pechos frotándose contra el mío, presionados contra mí. Tuve que esforzarme para contener a mi cuerpo de culminar demasiado pronto. Esta gitana era mortalmente excitante.
Me besó coléricamente, lascivamente, al tiempo que yo la tocaba. Escurrí una mano sobre la curva de su trasero, hacia su espalda y su cintura delgada, hasta descansar mis dos manos en su cara. Atraje su rostro al mío, haciendo el beso más penetrante, dominando el movimiento de su lengua con la mía.
Escuché los gemidos de Morgana volverse más audibles, más persistentes y quebradizos. Descansé mis manos a cada lado de su cintura, ayudándola a dirigir sus movimientos.
–Vamos, Jerry, déjate llevar –Morgana me dijo al oído en una voz asombrosamente controlada, a pesar de que sus largas uñas estaban enterrándose más profundamente en mi piel–. Hazlo, por favor –su voz vibró al decir las últimas dos palabras.
Elevé mis caderas cautelosamente con el fin de hundirme en ella más profundamente. Mis dedos se aprehendieron de su piel cuando la sentí desvanecerse en estremecimientos. Se abrazó fuertemente de mis hombros, temblando sobre mi cuerpo. Sus labios se separaron al mismo tiempo que yo sentía mi cuerpo crepitar dentro del suyo. Ambos gritamos, uniéndonos en la cúspide del apogeo.
La gitana se dejó caer sobre mi pecho, suscitándome cosquilleos cuando el aliento en sus jadeos rozaba mi piel desnuda. Respiré de agitadamente, sintiéndome como si alucinara. Acababa de sufrir un delirante y torturador placer. Algo tórridamente insoportable, atormentador. Algo que nunca ninguna otra mujer había logrado. Tal vez estaba drogado, o el alcohol había actuado como una pastilla de éxtasis. O el veneno.
–Y pensar que estarás muerto al amanecer –Morgana dijo fría y secamente, sonriendo como el mismísimo diablo–. Eres el amante perfecto.
–¿Te ha... gustado? –jadeé, reparando en mi cabello con sudor adherido a mi frente.
Morgana rió.
–¿Preocupado por mí, rubiecito?
Deslicé una mano desde su cintura hasta uno de sus pechos, acariciándolo suavemente con mis pulgares.
–Responde, gitana –le sonreí coquetamente, sentí que un estremecimiento la atravesaba.
–Me gustó, sí –me aseguró, sonando sincera y seductora al mismo tiempo–. De todos los amantes que he tenido –hizo una pausa–, muchos amantes. Eres el mejor –ella trazó con sus uñas las líneas que bordeaban los tatuajes sobre mis bíceps–. Y eres el más atractivo.
–Bueno –comenté–. Tú me mostraste lo que sabes hacer. Tan solo espera a que te muestre lo que yo sé hacer.
Rodé sobre ella, poniéndome encima de ese maravilloso cuerpo femenino.

A mitad de la madrugada regresé a esa habitación en la que se suponía que debía dormir, sintiendo algunas molestias dolorosas después de haber tenido tanto sexo. Estaba exhausto. Sin embargo, yo había querido seguir con Morgana, pero ella me había despachado como si yo fuese su esclavo sexual.
Faltaban un par de horas para que el sol despuntara desde el lejano cielo y yo encontré a Charity tendida de lado en un borde de la cama.
Ni siquiera estaba arropada, llevaba sus botas puestas, se había quitado su chaqueta de jean y su falda ajustada estaba un poco levantada, mostrando casi sus completos muslos bronceados. En su mano derecha, entre sus dedos, ella aún estaba sosteniendo un cepillo de limpieza.
Fue en ese instante cuando me percaté de que la estancia estaba ahora casi impecable. Los suelos de madera brillaban y las telarañas se habían ido.
Una andanada de culpa me invadió de pronto. Lancé mis zapatos, camiseta y anteojos en el suelo, me dirigí hacia Charity y la observé de pies a cabeza.
Con delicadeza, le quité sus botas, que aún estaban húmedas. Sus pies eran de princesa, pequeños y bonitos, sus uñas estaban pintadas en un color rosa sutil. Casi me reí por eso. Le arranqué el cepillo de las manos, puse sus cabellos dorados detrás de su oreja, rozándole el rostro con mis dedos, devolví sus dos piernas a la cama y la abrigué con la única sábana que había sobre la cama.
Parecía inofensiva y diminuta ahora. Su rostro era angelical, cada una de sus facciones se había suavizado, haciéndola parecer una niña.
–Lo siento –me disculpé, inclusive cuando sabía que ella no me estaba escuchando–. No debí haberte hecho limpiar, princesita. Tú no naciste para hacer eso.
Realmente no había esperado que ella me tomara en serio cuando le había dicho que limpiara por sí misma. Pero al parecer Charity era un poco orgullosa.
Cuidadosamente me recosté en la cama junto a ella y cerré los ojos, pero al hacerlo, la imagen de Morgana tocándome volvía hasta mí. No poder sacarla de mi mente me mantendría despierto hasta el momento de mi muerte.
Habría valido la pena morir por esa noche, habría valido la pena incluso solo por un beso.
Repentinamente sentí movimiento a mi lado y abrí los ojos. Giré mi rostro a un lado para encontrarme mirando de cerca aquellos grandes ojos azules de Charity. Ella estaba acurrucada en la sábana, cubriéndose hasta la barbilla, y sonreía.
–¿A dónde has ido toda la noche, guitarrista? –me preguntó–. ¿Te has divertido? ¿No estás orgulloso de mí? He limpiado hasta caerme dormida...
Me reí, cortando su relato.
–Yo podría haberlo hecho. No sabía que realmente me tomarías en serio, princesa –le sonreí–. Con respecto a dónde estaba... Bien, te diré la verdad. Me emborraché y bailé toda la noche sobre la barra I'm sexy and I know it. Porque, bueno, soy sexy. Tú lo notaste, ¿no? Después tres chicas me pidieron tocar mi guitarra, lo cual es raro, porque no la traigo conmigo y...
Charity bostezó, fruncí el ceño.
–¿Seguirás mintiéndome o qué? Porque puedo volver a dormir.
–¿Cómo, cómo es que sabes cuando miento? Tengo toda una vida diciendo cosas que no son ciertas. Y todos creen lo que digo.
–No sé –me contestó ella encogiéndose de hombros–, es como si te conociera desde hace mucho tiempo. No es como si no supieras mentir, porque sabes hacerlo muy bien, es como si lograras creerte las cosas que dices. Yo simplemente sé cuando no eres sincero. Tan poco entiendo por qué mientes, si no consigues nada con ello.
–Ok –afirmé–. Estaba acostándome con una sensual gitana cuyo nombre es Morgana. ¿Eso suena real para ti?
Charity se sentó velozmente con las piernas cruzadas.
–Oooh –exclamó con diversión–. Eso... eso no suena real. Pero lo es, ¿verdad? Cuéntame de esa mujer. Tus ojos brillaron cuando dijiste su nombre como si hubiera sido la mejor noche de tu vida.
Aunque estaba cansado, me incorporé lentamente, gruñendo, debido al dolor de mis abdominales.
–¿Adolorido? –Char dijo pícaramente–. Uh, debe haber sido muy buena. ¡Cuéntamelo todo!
–Dios, Charity, no puedo dejar de pensar en esa mujer –admití–. Es... ella es toda una mujer. Como una hechicera. Es hermosa, tiene el cuerpo de una diosa, es experimentada, sensual. No tienes idea. Estoy enamorado de esa mujer. Quiero ir ahora mismo a meterme en sus piernas.
–Wow –Char alzó una ceja con astucia–. Una vez mi hermano me contó que le dijiste que estabas enamorado de él. Me pregunto si él te habrá hecho lo mismo que esa mujer.
La comisura derecha de mis labios se elevó hacia arriba.
–Sí, de hecho, el moretón que tuve durante tres semanas en el cuello, lo hizo tu hermanito con su boca. Es bastante alocado cuando nos ponemos juguetones.
La princesa se rió auténticamente.
–Si no supiera que realmente no le agradas a mi hermano, pensaría que eso es cierto.
–Hey, ¿por qué no le agrado?
–Porque un día le dijiste que estabas enamorado de él.
–No me culpes, él es ardiente.
Me encogí de hombros.
–Lo sé, no te culpo –me guiñó un ojo–. Entonces esta mujer te volvió loco, pero, yo quiero saber, ¿cómo pasó? Es decir, ¿simplemente se miraron, dijeron "vamos a hacerlo" y corrieron a la cama?
Charity era desinhibida y divertida. Largué una risita.
–No, no –negué–. Yo la seguí a su habitación y ella estaba allí, de pie frente a su tocador, sosteniendo ese cuchillo con el que cortó mi camiseta –señalé el trozo de tela en el suelo–. El sexo fue increíble. Fue intenso como nunca antes –entorné mis ojos–. Yo deseaba besarla, buscaba su boca con la mía, pero ella retrocedía para que yo me sintiera peor. Era como una tortura. Quería estar dentro de ella con urgencia, nunca antes había estado tan apresurado, pero ella estaba haciéndome enloquecer. Su olor era tan diferente al de otras mujeres, quemaba mis sentidos. Fue muy impetuoso y vehemente. Quisiera... quisiera en estos momentos estar tocando su piel desnuda con la mía y enterrar mis dedos en lo más profundo de su ser. Quisiera escuchar nuevamente su voz susurrante en mis oídos...
Charity estaba mirándome con perplejidad, con sus ojos bien abiertos. No me había dado cuenta, pero, de un momento a otro, a mitad de la explicación, yo había deslizado mis manos sobre los muslos de la princesa, las puntas de mis dedos casi tocaban el dobladillo de su falda.
–Y esto –ella tocó mis hombros con sus dedos, señalando los recientes rasguños que marcaban mi piel como nuevos tatuajes–. También lo hizo ella. Debió haberle gustado mucho –la princesa estaba más seria ahora–. ¿Qué significan todos esos sexys tatuajes, Jerry?
Cuando ella dejó de tocarme, hice lo mismo. Divisé aquellas marcas que coloreaban todo mi cuerpo.
–Significan que cada vez que me emborracho voy con mi amigo Jacob para me haga otra marca –le contesté, mintiendo, hasta casi convencerla.
–Eso no es posible –me contradijo, sacudiendo su cabeza como una niña–. A los tipos que tatúan no les gusta trabajar en personas ebrias, ya sabes, la sangre se vuelve muy líquida y...
–¿Cómo es que sabes eso?
–Había un tipo que solía ir a la academia en el pasado, seguro lo conocías, se llamaba Adrien, él tenía problemas con el alcohol y las drogas, por eso fue echado a la calle. También tenía tatuajes, él me contó algunas cosas...
Algo aguijoneó mi pecho.
Conocía a Adrien. Había muerto de sobredosis el pasado diciembre. Muchas veces habíamos salido juntos a fiestas en clubes, pero él nunca había tenido el control de su consumo de sustancias nocivas.
–¿Qué pasa contigo, Charity? ¿Cuál es tu historia? –interpelé, siendo tan severo como pocas veces lo era.
Había cierta oscuridad que había empezado a rondar en sus ojos. Como sombras del pasado.
–Ninguna... solo... –ella titubeó, su voz quebrándose–. Cuando empezaste a hablar de Morgana yo, yo..., recordé..., a un chico que conocía.
No, no hablaba precisamente de Adrien.
–¿Cuál era su nombre?
Parpadeó, alejando las lágrimas que querían impregnar sus ojos.
–Christopher Thatcher.
–¿Dónde está él?
Sostuve su mirada con la mía, hasta que ella bajó la cabeza.
–En uno de los cinco infiernos, por mi culpa –su voz se volvió más aguda–. La primera vez que lo vi también lo seguí hasta su camerino. Solamente tuvimos que mirarnos para saber que debíamos estar juntos, todo pasó muy rápido, hicimos el amor y no dejé de pensar en él después de esa noche. Lo amaba. Sin embargo, era el chico equivocado.
–¿Por qué? –le pregunté, fijándome en sus cristalinos ojos.
–Porque Chris había nacido para ser mi enemigo, incluso cuando yo nací para proteger a seres como él –me explicó–. Chris pertenecía a una sociedad de humanos que cazan a los seres sobrenaturales, de cualquier tipo –exhaló aire–. El día que yo le revelé mi identidad, él ya lo sabía. Su sociedad le había enviado para matarme, y si no lo hacía, pagaría con su vida. Pero no pudo, no se atrevió matarme y fue asesinado por esos repugnantes... si tan solo yo hubiera sabido... –se controló a sí misma, no había dejado escapar la primera lágrima todavía. Charity era una chica fuerte–. Tú sabes que soy un Leive, ¿no?
–¿Eres un Leive? –inquirí, fingiendo que acababa de enterarme.
La princesa hizo rodar sus ojos.
–Sí que lo sabes –soltó un suspiro–. ¿Y qué hay de ti? ¿Cuál es tu historia, guitarrista?
Mi historia, esa que nunca contaba a nadie.
–Cuando tenía doce fui al ejército... –bajé la cabeza y hablé con absoluta austeridad, esperando que Charity creyera que hablaba en serio.
–La verdad –exigió, cruzándose de brazos.
La verdad. Esta era muy larga para compartirla, pero Charity acababa de confiarme algo muy importante que quizás debería ser compensado. Además, mentirle no funcionaría.
–¿Alguna vez me escuchaste hablar sobre mi hermanita muerta?
La princesa negó con su cabeza.
Estaba a punto de comenzar a narrar aquello cuando advertí la luz del día colándose a través de las rendijas de la puerta. Tragué saliva. Era hora de partir.


22 comentarios:

Noelia dijo...

Pero que?!! IMPOSIBLE que muera vamos ... no sabes las ganas que tenia de seguir leyendo! yo era en plan "vamos, seguro que tiene que estar salvando al mundo para no haber publicado ya" jajajaja bueno, me encanto el capitulo como siempre. Besos ^^

A. dijo...

¡Buen dia!
Que bien que tomes un cuenta mi comentario y que bueno que no te molesto pues la razon de haberlo escrito es para no se dar una aportacion como tu dices una mejora,tengo una amiga que al igual que tu escribe historias de echo es tu tocaya ,incluso yo escribo y entre las dos nos damos esas criticas constructivas por asi decirlo son cosas que mejoran al escritor pero bueno.
El capitulo de hoy muy bueno y me gusto la foto de Hunter *.* lo amo! haha, no puedo creer que charity limpiara es sorprendente! aun mas que supiera!
yo quisiera que chris regresara de entre los muertos , y algo que me dejo intrigada ¿Como es que charity sabe cuando jerry miente? ¿y como que siente que lo conoce desde hace tiempo?Lo descubrire! muaja y jerry tenia una hermanita que triste que muriera u.u queria saber la historia pero "Era hora de partir" bueno bueno he de irme a hacer mi tarea haci que hasta la proxima.
Atte: A.

MeliiJonasM dijo...

OMG Steph!!!!
Dios DIos Dios!!!!!!!!!!!!

Ya quiero saber que pasaaa,,,.. pleasee!!

& una pregunta...
No aparecerán mas Joe, Alan, Angelique, Adolph, nina & bueh los demás? xD

thank u girl!!!

Amo tus historias :D
Sigue escribiendo :D

Stephany dijo...

STEPHANY COROMOTO DEL VALLE OWEN!! TÚ NO PUEDES DEJAR ASO ASÍ, JERRY NO PUEDE MORIR, MI SEXY RUBIO NO PUEDE MORIR Y MENOS SIN QUE CONOZCAMOS SU HISTORIA... ARE YOU CRAZY? AWWWWWWWWWW VOY A MORIR.... ME ENCANTA LA NOVEL, ME FASCINA... ES COMO SU NOMBRE "OBSESIÓN" SINCERAMENTE ME HACE ADICTO. LASTIMA QUE NO PUEDA ENTRAR A CADA RATO, ENTRAR EN TÚ BLOG DESDE MI TELÉFONO ES TODA UNA OSADÍA. LAMENTO NO HABER COMENTADO ANTES PERO HACERLO ES OTRA OSADÍA MÁS Y DE VERDAD NO TENGO TIEMPO PARA HACERLO, A VECES SUELO DEJAR LOS CAPÍTULOS POR LA MITAD PORQUE EL TIEMPO NO ME ALCANZA NI PARA DORMIR...!! TE QUIERO MUCHO STEPH SABES QUE ERES LA MEJOR ESCRITORA DEL MUNDO Y QUE CUANDO SE PUBLIQUEN TUS LIBROS SERÁ LA 1º en comprarlos y hacer QUE ME LOS FIRMES JAJAJAJA!! NUNCA DUDES DEL MARAVILLOSO TALENTO QUE POSEE. CUÍDATE MUCHO. TE QUIER. KISSES&BLESSES

Anónimo dijo...

MATAME CON UN PALO DE CHUPETA osea LETRAS ROJAS o.O ME ENCANTA >.<
vos estais mal estais mal esto no puede quedar asi... me da un teke teke ya mismo aki y ahora :s
hello me muero jerry morir no puede osea hello ke te pasa eso no va a pasar xke y si acaso fartan cm 15 capitulos mas hahahahaxd :P
ta buena la nove me encanta mushito mushito mushito bueno eso ya lo sabes todas tus novelas son lo mejor jejejeje B)
AME la fotis me encanto y resulta ke no haces mucho vi una pelis de HUNTER mas beiiio
sama me sorprende eso de CHARITY guau ke inprecion te lo digo clarito raspao como cepillao de basilica ESTOY ASI O.O se me salen los ojasos (no xke los tenga bellos ni azules ni nada) los tengo grandes pol dios O.O jijijiji :D
te repito matame pa morime xke de pana es lo mejor me encanto este cap de verdad (letras rojas ujumm WEKEEEE) no mentira estuvo calidad lo digo enserio dejando de lado lo sadico y eso jajajajja C:
bueno chica no comente el cap anterior xke no pude y lo siento vale pero aki estoy y me encanto eres la mejor...!
sabes ke nunca debes poner en tela de juicio el talento nato ke tienes eres grandiosa no importa lo ke digan los demas eso no es problema de ellos ke vallan pa la conchinchina a tragase sus comentarios indeseados e.e
RECUERDA ERES LA MEJOR ESCRITORA <3

I LOVE YOU GIIIIIIRL!


pliiis sube el proximo capis xke me muero de la angustia...dale ke kiero saber ke va a pasar y eso osea pa broyar en la vida de Jerry y eso hahahhahaha :P

LADY I HAVE TO GO BUT, SEE YOU SOON
se te rekiere besos cuidate lo mejor para tu vida... PEACE \/


Isabelle*-*

Anónimo dijo...

Gracias por contestar mi pregunta! si Jerry el chico ideal, bueno tiene sus puntos a favor y sus puntos en contra, como todos, yo lo adoro, me encanta, es que su forma de ser me mata, y me alegra que hayas creado un personaje como el.
EL capitulo genial! pero no quiero que Jerry muera, cosa que no va a pasar, espero, hermanita muerta? WTF?....claro que siempre me intrigo Jerry desde que empezo a andar con vampiros, el es tan diferente, su historia debe ser muy buena, ya la quiero leer.
Publica pronto!
xoxoxo
ATT:MCamiCC

Valen Biggestsmile dijo...

OHHH GOOOOD! Esa Foto de HUNTER ESTA ABSOLUTAMENTE PERFECTAAAAAAAAAAAAAAAAAA...
jbndfjsbhfsbhf hsan JERRYYYYYYYYYY, El es tan adorable y deseable, fuck...
es un encanto.. es maravilloso jfgbjsdkjd Su sexy y extrovertida personalidad ENAMORA A CUALQUIERA, No es un solo personaje de tus historias, si no parte YA de las fantasias de todas tus lectoras.. jerry nunca puede faltar, es como eustace.. IMPOSIBLE, ellos marcan de por vida.. El capitulo estuvo Asombroso.. Charity, no se es divertida.. haha.. SI JERRY EXISTIRIA POR DIOS.. estariamos(estamos) todas sus pies(? haha ESTA NOVELA ES UNA OBSESION(? SIIIIIIIIIIIII *-* okya! OH, Eso de "es hora de partir" What, muchas dudas, intriga.. a esperar para saber djksnsk y la historia de charityyy, awww :') extraño a damien :( bueee.. Awesome capitulo,... Nos leemos pronto steph.. Love u. Valen

Mora dijo...

Siiiii!! Letras rojas :D ya las extrañaba!! (Baile de 5 segundos :D) Que pervertida soy :$
Hey, ese papasito no puede morir, no creo que el veneno aga efecto en ese hfsdkfcdsfdhj Cuerpo *-*
hahahha Chica sexy xD .Lo digo por que todo aqui es sexy, desde los personsajes ,las chicas que comentan , la manera en la que tu escribes y el blog !! Todo es TAN sexy! xD Tengo problemas :/

Como siempre la cancion concuerda perfectamente con el capitulo :)
Tengo serias sospechas de que Charity se quedara con el postre (Jerry)o_Ó
Morgana causo impresion en este capitulo.. llego pisando fuerte ! xD

Bye , Chica sexy ;)

Sherl dijo...

Oh girl Yalose!! Mi vidaa apesta....
Pues como explicarte.. el. Medico nos dijo que el vientre de mi hrmana era demaciado estrecho para que el bebe pudiera reprodusirce.. Uvo una malformacion y el bebe se desiso... Suena mal.. Jose mi hermana empezo con dolor como colico mestrual y sangrado me creeras qe cuado fuimos al ginecologo lo primero qe se me vino a la cabeza fue embarazo psicologico.. Pero nos dijo que el bebe se desiso y ella lo estava arrojando en el sangrado... Pues ella se puso depresiva y eso...
Lo que ahora me ponee mal es su puto novio el muy hijo de perra busca cualquier maldita excusa para peliar con mi hermana y van dos veces que terminan pr su maldita culpa y ella se puso muy mal y el cabron le vale una migaja... Oh steph!!! Pero lo bueno es que ella esta mejor ya sale y eso me pone feliz y siertamente sonreir ante todo...


Y chica me mataste con el capitulo.... *-*

a y estas segura que es Jerry solamente?? Sexopata a que mi Jerry tan sexy todo el...teloamorejuerte<3 ya me voy que eetoy trabajando haha XD

S t e p h a n y A' dijo...

Hola Steph!:)
bueno primeramente.. MORI CON EL CAPÍTULO*o* fue tan intenso para Jerry jaja yo pienso que serían una bonita pareja Morgana&Jerry!:) los dos son asi como 'hechiceros'? wtf! los amo! bueno principalmente por que la que interpreta a Morgana(Megan) me encanta como actris y es muy buena y bueno Jerry es demaciado hermoso!:D jaja.
Desde que inicio, tenia duda de cuando iba a aparecer morgana pero ya vi como aparecio!*.* jajaja & me llego mucho la historia de Charity..

DIOS ME ENCANTAN LAS LETRAS ROJAS! jajaja bueno es emocionante leerlas. & Oh dios, Jerry ya se olvido de Angie? jiji ojala no.
Bueno me voy Steph, me encanto el capitulo.

Love ya'♥

Anónimo dijo...

Gurl, que capítulo que capítulo. Increíble. Espero que los lectores fantasma se dignen a comentar porque no puedo pasar tantos días sin Jerry. Ese hombre es adictivo y único, inigualable y obsesivo. Es Jerry, se define es eso. Es Gerardo Harris, pero todo el mundo lo llama Jerry.
Bueno es suficiente, estoy empezando a tener fantasías sexuales con el, lastima que nunca podré cumplirlas. Anyway, quiero mas letras rojas plis. Thanks. Kisses, gurl<3

Scarlett dijo...

Me encantó el reply en todos los sentidos, hahaha. He estado considerando que debería releer cada cosa que escribes. Es como si escribieras en códigos. Hasta he llegado a pensar que puede ser que, en la más mínima oración, puedo resolver el misterio más grande de la novela, xD.

¡Ay, Aleluya!
Al fin, un capítulo nuevo después de alrededor de ¿dos décadas? No quiero exagerar pero, creo que fue un poco más, xD

¡Oh, Hermosas letras rojas!
Cada vez es más emocionante encontrarlas. Adoro que sea narrada en versión masculina, es más sexy, más excitante, más de todo.

Estoy tan contenta. Al fin apareció Morgana. Y, a penas es el primer capítulo con los dos y ya creo que son el uno para el otro. Esa es, definitivamente, la mejor forma de conocer a alguien tan sexy.

Ya que estamos, yo también quiero conocerte, J, estoy dispuesta a sumarle más personas al mundo contigo.

Se que el cuerpo de Jerry necesita bastante sexo para sentirse, bueno, para sentirse un cuerpo, pero, ¿Beber una copa envenenada para acostarse con Morgana? ¿Acaso Jerry tiene trastornos suicidas o esta pensando con otro órgano que no es el cerebro? Creo que un poco de las dos, pero, más de la segunda, xD.

Debió ser una muy, muy ardua noche de sexo. Porque para dejar exhausto a Jerry, pensé que una noche no sería bastante. Aunque él todavía quería más, ese guitarrista suicida.

En fin...
Estoy tan intrigada.
Muero por saber que pasará con Jerry. No creo que muera, porque es un semidios, pero, a estas alturas, debo de esperar que pase de todo. Y, estoy loca por saber más de su vida, pero, todo a su tiempo, ¿cierto?..

Continúa, Girlaa!
See ya', S!.. x3 :)
Xx

Anónimo dijo...

excelente capitulo ! nunca creí leer que la princesa montero fuera a limpiar algo por ella misma y menos que jerry fuera a desear tanto a una mujer
bueno cuidate

FlooM1 dijo...

No pedo creeeeeeeer que este comentando en el Bloooooooooog lo tenia tan abandonado que casi se me lvida como hacerlo... okno eso no se me olvidará nuncaaaaaaaaaaaaaa, este es solo un breve comentario, quiero que sepas que cuentas conmigo, que sigo firme al pie del cañon que amo tus obras y que eres unica <3 y todo lo que dije no lo dije porque eran palabras que sonaban bien y ya. Aun no puedo hablar sobre la nove Recien la comienzo a leer y pfffffff msdhjdhfjfn pero en el fin de semana leere todo lo que me eh perdido la vida de Jerry es toda un misterio ademas me muero por leer que es esooooooo relatado por un hmbre dhhdjcvhbxn xd Stephaaaaaaaaaaaaany hasta siempre <3

Susy dijo...

Me gusto mucho el capitulo. La verdad charity es muy lista. Me dio pena cuando tuvo que limpiar peor me alegro por ella. Waoo las letras rojas estuvieron magnificas. En fin el capitulo me encanto ya quiero leer el proximo.

Anónimo dijo...

Hola me encanto el capitulo. Mas las letritas rojas. Vaya Jerry es fantastico. Espero y no muera. Me gusta mucho la pareja que hacen jerry y charity. El pitara con el parche cuyo nombre me recuerdo empieza con L se me hace linda pareja para charity. Vaya nunca has pensado publicar tus historias en mas paginas ademas del blog. Digo no seria mala idea y otras personas podrian leer.
Jerry vaya el es tan unico. Dimitri que lastima que ya no estes solito. Pero se que bacca te hara feliz.

A n d r e a dijo...

¡OH DIOS, COMO EXTRAÑABA LAS LETRITAS ROJAS! (Si, soy toda una pervertida :$)

Jerry me vuelve cada vez más loca. No puede existir hombre más hermoso, sensual y sexual que él... Bueno, Damien, Joseph, Eustace, Colin (Sigo? xdd) TODOS los personajes hombres que crees me vuelven loca, pero eso si, cada uno tiene lo suyo, cada uno con su estilo :)

Que emoción si Jerry se enamorara de Morgana *-* Aunque bueno... el se enamora de todos, pero... no se, como el dice, lo hace sentir especial, diferente. Me encantaría que Jerry tuviera una enamorada (Pero de verdad una ENAMORADA) Que la defienda, la respete, le sea fiel *-* Se que Jerry no es una mal persona (Al contrario) pero ¡Vamos! Es Jerry! El hace lo que se le de la gana en donde se le de la gana y con quién se le de la gana! Por eso lo amo! *-*

Aunque quizás se le empiecen a complicar las cosas. Jerry no se puede morir, o si no la historia no tendría sentido sin el. No podría continuar. Aunque conociéndote Steph, de seguro pasara algo sorprendente!

Solo quiero seguir leyendoooo! *-*

xoxo!

Anónimo dijo...

QUEEEEEEEEEEEEEEEEE NOOO ES IMPOSIBLEEEEEEEE!!!
NO PUEDE MORIR, Y SI MUERE TIENE VOLVER A LA VIDA, SINO TU HISTORIA TENDRIA SOLO CINCO CAPITULOS. JAJAJAJAJAA Okey eso me dio risa JAJAJAJAJAJA
BUENO ESTA GENIAL!, me encanto como charity le comento eso. :}

Y por la Gitana, QUÉ SUERTUDA!.
ME ENCANTO SIGUELA PRONTO.

Terelú :D xx.

Anónimo dijo...

Ya quiero leer el quinto capitulo lastima que todavia no llegue a los 35. La verdad el capitulo waoo estupendo. La gitana tiene suerte. Jerry tan guapo y el pirata que tierno esta enamorado de charity

Susy dijo...

El capitulo me encanto. Vaya porbre charity pero se lo tenia merecido. De verdad que esta novela me encanta. Escribes estupendamente.

Anónimo dijo...

Jodeeeeeeer ame el cap, y aparte Jerry mierda $: no pense que podia ser tan ardiente *-----* y la gitana wow me encanto este cap esta genial :DD enserio TT.TT haremos todo lo posible para pues...para que tengas mas coments cx yo ya les recomende la novela a todas mis amigas :DD por que es genialisima la novela (: y bueno Charlity! joder con esa chica es orgullosa pero aun asi es encantadora *------* no puedo esperar mas para el prox cap :DD

Sherl dijo...

Ah!! se me olvidaba algo, desde q lei el capitulo estoy realmente enojada...furiosa....encabronada...e irremediablemente Celosa.Morgana TE ODIO... ella con tan solo una maldita nche se acosto con el WAWAWA i'm crying now Pusha!!!YOQUIEROAJERRYDESNUDOENMICAMAYTENERSEXOTODALANOCHE.... ;( AMO A JERRY...AMO SUS ANTEOJOS... :) AMO SU HOMOXESUALIDAD ... y deberas estas segura que es Jerry??? en esta parte ""para que no sonaran demasiado vulgares, ya saben como es Jerry"" hahaha okya :) bueno me voy Love You So Much Girl

BY: Sherl alias Putigomis hahah okno...


PD: Teloamorejuerte

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