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lunes, 26 de noviembre de 2012

Capítulo 16: No Por Los Muertos, Por La Alfombra




Capítulo 16: No Por Los Muertos, Por La Alfombra

Anker aferró un brazo de Larissa para conducirla fuera de su opulento chalet sobre el árbol.
–Vamos, niña, tenemos cosas que hacer –le anunció de manera contundente.
Ella no dejó de mirar a Jerom mientras era forzada a salir del lugar. Él parecía colérico, tanto que sus ojos se habían vuelto tenebrosamente oscuros. Sin embargo, algo en su mirada le hacía parecer herido, tal como si estuviera siendo atravesado por una errática llamarada de dolor. Hasta que parpadeó, haciendo que ese indicio desapareciera de sus ojos.
Tan pronto como el hada desapareció con Anker, Jerom contó mentalmente hasta diez. Esa era la cosa más enfermiza que podía hacer. ¿Quién demonios era siquiera capaz de contar cuando la rabia estaba por todo su cuerpo? Mermándolo como fuego.
Respiró profundamente, lo mejor que pudo, y caminó con zancadas furiosas hacia el cuarto de baño. Dejó el agua del lavamanos correr y se humedeció la cara para sentir las gotas frías sobre su rostro. Al levantar la cabeza, se miró reflejado en el espejo. Todavía no sabía si era una maldición, o lo contrario, el parecerse tanto a su hermano Nike.

Un hombre con una ballesta dirigió la mira directamente al corazón de Colin, Heather lo protegió con su cuerpo. Entretanto, otras dos mujeres con escopetas apuntaron a Dimitri y Massimilianus.
–¿Qué significa esta jodida mierda? –prorrumpió Dim, perplejo–. ¿Esto es en serio? ¿Humanos? ¿Los mortales han venido a escupirnos en la cara?
El hombre de la ballesta sonrió y, sin mirarlo, o apartar el arma de su blanco, dijo:
–Te recuerdo, rubio con complejos de realeza, que eres igual a nosotros cuando no estás cerca de un Vanthe transformado –giró el rostro para capturar sus ojos–. Oh, espera, creo que me equivoco. Hay una diferencia entre tú y yo. Una que me hace superior ahora mismo.
Dim no pudo evitar despedir un socarrón resoplido.
–No me digas. ¿Qué es lo que te hace superior? ¿Acaso es tu porte de sirviente? No, espera, creo que en mi tierra les llaman esclavos.
La sonrisa del mortal se volvió aterradora e insidiosa cuando movió la punta de la ballesta y disparó una flecha hacia Dimitri.
–Error, Su Majestad. Lo que me hace distinto a ti, en este instante, es que estoy armado y tú no. El ponerte de rodillas, a mis pies, eso sí que me hace distinguido.
Dim soltó una risa oscura al tiempo que caía de rodillas, la flecha disparada estaba sepultada en lo más hondo de su estómago.
–Por supuesto, soy yo el que está lamiendo tus botas ahora –reconoció el muchacho–. Sin embargo, no eres tú el que derrama sangre azul. Eso nunca lo harás.
Una mancha carmesí empezó a humedecer la costosa camiseta del príncipe. De hecho, su sangre no era azul en un sentido literal, pero el tener un linaje como el suyo no era algo de lo que te podías deshacer, ni tampoco algo que adquirías al volverte más poderoso que otros con armas en tus manos. Nacías con ello. La clase se lleva o no en la sangre.
Al menos eso pensaba Dimitri, quien sabía lo que estaba apunto de suceder. Una vez había muerto, y no había sido lindo, pero lo recordaba. Era exactamente similar a este momento. No iba a sangrar demasiado externamente, porque sus órganos internos eran los más afectados, por lo tanto, se desangraría en el interior hasta que el resplandeciente líquido escarlata subiera por su garganta y brotara fuera de su boca.
Al menos iba a morir luchando, con la cabeza en alto, como los Leives morían. En su cinturón se escondía una empuñadura sin cuchilla, la cual aferró con su mano derecha.
Las mujeres que se encontraban a espaldas del atacante hicieron un movimiento para cargar sus escopetas. Lo cual significaba que habían disparado recientemente.
–Pero, sabes –Dimitri masculló, poniéndose de pie de forma inestable. Tuvo que descansar su espalda contra la pared para permanecer erguido–. Creo que no somos tan diferentes después de todo –liberó su espada desplegable.
Ningún Leive andaba por ahí desarmado. No importaba la época del mes que fuese, tenían que estar preparados para esto. La espada de Dim tenía varias caras filosas, era tan poderosa que arrancaría una cabeza sin el menor esfuerzo.
Jerry detuvo el ataque que Dimitri estaba esgrimiendo hacia el mortal.
–Espera –intervino, sosteniendo su muñeca–. No se supone que mates a humanos. Tú no haces eso.
Era cierto. Él había nacido para protegerlos.
–No me importa si es mortal o Vanthe. A la luz del día, se ven iguales para mí –esa frase sonó como algo que diría un asesino profesional–. Además, tengo derecho a devolver la puñalada de cualquiera que me ataque primero –extrajo la flecha de su abdomen con un movimiento veloz. Apenas hizo una mueca de dolor, pero su estómago comenzó a escupir cuantiosas cantidades de sangre–. No lo entiendo, pasé toda mi vida protegiendo a estos cabrones para que me pagaran de esta forma.
Se zafó del agarre de Jerry e hizo un corte al humano en ese punto mortal de su muslo, desgarrándole una de las principales arterias. La sangre salió disparada varios metros más lejos, lo cual significaba otra razón para que el dormitorio de Colin se viera igual a una mala escena de una película de horror en Texas. Salvo porque era de día.
Una vez que el humano estuvo tendido sobre la alfombra, Dim permitió que su cuerpo cediera. Se tumbó, sentado contra la álgida pared del cuarto. Jerry parecía atónito al mirar el color lechoso de su rostro, que hasta hace un instante estaba bañado en oro. Se puso a su altura.
Maldita sea, pensó.
Después de haberle dado parte de su fuerza vital a Colin, estaba demasiado débil para compartirla con Dimitri. E incluso si le entregara el resto de su vida, no sería suficiente. El muchacho estaba en condiciones fatales. Él pensó en Charity, en cuánto iba a sufrir al saber que su mellizo había muerto. No podía dejar esto así.
–Tengo que...
–No –Dimitri lo detuvo con una mirada austera–. Ni siquiera pienses que puedes cambiar tu vida por la mía esta vez. De todos modos, sabes que no funcionaría, no cuando estás tan débil. Si todavía quieres hacer algo por mí, tú solo... Dile a Becca que la amo. Y cuida de ella, así como de mi hermana, ¿me oíste?
El dios sacudió la cabeza.
–No puedo hacerle esto a ella. Si te dejo morir, Charity nunca va a perdonármelo. Ella va a... sufrir. Nunca me perdonaré lastimarla de esa forma.
Heather gritó, quebrantando el tirante silencio que se había acopiado dentro de la estancia. Al darse la vuelta, Max la observó siendo atrapada por una de las mortales. Esta chica, con su destructora escopeta, iba vestida con un ajustado traje verde de malla de cota, al igual que el resto de sus compañeros.
Colin tenía sus propias armas ocultas. Un revólver. No era tan potente como la escopeta, pero podía matar cuando era necesario. Lamentó no haberlo llevado para su visita con Damien, salvo porque no le habrían dejado entrar a verlo si hubiera estado armado.
–Alto ahí, muñeca –murmuró con los dientes apretados, presionando el revólver justo en el cuello de la mujer–. ¿Quiénes son ustedes y por qué han venido a matarnos?
Ella dejó que una sonrisa curvara sus labios.
–Somos guerreros cazadores –admitió con orgullo–. Existimos hace cientos de años con un único propósito. Acabar con los seres sobrenaturales. No nos interesa si ustedes piensan que hacen el bien, no nos interesa si algunas veces han salvado nuestras vidas. Este mundo es nuestro. Fue creado para humanos y, ustedes, repugnantes bestias, lo han invadido.
–Sí –Colin refunfuñó–. Los mortales siempre han tenido esa tendencia a creerse únicos y superiores sobre el universo. Supérenlo, están muy abajo en la cadena alimenticia.
Esas palabras produjeron las últimas risas que se llevaron la vida de Dimitri.
–Sabemos sobre la guerra –aclamó de forma exaltada y altanera la segunda de las mujeres armadas. Esta tenía el pelo tan corto como un chico–. ¿Pensaban que eran los únicos que escucharon el rumor? La oscuridad está a punto de apoderarse del planeta. Están aquellos que pretenden proteger nuestras vidas. Y aquellos que están dispuestos acabar con el último de nosotros. Al parecer, el asunto gira en torno a los humanos, ¿no? Lo que significa, que estamos a un escalón por encima de tu gente. Nos necesitas para ser lo que eres. De otra forma, ¿qué sería de un siervo sin su amo? ¿Qué sería de un peón sin reina? Pero, ¿alguno de ustedes pidió nuestra opinión? ¡No! –ella esquivó el cuerpo del moribundo humano que yacía en el suelo para reducir la distancia que la separaba de Colin–. Ahora, si no te importa, los humanos acabamos de convertirnos en otro bando combatiente en esta batalla. Vamos a cazarlos, como los animales que son. Aniquilaremos a cada ser sobrenatural existente, sin importar si pertenece al bien, o al mal. Al cielo, o al infierno. Ya era hora de que nos deshiciéramos de la basura –presionó su escopeta en la espalda de Cole, por encima de su corazón–. El que da el primer cañonazo, da el último, ¿verdad? Si los humanos somos buenos para algo, eso sería el matar.
Cole quería apretar el gatillo para disparar a la primera mujer, la del cabello largo atado en una cola de caballo sobre su cabeza. Su revólver estaba todavía presionado contra la piel de ella, igual que una navaja. Pero el disparar significaba que la segunda cazadora, la de cabello corto, destrozara su corazón al detonar su propia arma. Y si eso sucedía, dejaría a Heather sola, sin protección.
–Vamos, niña –la llamaron las mujeres cazadoras–. Eres una de nosotras, no tienes que seguir siendo su esclava. Tienes que ponerte de nuestro lado. Eres humana, ¿o no?
Heather no sabía con precisión la definición de esa palabra. Si humano significaba ser un asesino despiadado, entonces ella no lo era, ni quería serlo. Por lo tanto, no fue capaz de responder. En lugar de eso, se abrazó a un costado de Colin.
–Creo que también es una de ellos –afirmó la mujer con el cabello largo–. ¡Mátalos a todos!
Antes de que eso pasara, Cole disparó su revólver a quemarropa. La humana de cabello largo se desplomó en el suelo con un sonido ahogado. Heather gritó. Él esperaba sentir un ramalazo en su espalda que lo dejaría inconsciente. Tal como había sucedido la primera vez que le habían disparado. No obstante, este nunca llegó.
Al darse la vuelta, advirtió que la mujer de cabello corto tenía los ojos completamente en blanco. La punta de la espada de Dimitri sobresalía de su pecho. Jerry no sabía si era por haber visto morir a Dimitri, o por el pensamiento de lo mucho que Charity iba a sufrir, o por la fragilidad de su cuerpo, pero todo lo que podía ver eran destellos rojos cruzando su visión.
Los dioses se albergaron en su cuerpo, los tatuajes en su piel flameaban hasta darle una placentera sensación de ardor. Se sentía bien el permitirse liberar la ira, el rencor. Se sentía bien el torrente de poderes titánicos que se apropiaban de su ser. Dejó que sus tatuajes danzaran, se retorcieran, que los relámpagos de luz azul se desprendieran de los bordes de sus marcas. La cólera que había sentido era tan profunda, que la dejó escapar.
Después de coger la espada de Dim, sonrió malévolamente y atravesó a la mujer guerrera con un solo movimiento. Pero los dioses crueles en su interior continuaban deseosos por sangre, hambrientos por carne. Necesitaba dividir por la mitad ese delgado cuerpo femenino, o arrancar su cabeza de raíz como el demonio despiadado que era.
¿Cómo habían sido capaces de hacerle un daño semejante a su princesa? ¿Por qué él no había sido capaz de evitarlo? Una parte de él gritaba, daba alaridos de angustia, la otra sólo mataba. Era capaz de liquidar a cualquiera que se interpusiera en su camino.
Colin atrajo a Heather hacia su cuerpo, la levantó del suelo y la besó fugazmente en los labios. Esta nueva Miranda era bastante más pequeña que la anterior. De inmediato, instaló sus ojos en Jerry y se percató del aura turbulenta que envolvía su cuerpo. Tenía una mirada, acompañada de una sonrisa, que prometía muerte. Le asestó un puñetazo en la mandíbula.
El dios no se inmutó. En cambio, Cole se rompió algunos huesos de sus dedos. Lo único que el golpe suscitó en Max fue una oleada de arrebato que viajó desde su cerebro hasta sus puños. No obstante, cuando la sangre tibia corrió desde su labio hasta su barbilla, sintió una punzada de dolor que le hizo tambalearse hacia atrás y volver en sí mismo.
Abrió sus puños, dejando que la luz azul de sus marcas fuera expulsada por la puntas de sus dedos, tal como si se tratara de electricidad siendo drenada. Poco a poco, los dioses lo liberaron de su prisión de rabia.
–Gracias –jadeó hacia Colin.
–No fue nada –le contestó el muchacho antes de volverse hacia su novia–. Tenemos que salir de aquí –le cogió la mano a Heather mientras lo gritos de terror resonaban a través las paredes, haciéndolas crepitar.
La academia estaba siendo hostigada por ingratos humanos asesinos. Un ejército de ellos.
Max se agachó para estar a la altura del fallecido cuerpo de Dimitri, cuya boca había expulsado sangre hasta mancharle lo labios. Esa escalofriante mirada en sus ojos parecía vacía, en blanco. Amablemente, le pasó una mano por encima del rostro para cerrarle los párpados.
Corrió detrás de Heather y Colin hacia el pasillo. Pero lo que encontró lo dejó atónito. Había docenas de estos cazadores humanos, revestidos completamente en poderosas armas, infiltrándose desde las ventanas, saliendo del ascensor, de los dormitorios.
–Tenemos que salir de aquí, ahora –repitió Cole a Heather de manera presurosa, con los dientes apretados.
Cientos de fusiles se dispararon, ocasionando estrépitos atronadores. Jerry se arrojó encima de ambos para enviarlos al suelo, lo suficientemente rápido como para que esquivaran por escasos centímetros el conjunto de balas.
Casi a rastras, consiguieron entrar en el ascensor, donde hallaron a dos hombres que les apuntaban con ametralladoras. Tan pronto las puertas se cerraron a sus espaldas, Cole disparó con su revólver al primero de ellos y pateó el arma de fuego de las manos del segundo sujeto. Heather volvió a chillar mientras él aplastaba el cráneo de este hombre contra el espejo, el cual se agrietó. En cada uno de los surcos del cristal, se filtraba la sangre del soltado.
–¡Deja de hacer esto, Cole! –Heather alzó la voz hasta un grito desgarrado–. No seas igual a ellos. ¡Para esta matanza!
Los ojos de Cole lanzaban chispas de animosidad hacia el hombre al que acababa de azotar. Al verse en su propio reflejo, en el cristal resquebrajado, casi no pudo reconocerse. Sus ojos tenían una desquiciada ferocidad, estaba saturado de odio desde su interior y, su aura, como la describía Heather, ensombrecía cada área iluminada a millas de distancia.
Heather podía verlo, un espectro negro, similar a una sombra, arremolinándose alrededor de su cuerpo, ennegreciendo el blanco puro de su alma.
El mirarse de esa forma lo obligó a intentar aplacar el fuego de su interior. Lo que sentía era hacia Damien, no podía dejar que la aversión hacia ese desgraciado le afectara de tal manera. No obstante, no iba a dejar que volviera a pasar, no iba a permitir que los seres viles continuaran llevándose a la gente que amaba. Estos humanos estaban aquí para matarlo, para matar a todos los Leives y a todos los humanos que trataran de defenderlos. Obviamente, eso incluía a Heather.
¡Cuán irónico era que los mortales vinieran a matarlos! Esos seres a los que los Leives habían estado protegiendo durante siglos y milenios. Irónico que fuesen más homicidas que los mismos Vanthes.
–Heather –habló en voz baja, ronca, amenazante–, son ellos, o nosotros. Es matar, o morir. Nadie volverá a apartarte de mi lado, ¿entendiste?
Ella le cogió la mano, esa que sujetaba en un apretado puño su revólver, e intentó aflojar el agarre de sus dedos. El hombre de la ametralladora, que estaba atemorizado, perdió el conocimiento gradualmente.
–Hay otras formas, Colin –le susurró Heather de forma tranquila–. La violencia no es la solución. El fuego, solo produce más fuego. No eres como ellos. Detente, por favor.
Él la miró, jadeando.
–¿Cuál es la solución entonces? ¿Cuáles son tus formas?
–El amor es la fuerza más poderosa sobre el universo. No hay dios o demonio capaz vencerlo, no hay arma capaz de derrotarlo. La paz, la felicidad, la música, las palabras, la conciencia.
Colin prácticamente se mofó de ello. Heather señaló con un dedo a Jerry, quien hasta ese momento solamente había estado en silencio, escuchando su discurso con incredulidad. Nunca antes había dudado de esas poderosas fuerzas, pero ahora lo hacía. Las personas se habían vuelto tan inhumanas en los últimos años, que dudaba que esos principios les hicieran cambiar sus ideales de sangre, poder, muerte. Lo que era más triste, era que incluso él mismo hubiese perdido las esperanzas.
–He visto lo que ese chico es capaz de hacer –siguió la joven con empeño–. La forma en la que ama a cada individuo, la forma en la que conduce a las grandes masas con solo una de sus miradas, la forma en la que apacigua el odio de sus pechos. Pero lo que es más importante, esa manera desenfrenada en la hace que lo amen. Alguien capaz de generar tanto amor, es un arma muy valiosa para el bien –hizo una breve pausa–. No pienso ponerme de ninguno de los lados de esta guerra. No soy Leive, no soy Vanthe. Y, si tengo que dejar de ser humana, lo haré. Solamente quiero terminar con las muertes. Si tan solo todos dejaran de bombardearse, si dejaran de estar ciegos, si comenzaran a amarse...
Las puertas del ascensor se abrieron en el vestíbulo principal de la academia, donde había docenas de cadáveres (de Leives) ensangrentados, yaciendo sobre la afelpada alfombra púrpura de Eustace. El dios iba a ponerse realmente histérico por esto.
No por los muertos, por la alfombra.

–Me da miedo aquí –lloriqueaba Larissa al tiempo que Anker sujetaba su muñeca, halándola a través del tenebroso jardín delantero del Hotel Nightmare–. ¡Por favor, déjame ir, no me gusta esto!
Anker luchó con el impulso de cerrarle la boca de forma ruda. Respiró hondo para controlarse.
El suelo del hotel, en la parte delantera, era tierra seca, repleta de ramas muertas y hojas marrones que, bajo la mortuoria luz de la luna, adquirían un matiz purpúreo. En la parte de atrás, en cambio, al estar tan cerca del gran lago, la tierra era más húmeda. Olía como la lluvia.
Lo que más aterraba a Larissa eran las lápidas dispersas por todo el sitio, puesto que ello significaba que bajo ese terreno había cadáveres que podían sacar sus manos de zombie desde la tierra, envolver uno de sus tobillos, halarla y arrastrarla hacia el más allá. O, quién sabe, devorársela viva.
La estructura del hotel, por su parte, era exactamente cómo esas horribles casas de terror que se veían en las películas. Todo madera envejecida, atestado de ese color ceniza, con murciélagos revoloteando en las puntas de las torres y un hálito fantasmagórico que erizaba los vellos de su nuca.
No la tranquilizaba demasiado que estuviera rodeada de personas, porque la mitad de ellos eran Vanthes en forma humana y la otra mitad vampiros que utilizaban máscaras blancas de cuervo. Era escalofriante.
El gran lago se mostró en toda su amplitud. Si le mirabas de cerca, casi parecía chocar con la línea del horizonte, tal como lo hace el mar al rozar la luna. El atardecer arremetió de pronto contra las onduladas aguas, tiñéndolas de tonos naranjas y rojizos. Era como si el lago ardiera en llamas.
La tarde se había pasado velozmente, apenas la había visto llegar cuando el sol había comenzado a ocultarse tras las montañas.
–¿Está todo listo para el ritual de invocación? –cuestionó Anker a Robert.
Robert observó a Larissa con sus ojos ciegos, los cuales habían sido hechizados por las brujas para que el Vanthe pudiese mirar casi tan precisamente como cualquier mortal.
–Sí –aseguró de forma engreída–, tan pronto como anochezca, tendremos a los seis principales guerreros restantes para iniciar la batalla –se frotó la barbilla con los dedos–. Oh, claro, también hace falta la ofrenda. Ya sabes, un sacrificio humano.
Tanto Robert, como Anker, situaron sus perversas miradas en Larissa, sosteniendo macabras sonrisas retorcidas. Ella retrocedió, pero el agarre del vampiro era apresador.
–No estés tan pálida, bonita –le dijo con la misma mirada indecorosa–. Dime, ¿acaso eres humana?
Eso causó que su cuerpo se relajara, como si perdiera varios kilogramos de peso. Aun así, no lo suficiente como para elevarse.
–Dejen de asustarme –refunfuñó con enfado–. Me lastimas, Anker –se frotó la muñeca tan pronto como el muchacho la liberó de su sujeción.
–Además, si lo que dices es cierto –continuó Ángelo–, te necesitamos, necesitamos al jodido árbol.
Larissa movió la cabeza.
–El árbol no depende de mí. Yo dependo de él.
–Eso significa que no eres indispensable en este juego después de todo, ¿cierto? –la desafió Anker.
Pero ella no tenía esa respuesta en concreto. Lo que único de lo que era consciente, era de cuán aterrorizada estaba.
–Trae al tributo –pidió Robert a uno de sus amigos ciegos, quien se movió para empujar fuera de una camioneta a una joven chica humana.
Esta tenía largos cabellos escarlatas descendiendo en ondas sobre su espalda y hombros, contorneando su pequeño rostro en forma de corazón. Se encontraba atada, con los brazos pegados al cuerpo, una soga gruesa ceñía sus costillas y la envolvía. Sus tobillos estaban rodeados por grilletes unidos por una cadena corta que escasamente le permitía caminar. También la habían amordazado.
Sus grandes ojos, cristalinos por las lágrimas, se abrieron ampliamente al ver a Larissa, más que todo por el extraño aspecto que presentaba, toda envuelta en ornamentos florales, con orejas puntiagudas, rutilantes alas de mariposa tras su espalda y ojos de plata que parecían teñirse y desteñirse con la luz de la luna. Sus alas se movían con lentitud, casi al mismo ritmo de su respiración.
A Larissa se le cayó el alma a los pies cuando reconoció a Iveeth, que, en su estado actual, era difícilmente reconocible. Tenía sombras oscuras bajo los ojos, como si la hubiesen obligado a permanecer despierta durante días, su melena de cabello parecía greñuda y salvaje, su tez tan blancuzca que era casi transparente. Moretones verdosos espoleaban sus frágiles brazos delgados, con dedos gravemente marcados en la piel por el agarre tan fuerte que ejercían sobre ella los Vanthes en forma humana.
Anker había sido muy astuto seduciendo a Iveeth para que cayera en su trampa. Él era un chico magistralmente atractivo; cada vez que se lo proponía, ponía a sus pies a multitudes de mujeres. Si quería, se convertía en el Adonis súper deseable al que no puedes resistir quitarle toda la ropa, en un chico que irradiaba sexo en estado puro.
Él no había lastimado a la humana, no a menos que morderla en el cuello significara lastimar. Posiblemente, para los mortales sí, pero él no podía verlo de ese modo. La había dejado inconsciente tras beber de su sangre durante varios minutos. Lo que Robert y sus amiguitos le habían estado haciendo después de eso, no era asunto suyo. De todos modos, la chica solamente era un tributo. Moriría.
–¡No! ¡No! –vociferó Larissa antes de precipitarse a correr en dirección a su amiga. Anker volvió a cogerla por la cintura–. ¡Suéltame, chupasangre! ¡Suéltala! –se sacudió en sus brazos.
–No tan rápido, chica mariposa –le gruñó Anker al oído. Ella no quería admitirlo, pero su voz sonaba deliciosa, cautivadora.
Los camaradas de Robert trasladaron a su amiga hacia el lago. La pobre tiritaba, tal vez por el frío del agua del lago penetrando a sus huesos con ayuda de la gélida brisa, o quizá por el pánico. Uno de ellos le sujetó la cabeza sin ninguna delicadeza y la hundió enteramente en el lago. Iveeth no gritó, pero luchó, se zarandeó de un lado a otro mientras el agua a su alrededor se coloreaba con sombras y burbujas que salían de su boca.
–¡No, Anker, te lo ruego, Iveeth no! –resonaron los chillidos histéricos de Larissa–. ¡Hay muchos humanos, ¿por qué tienes que hacerle esto a ella?! ¡No, no!
No pasó mucho tiempo hasta que Iveeth dejó de luchar y desapareció bajo las aguas oscuras del Lago de la Inmortalidad. Todo había terminado.
Lo que siguió fue silencio, traspuesto por el llanto desconsolado de Larissa. Solo entonces, Anker la soltó. Ella se dejó caer de hinojos en la tierra húmeda, ensuciándose los desteñidos pantalones con lodo en el área de las rodillas. Trepidando, se llevó las manos a la cabeza. Su cara estaba hinchada, enrojecida, su lágrimas eran pálidas sobre sus mejillas, con un brillo dorado que era casi imperceptible.
Un día, Iveeth le había salvado la vida. Hoy, no había podido hacer lo mismo por ella.
De repente, algo emergió desde las aguas. Algo poderoso, potente. Todos se pusieron inmediatamente alerta, pensando que se trataba del renacimiento de los guerreros principales Vanthes. Aunque eso no era muy probable, debido a que todavía no culminaba el anochecer.
 Todos retrocedieron un paso, salvo Larissa, que había dejado de llorar y continuaba tumbada de rodillas. Lo primero que vieron surgir fueron esplendentes cabellos que flotaban en la superficie. Era una cabellera de sirena, si se le podía comparar con algo, hebras de pelo escarlata de los cuales casi se desprendían fulgores de luz.
Igual a una criatura salida del infierno, se levantó. Iveeth, con dos grandes ojos rojos y la piel más pálida que la luna. Cuando abrió la boca, colmillos tajantes y deletéreos se desplegaron contra sus labios. Ella emitió un sonido que no era nada bonito, un siseo, que a Larissa le recordaba a una serpiente.
–Mierda –Anker soltó a sus espaldas–. Algo salió mal cuando la mordí.

Milagrosamente, Cole, Miranda y Jerry consiguieron salir de la academia sin ningún rasguño, solo que la situación en las calles no era mucho mejor que en el interior de la mansión. Las personas se mataban entre sí, las unas a las otras, con armas o sin ellas. Ahora nadie peleaba para un bando o el otro, simplemente asesinaban al azar. Algunos eran Vanthes, otros humanos, otros Leives, pero lo más curioso del caso era que, a simple vista, todos eran iguales. Todos eran humanos al final. Es por eso que nadie estaba seguro de cuál era su objetivo, la gente solo mataba para no morir.
Colin había notado la presencia de los Vanthes solamente después de haberlos visto obligando a otras personas a intercambiar sangre. Lo cual era peligroso para ellos, puesto que, si un Vanthe llega a cometer el error de forzar a un Leive a compartir sangre, este muere inmediatamente mientras que el Leive pasa por su transformación a bestia. La sangre de Leive era como un veneno para los Vanthes.
De todas formas, nadie estaba molestándose en averiguar a quién mataba antes de apretar un gatillo o detonar una bomba. Había humanos matando humanos, Leives matando Leives y Vanthes matando a otros Vanthes. Algunos, solo por el placer de matar, Cole había advertido la sed de sangre en sus ojos, el disfrute en sus miradas al ver cabezas volar; otros tantos, se defendían con ataques para evitar ser ellos las víctimas.
A veces, la mejor defensa era el ataque.
Todo era una torbellino de gritos, llanto, estruendos de armas, sangre derramada sobre el asfalto o pintando obras de artes encima de los muros.
Lo único que Colin tenía a su favor, era un revólver que se había quedado sin balas. Y a Jerry, que se las había arreglado para desviar cada detonación con ayuda de sus solemnes poderes de dios. Aunque no era tan fácil para él, porque los ataques eran demasiados, las balas volaban sobre sus cabezas, las flechas rozaban sus pieles, explosiones estallaban en sus pies a cada diez metros. Algunos individuos se limitaban a lanzarles golpes o los intentaban apuñalar con floretes o cuchillas.
Heather estaba traumatizada, nunca había visto a tantos cadáveres juntos, nunca tanta sangre. Mientras corrían a través de la ciudad, se dieron cuenta de que la batalla había dejado de ser una lucha entre soldados. Había gente inocente muriendo, civiles, niños, ancianos. Nadie sabía en qué momento se había desatado algo como esto.
–¡Ya basta, por favor, basta! –gritaba Heather al tiempo que eran embestidos por manadas de personas que huían por sus vidas, o perseguían a otras para matarlas.
Un pequeño niño, sucio, con indumentaria rota y ensangrentada, se acercó a Heather llorando, abatido. Sin siquiera reconocerla, se arrojó en sus brazos.
–¿Dónde está mi mami? –le preguntó mientras hipaba–. Mi hermano no despierta... él estaba jugando con las pistolas... estaba... –el pequeño hizo pucheros, su corazón iba tan apresurado que Heather podía sentirlo–. Está dormido, no quiere levantarse. Me dejó solo. ¡No quiero seguir jugando a esto, por favor, diles que paren!
Heather le acarició el cabello de forma tierna antes de besarlo en la mejilla. Pero de pronto se dio cuenta de algo lamentable. Este niño era un muy pequeño Vanthe. No la estaba viendo, la estaba sintiendo, sus ojos estaban desenfocados, quietos, vacíos.
¡Dios mío! Exclamó en su interior. Había sido convertido tan pequeño.
–¿Desde cuándo no puedes ver? –Heather le preguntó con prudencia.
–Mi hermano no puede ver tampoco. Él estaba muy triste por eso, me dijo que si intercambiaba mi sangre con la suya, seríamos iguales. De esta forma, su pena sería menos dolorosa –el infante le mostró una cicatriz en la palma de su mano–. Me dolió mucho al principio, lloré. Y luego todo se volvió negro, para siempre –la miró en silencio, con impaciencia–. ¿Vas a detener este juego?
Heather apretó los labios para que no temblaran, tenía la garganta fuertemente anudada. Asintió con la cabeza.
–Lo haré, todo va a estar bien, ya verás.
–¿Y mi hermano va a despertar?
–Sí, lo hará –le prometió–. Él solamente estaba fingiendo para que sus enemigos lo creyeran.
El niño se mostró rebosante de felicidad.
–Vamos a ganar, ¿verdad?
Ella asintió.
–Los buenos vamos a ganar. Tú eres uno, ¿cierto?

36 comentarios:

Anónimo dijo...

NO ME JODAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAN SRPOIWROQIWPETOPIWERT

QUÉ CAPITULO POR DIOOOOOOOOS.
DIMITRIIII, NO PUEDO CREER QUE HAYA MUERTO, NO. ¡¡NOOOO!!

HA LLEGADO ESE MOMENTO EN QUE ME SIENTO MAL POR TODO LO QUE LES PASA A LOS PERSONAJES.
THIS IS SO MUCH!!
Si tan solo existieran más Heather's en el mundo real.

Este libro DEBE SER LEIDO por todo el mundo, es fantástico, ES UNA EMOCIONANTE LECCIÓN PARA ESTE PUTO MUNDO.

Zukunft es un libro que te da a conocer que pasa después de los finales felices.

Estoy esperando un milagro para que todo termine bien.


Amé el capítulo.

Take Care linda!

Terelú xx.

Alba Lucia Martos Maestre dijo...

Me ha gustado mucho el capitulo y gracias por darme la bienvenida.

Del capitulo no se que decirte la verdad no sé; que como me entusiasman tus novelas no tengo peros.Pero(andá he puesto un pero) el lunes pasado cuando no publicaste porque había muy pocos comentarios me enfadé mucho porque pensé "vamos toda la semana esperando y ahora tengo que esperar otra semana por lo menos porque la gente no quieren comentar" y no quiero que te enfades conmigo ni nada pero dije porque no comenta aunque solo tenga 1 comentario (que tenias más) y se olvida de la gente y sube por la gente que sí está ahí.

Pero bueno si Larissa se tiene que quedar con alguien quiero que sea con Jerom, y pienso como Heather ¡Porque no paras tanta guerra y tanta muerte! Es que se murió Aina, Dimitri se ha muerto ahora; y no se porque no me acuerdo de más muertes, no lo se, bueno (es que algunas veces tengo perdidas de memoria, no es grave, pero me molesta) Pues para que veas que es verdad que tienes lectoras jóvenes te diré que tengo 13 años(casi 14) y creo que entiendo tus novelas a lo mejor no pero creo que sí.

PD:De verdad no te deanimes(otra vez te lo digo) y por lo que mas quieras no dejes de publicar por favor.(Me repito no crees)

Sherl dijo...

Mierda!!!! Mierda y mas mierda!!! Arg juro que odio este maldito aparato estoy en la tablet de mi hermano... arg esk ya me habia inspirado en un comment y puf le puse en alguna maldita poqueria y se borro ya iba a terminar y la putada de fucking shit se movio y se borro i hate this fucking tablet lo mio es mi dinosaurio
Ya dime anciana cavernicola pero esta putada no sirve arh ya pues me calmo uuuh
El capitulo eztuvo maravilloso me parecio demaciado violento haha okno pero esk tanta muerte tanto dolor estan triste Heather guion miranda tiene razon y cole se esta matando con ese odio estupido pero no sabe lo wue paso culpa sin pensar pero no es justo que aiga tanto sufrimiento Amo a Larissa y su cbello my dios es hermoso y natural po si es una maldita hada hubiera querido ser un hada y con el cabello rosa y verde lo amaria asi
La parte wue ame mas cuando Iveeth salio del rio me imagine a las vampiresas de la pelicula Van Helsing con los ojos rojos y los colmillos desplegados y toda peligrosa hahah esa parte la ame

Chica mi inspiracion decayo y ps nose que escribir ahora :)

Dime quente dijo Jerry tell me que me volvere loca y mi niña se cuan es la mente de cochambrosa de mi amor amo a jerry es una pequeña gran obsecion para mi es mi chico es el ladron de mi corazon
Por dios lo se es un pervertido sexon
Hahaha mija tengo q ir
Estoy aqui para ti always you know that right? Hah love you
By: Sherl
Pd: siento que mi comment sea tan asno, god see ya soon ok

Sherl dijo...

Y tan estupido espero y lo entiendas by: sherl

andre dijo...

LO SIENTO!! No comente la vez pasada por que no tengo computadora y mi telefono es realmente una basura, al abrir la pagina tengo que dejar de usarlo para que se cargue o si no dira 'lo sentimos esta pagina es muy pesada se cerrara automaticamente' y a veces comentar es un suplicio pero a ti toy o/ y para decirte girl te gusta matarnos de la duda, cuando me pongo a leer los capitulos voy re inspirada leyendo y de pronto en una de las mejores partes (si una de las mejores por que todan son re buenas) ¡zas! Termina el capitulo y tengo que esperar toda una semana para verlo lo cual es una tortura:( tanto asi que hay veces en las que hago todo lo posible por distraerme con otra cosa en vez de leermelo en solo un dia por que despues el resto de la semana quiero que sea lunes jiji; bueno.. Tambien te queria comentar de como se que eres fan de los jonas, nick esta en the x factor ¿lo ves? Yo estoy super enviciada con ese programa, amo a paige, david, vino son asombrososs!! Me super desvie del tema, sorry.. Es que realmente me gusta hablarx_x el capitulo anterior y este estuvieron magnificos, una preguntita ¡¿COMO RAYOS VAS A MATAR A DIMITRI?! Ya no mates a mas personas te quedaras sin personajes y nosotras con el corazon roto:'( quiero ver accion entre jerom y larissa, y que le den una paliza a robert que ya esta acabando con mi paciencia.. Me gusto que le dedicaras este capitulo a una quinceañera, este año cumpli los mios y realmente fue la mejor noche de mi vida hasta ahora; que va a pasar con ania y damien? Quiero que esten juntos de nuevos y tengan bebes leives</3 eustace is really sexy.. Bueno ya me duelen los deditos de escribir, asi que me despido. Besitos( ˘ ³˘)

Valen Biggestsmile dijo...

AHHHHHH SKNDKLDN! VOLVIIIII, ME VOY A LEER YA EL CAP kasnksns..... gracias por responder mi pequeño comentario Hahaha :') ahorita hago mi comentario fangirleando haha :D! Nos leemos ahora steppph!
Loveee youuuuu
Valen

Gudi-Pop dijo...

me mataste con este capitulo y wow enserio D: me encanta como escribes, por cierto la cancion esta nuy buena, ya la habia escuchado.
*-* Y es feo esperar 2 semanas para que subas capitulo pero no se por que .-. de un momento a otro bajaron los coments mucho realmente, lei los comentarios del cap pasado xD y me llamo la atencion de la chica que dice que deberias subir la novela a facebook, yo tambien las eh leido <.<

Anónimo dijo...

Sos la mejor por lejos, amo todas tus novelas, las empece a leer la semana pasada y ya terminé me recomendó FlooM1 Jerry me enamoró♥

Anónimo dijo...

NO ME JODAS STHEP ¡ESTUVO ESPECTACULAR!
slkdfhjg Iveth es una malootaa
SIGUELA PRONTO!
att: michelle.

Anónimo dijo...

Siguela aksdfjg

Anónimo dijo...

Te felicito, escirbes fenomenal. Espero que la sigas pronto. Nunca habia visto a alguien que escribiera un fan fics tan hermoso. Siguela pronto por favor.

by: Lyla

Susy dijo...

Ok este capitulo ha estado genial. Estoy sorprendida con la muerte de Dimitri.
La verdad esta novela se pone mejor.

Anónimo dijo...

Tus novelas son genial nunca lo olvides.

Anónimo dijo...

Genial CAP

Anónimo dijo...

Sube pronto

Anónimo dijo...

Steph tus novelas son geniales nunca lo olvides

Anónimo dijo...

El capitulo me ha dejado en shock
Dimitri muerto ??? Nooo

Anónimo dijo...

Tu manera de escribir y expresarte me agrada.
El capitulo woow sin palabras

Anónimo dijo...

Sube pronto quiero saber mas y mas

Anónimo dijo...

Siguela que vaya no puedo creer todo lo que leo. Esta novela es fantástica.

Eunicess dijo...

Vaya el capitulo estuvo de show. Me he quedado sin habla. No puedo creer que haya tanta matanza y ya no haya amor.
Pobre de char, Dimitri murió y se que ella sufrirá.
Espero que no le eche la culpa a maxx el no tiene la culpa de nada.
Esta novela promete un final genial ya quiero leerlo.

Anónimo dijo...

SIGUELAAAAAA!!!

Anónimo dijo...

No se que escribir y no se que pensar.
Esta novela me encanta es mi favorita.
Es estupenda
Tu si que haces que uno se enoje, llore,
Grite, se emociones.
Me ha encantado el capitulo

Anónimo dijo...

Sube pronto que me ha encantado el capitulo
Estuvo genial

Anónimo dijo...

El capitulo estuvo muy triste. Sin duda alguna me
Ha encantado

Anónimo dijo...

WOOOOOOOOOOOOWWWWWWWWW!!!!!!!!!!
SIGUELAAAA!!!!!!!!!!!!!!!!!
pLEASEEE!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
me encanta!<3

Anónimo dijo...

ame el capitulo Steph!!1<3
sigue asii!!!!
tengo miedo de que pasaraa!!! D:
porfavor no mates a nadie mas!!! ya se murio Dimitri D:

Anónimo dijo...

DIMITRIIIIII!!!!!!
NOOOOO!!!! PORQUE SE mURIOOOO!!!?
QUE SERA DE BECCA AHORAAA!!!????
QUE SERA DE SU HERMANAAA!!??
PORFA SIGUeLAAAA!!!!

Anónimo dijo...

siguela prontoo
amo tus novelas y creo que esta es mi favorita
P.D.
Me encanta Nike<3

Anónimo dijo...

aaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhh
porfavoor siguelaaaaAAAA
No PuEdO KReer ke gENial Ezz ezta noBelaaa la amooo!! AwsWs!

Anónimo dijo...

Vi uno tu comentario estoy deacuerdo que pattinson no es atractivo. Pero aunque creo que cuenco interpreta a edward se vuelve lindo. Creo que es por sus ojos
Bueno a la novela.
Estoy en shock por la muerte de dimitri.
Recuerdo lo mucho que paso para estar con beca y su hermana estoy triste
Tu capitulo estupendo

Anónimo dijo...

Oh! Dios! no lo puedo creer! Steph, me he perdido de muchisimas cosas, soy Camila Cruz (MCamiCC o CruzCMila) hace mucho no leia lo que has venido publicando, pero me gradue hace unos dias y lo primero que hice fue ponerme al tanto de la historia.

No se por donde empezar.Primero, me di cuenta que querias terminar la novela y casi me infarto, seriamente pense en ir a Venezuela a halarte las orejas y no me queda lejos porque somos vecinas (Colombia), asi que eres mi hermana hahahaha...I'm watching you!
Ania?! no puedo creer quela hayan matado, he llorado tanto, y Damien se ha convertido en un mosntruo, ni lo reconosco, me duele Colin y solo me reconforta que este con Heather...pero no puedo creer que les haya pasado eso.
Josephine, me partio el corazon cuando Joseph la fue a buscar y como terminaron de mal....Solo pensaba "que embarrada!"
Anker! la mayoria del tiempo, siendo sincera he pensado "Fuck you Anker, me caes mal" pero a veces no se si darle la razon, y estan Jerom y Nike los adoro! me gustan! y siento celos de Larissa que los tiene a los dos.
Larissa es hada! solo nos faltaban hadas! jamas se me paso por la mente.
Jerry mi hermoso Jerry, lo amo! siempre lo voy a amar es completamente genial, su forma de ser me mata!. Y volvio Dim! y me lo mataste! ahora casi todos estan muertos...No quiero que mueran, ellos son como mi familia, cuando leo tus historias es como si yo fuera parte de ellos, como si ellos fueran parte de mi; lloro, rio,me atoro, me pasa de todo mientras leo tus historias.
Y Eustace! me saca de quicio, quisiera pegarle a ver si entra en razon, pero eso es imposible.
Los humanos! que les pasa! son tan monstruos! me imagino las escenas y pienso que no estan tan alejadas de la realidad que vive el mundo.
Steph te apoyare hasta el final, y como siempre te he escrito, llegara el dia en que vaya a comprar tus libros y no importa lo que te digan sigues siendo una excelente escritora. Si, esta historia a sido diferente, pero es una obra maestra y siempre estare eternamente agradecida contigo por las maravillosas historias que me has permitido leer y los mundos tan fantasticos que me has dejado conocer...Me alegra mucho que me haya puesto al dia y esperare con ansias el proximo capitulo.
xoxo
ATT: Camila Cruz

Anónimo dijo...

no mames Steph en serio noooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo me quitastes a Dimitri :'c que te pasa me muero no el otra ves no :'c osea x dios ya me quitastes a Ania, a Damien, y ahora a Dim que me quieres muerta :'c
chama me volvistes a hacer llorar con lo del niño y Collin y la Academia y todo aaaaaaaaaaaaaahhhh :''''''C
osea otro vampiro que bien asi no se podra lo de Anker :/ chica ya tome mi bando me quedo con los buenos que valla a joder Anker a otra parte jjajajajajjajaxd (disculpa el lenguaje)
casi me mato con lo de Collin y Mir y Jerry estoy realmente sorprendida quiero que todo sea como antes no quiero tantas muertes y que los Leives se mueran y aaaaaaaaaaaaaah me mueroooooo!!!!
dios por favor sube el capitulo pronto que me mueroooo!!!
esta semana no tengo mucho que decir solo que fue asombroso :* felicidades te la comistes jejejejejejeje bueno hasta el proximo cap.....chaito se te quiere....PEACE V



Pd: oooooooooooooh pooooooooooooor diooooooooooooooooooos me dedicastes el capitulo no lo puedo creer en serio me lo dedicastes oh por todos los cielos ya puedo morir en paz me dedicastes un capituloooooooo increible todavia ando atonita me lo dedicastes aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah no he parado de gritar y saltar de felicidad cada vez que lo veo >_< ando tan tan tan pero tan feliz :'D graciaaaaaaaas de verdad gracias es un gran regalo para mi :* ^-^

Pd2: mi cumple fue hace 2 meses pero como no te habia comentado no lo pude decir antes pero bueno hasta ahora a sido demasiado espectacular.....me dedicastes el capitulo no lo puedo superar >_< jejejeejejeej y con lo de las letras rojas no digo nada jajjajajajajaajaj :P bueno eso es todo de verdad ando radiante de felicidad xke me dedicastes el capitulo de verdad :D <3 ahora me tengo que ir gracias de verdad me haces feliiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiz :D nos vemos luego besos :*



Isabelle *-*

Elenita24 dijo...

Vaya me he perdido unos cuantos capítulos. Leeré los que me faltan y después comento mas largo en este

Anónimo dijo...

*-* Steph me encanto el capitulo xD sabes se me ocurrio una manera de subir las lectoras 8D! Voy a publicar el link del blog en todos lados :3 aun que a muchos le da flojera e.e leer en blog pero ñag, lo hare haber si funciona por cierto mucha suerte, perdon por dejarte tan tarde mi coment :s apenas eh tenido tiempo pero bueno *-*Te amo STEPH eres la mejor :3 de las mejores.
me despido
que tengas buen inicio de semana

Hanny_liz dijo...

Simplemente Te culpo a tii de mis sueños mas Locos & quee quiera qu Mii viida sea como tus novelas!! xD!


Enserio que con cada capitulo haces que me enamore mas de tu novela , y no solo de esta Si no que con todas haz logrado que tenga sueños alocados ya sea con algun chico involucrado de tu nove o con acciones parecidas!! Aa STEPHANY simplemente la amo !! Vez no cambiies tus idieales ni tu forma de escribir por que asii haces que tus palabras llegen ala Gente amii me llegan!! ILY SU MUCH tuu novela asii mucho mucho ! & aee YO AMOO tuus novelas & tuu Mentee!, Jijiji Que ariamos sin tu preciiada Imaginacion!! Siguel porfavor Tarde en comentar Pero PINKY PROMISE que volvere a ser la number One en el cpaitulo 17 loo espero con ancias PORFAVOR siguela!!

¡ILY!

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