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lunes, 30 de agosto de 2010

Capitulo 10: Perfume de la Noche.




Capitulo 10: Perfume de la Noche.

Donovan avanzó dando piruetas hacia mí, a pesar de su mirada de homicida él no parecía dispuesto a hacerme daño, su rostro con sombras oscuras bajo sus ojos adustos exponía lasitud y abatimiento. Sus ojos eran de color escarlata y su ropa polvorienta. Casi no parecía el mismo chico que me había obsequiado un oso de peluche y había sido comprensivo y servicial, o mejor dicho, no era el mismo chico. Yo no le dije nada, no tenía demasiado que decir además de unos cien insultos y palabrotas impronunciables y despectivas dirigidas hacia él. Lo miré estrechando los ojos con desaire. Él suspiró.
–He escuchado cosas, sobre Joe, los rumores corren muy rápido. –Dijo él con aversión–. Oí que tienen protección, protección mayor, pero apuesto a que nos sabes que la protección realmente se la dieron a Joe, no al resto de ustedes. También escuché que anda por ahí haciendo cosas sucias.
–De qué estás hablando? Si piensas decirme cosas dímelas completamente, no a medias. –le reñí.
Él se rió.
–Nah! No me creas. Después de todo sólo son rumores, nunca son ciertos, y por qué yo te diría la verdad? Debes pensar que soy un maldito mentiroso.
–Donovan, no tengo tiempo para tus sarcasmos y cinismos. Dime qué quieres de mí? –repliqué.
La expresión en su rostro no cambió.
–Para qué te lo diría? Acaso me lo darías? Pues no lo creo. –Su voz sonaba brevemente iracunda–. Si algo aprendí de ser vampiro es que si quieres algo, tómalo, no esperes a pedirlo.
–Bueno, si vas a seguir conversando yo paso. Me largo. –Di algunos pasos hacia mi motocicleta en el suelo.
Cuando me agaché para empinar la moto atendí a lo lejos un ensordecedor estruendo. Elevé mi vista hacia la calle confinada por muros invadidos de grafitis y volantes publicitarios, una docena de motorizados brotaron de la oscuridad detrás de Donovan. Ellos bajaron de sus vehículos y formaron un semicírculo a espaldas del Succubus, con un ademán en sus rostros que decía que ellos iban a matarme. Tan pronto como los vi aparecer estuve al tanto de que estaba en problemas, di un traspié hacia atrás, emprendí a correr una vez más hacia las escalerillas de hierro y me encaramé en ellas trepando como en una pared de escalar, subí dando trancos con alacridad. Auscultaba el metal crepitar y eché un vistazo hacia abajo, donde Donovan y sus seguidores escalaban para seguirme. La escalera se sacudió con más crujidos y seguí ascendiendo a toda prisa. Donovan se avecinaba cada vez más, estaba tan próximo a mí que escuchaba su respiración. Oí otro gran chillido estrepitoso como si el metal estuviera quejándose por el peso que tenía encima, seguido de una ola de exclamaciones y gruñidos de vampiros. Inmediatamente miré con el rabillo del ojo nuevamente hacia mis pies, me di cuenta que las escaleras se estaban desplomando detrás mí arrojando a la mayoría de los vampiros hacia los basureros y el adoquinado, pero Donovan continuaba muy cercano.
Estaba comenzando a sentirme cansada y débil, mis manos ardían por las cortaduras que me había hecho con el latón oxidado y cortante de los tramos de las escalerillas. Los execrables cuatro pisos se estaban haciendo interminables e infernales, mis brazos y piernas flaqueaban y no respondían de vez en cuando. En ese momento avisté el borde del tejado de la edificación, salté hacia arriba tropezándome y cayendo después en la azotea rodando por el piso.
Necesité un segundo para respirar, me encontraba tendida en esa gran terraza mirando hacia el suelo y apoyándome de mis codos para tomar aire, pero apenas podía jadear. Mi boca estaba seca, mis manos sangrando, mis pantalones ligeramente rasgados y me sentía estúpidamente pálida.
Joe, dónde estás cuando te necesito? Sonó mi propia voz dentro de mi cabeza.
Y Donovan saltó sobre mí disparado como una flecha, vi su rostro sobre el mío, y sentí algo frío tocando la piel de mi garganta. Él tenía un cuchillo apretado contra mi cuello.
–Si conocieras las leyes de nuestra propia especie sabrías que si asesinas a uno de los míos yo podría asesinar a uno de los tuyos. –Me dijo él, su aliento se estrellaba contra mis labios–. Tú no sólo has sido una completa perra, sino que también mataste a Deborah. Lo que significa que asesinaste a la mujer que me daba poder. Si no fuera por ti ahora sería mucho más poderoso que tu amiguito Alan. Pero ya que incumpliste la ley, eso me da derecho a hacerte trizas, comenzaré por ti, después Joseph y por último aquel trío de idiotas: Adolph, Nina y Alan.
No nombró a Jerry, pensé. Aunque no estaba segura de porqué estaba pensando en eso justo en ese instante.
–Qué leyes tan justas! –Traté de hacer mi voz aterradora pero a duras penas conseguí gruñir en un susurro–. Qué hay de la defensa propia? Existe eso en tus majaderas leyes? Porque según lo que yo recuerdo Deborah intentó matarme antes.
El cuchillo de Donovan presionó más dolorosamente en mi piel.
–Vaya! Qué inteligente eres, me sorprendes. Ahora me dirás que quieres un juicio? –Donovan no podía evitar que su voz fuera juvenil–. Bueno, seamos honestos, me importan un cuerno las leyes y las protecciones que tengan. No quiero matarlos para hacer cumplir la ley, quiero matarlos porque me apetece. Entiendes?
Hoy Donovan parecía más fuerte que la última vez que tuve un encuentro con él, no podía moverme ni un centímetro, su peso estaba aplastándome, no podía respirar. Sobre los hombros de Donovan distinguí el cielo fuliginoso desolado en las alturas y un montón de vampiros saltando de aquí a allá, venían de todas partes, de los tejados de los otros edificios y del cielo, aterrizaban sobre el rellano, rodeándonos a Donovan y a mí.
El frío de la daga sobre mi cuello cesó, Donovan sostuvo en lo alto su arma, yo cerré los pensando que la clavaría en mi pecho, pero no sucedió, en su lugar oí como mi camiseta se desgarraba. Cuando abrí los ojos de vuelta lo vi sujetando la empuñadura del cuchillo y cortando la tela de mi ropa. Grité y forcejeé sin resultado. Otros vampiros se acercaron y me sujetaron las manos y los pies, Donovan se enderezó sentado sobre mi cadera y lo vi desplegar sus colmillos afilados como cuchillas.
–Suéltenme! –bramé.
–No creíste que iba a asesinarte sin hacerte mía primero, o sí? –oí decir a Donovan.
Él entonces se inclinó hacia mi cuello y me mordió. Primero sentí la aguda dolencia, luego el placer y después un terrible ardor en todo el cuerpo como si estuviera chamuscándome entre las llamas.
–Donovan! Déjame, asqueroso infeliz! –mi voz sonaba ronca cuando chillaba.
Mi cuerpo convulsionaba por la mordedura punzante, estaba quemándome, igual que la primera vez que fui mordida cuando era humana, y mi sangre estaba fluyendo a chorros hacia su boca. El dolor estaba haciéndose cada vez peor, me debilité, lloriqueé, sentía que perdería el conocimiento. No podía, no podía permitirme perder el conocimiento o Donovan podría hacerme cualquier cosa.
–Maldito, eres repugnante! –continué injuriándolo mientras siseaba de dolor.
Traté de mover mis manos y pies pero todos esos vampiros estaban aferrándome forzudamente de las muñecas y los tobillos. Lo único que podía hacer era berrear y luchar con todas mis fuerzas.
Angelique, cálmate, tranquilízate, sonó una voz plácida y masculina en el interior de mi cabeza. Darius Ross.
No luches, relájate.
Quise tragar pero mi garganta se encontraba agrietada y seca, se sintió como si tragara ceniza y clavos. Y a continuación desistí, obedeciendo a la voz en mi cabeza me quedé inmóvil y dejé de gritar. Mis extremidades ardían como envueltas en una llamarada de fuego.
Al instante Donovan deslizó sus colmillos fuera de mi cuello, alejó su rostro y me miró fijamente con frialdad.
–Qué? Vas a colaborar conmigo? –me preguntó.
Sí, dile que sí, siguió Darius en mis pensamientos.
La fuerza sólo me alcanzó para asentir apáticamente con la cabeza mientras el dolor en mi cuerpo se disipaba con lentitud.
–Hmm… interesante. –Dijo Donovan–. Ya es suficiente, suéltenla!
Los demás vampiros soltaron mis brazos y piernas. Tomé una áspera bocanada de aire.
Suplícale, ruégale que te escuche, me dijo Darius.
Estás loco? Le respondí a Darius en un pensamiento.
Quieres vivir? La voz de éste fantasma en mi mente era igual de sardónica que siempre.
Jadeé un poco antes de poder hablar.
–Donovan… no me hagas daño, por favor escúchame. –traté de que mi voz sonara como una súplica en lugar de cómo un insulto.
Los colmillos dilatados de Donovan goteaban sangre que caía en mi ropa rasgada. Su rostro era flemático y duro como el de una estatua. Sin emociones.
–Te escucho, linda. –Donovan me apretó el cuello rodeándolo con una de sus manos como si estuviera a punto de ahorcarme.
Y ahora qué? Pregunté dentro de mí para Darius.
Dile que lo entiendes, que sabes cómo se siente. Sé sutil, sabes actuar. Me ordenó Darius.
–Yo te entiendo, Donovan. Sé cómo te sientes, perdóname. –la voz de víctima me salía mejor de lo que pensaba.
La risa fantasmal e irónica de Darius resonó en mi cabeza.
–Dé qué hablas, doncella? Por qué estás pidiéndome perdón? –ahora Donovan hablaba con una tonalidad mordaz.
Por qué estoy pidiéndole perdón, Darius?
No lo sé, esa parte la agregaste tú. Habló Darius. Ahora dile que tú lo quisiste y que sabes cómo se siente. Él se siente solo, está perdido.
Suspiré, me asqueaba tener que mentir de esa manera para salvar mi vida. Qué pasaba con mi orgullo? Qué pasaba con todo el odio que le debía a Donovan? Al ver sus ojos noté que era cierto, estaba perdido, por alguna razón su mirada estaba vacía. Y con la poca lástima que quedaba dentro de mí supe lo que debía hacer, tomé fuerzas y puse mis manos en su rostro, mis frías palmas contra sus mejillas calientes.
–Donovan, tú no estás solo, sé lo que sientes. Mírame, no quieres matarme, no quieres hacerme daño. –comencé–. No eres un monstruo, lo sé, porque confío en ti. Yo te quise, y te quiero. Sé que no me lastimarías.
Los rasgos de Donovan cambiaron, ahora su mirada era de horror, parecía creer que yo le haría daño.
–Qué estás intentado, niñita?
Aparté el cabello de su rostro con delicadeza, él necesitaba delicadeza, quizás necesitaba ser cuidado, yo lo veía por la forma dolorosa en la que me miraba. Profundamente él necesitaba que lo amaran.
Ya lo entendiste, dijo el fantasma de mi cabeza.
–Todavía hay gente que te quiere. No me lastimes, no me decepciones. –le dije al Succubus con una nota de dramatismo–. Crees que no sé lo que significa sentirse solo y traicionado? No puedes guardar rencor dentro de ti, vas a destruirte.
–Qué es lo que estás haciendo? Tú no sabes nada de mí! –Donovan alzó su voz, alterado.
Desesperada por calmarlo lo atraje más hacia mí, acaricié su cabello con mis dedos, él se dejó vencer. Recostó su cara en mi pecho como un pequeño indefenso. Y, para mi sorpresa, él lloró, por alguna razón sus ojos se llenaron de lágrimas que mojaron mi cuello. Donovan olía a humo y a ciudad.
Se retiró dándome una larga y profunda mirada con sus inescrutables ojos húmedos de lágrimas.
Cielos! Había hecho llorar a Donovan?
Él también removió mi cabello con sus dedos y acarició mi rostro, me puse tan tensa como era posible, no le demostré miedo, pero sentía pánico de que repentinamente me hiciera daño. Él me olfateó.
–Tienes miedo de mí, puedo olerlo en tu piel. Estás aterrorizada de mí. –Su voz sonó como un susurro–. Ni siquiera crees en mí, no lo haces.
Cerré los ojos, esperando que quizás cortara mi cuello de una vez o me estacara el corazón.
Para mi alivio él se levantó de mi cuerpo.
–Donovan, el plan era matarla, qué estás haciendo? –escuché decir a uno de los vampiros que lo acompañaba.
–Déjala, ella tiene protección. –masculló Donovan. Su voz era frágil y desfallecida.
–Pero…
–Cállate y vámonos! –dictaminó Donovan agriamente.
Ellos saltaron el cielo raso como lo hacen en las películas, se alejaron en la noche sobre los edificios y rascacielos. Me quedé boca arriba ahí, en el mismo lugar mirando el firmamento durante otros largos segundos. Al ponerme de pie vi como la sangre bajaba desde mi cuello hasta mi camisa rota en mi pecho. Me situé al extremo de la azotea, podía escuchar a los motorizados vampiros alejándose con sus motos, la brisa despeinaba mi cabello y helaba mi piel. Acto seguido, salté, me arrojé desde los cuatro pisos de altura de vuelta hacia el callejón. En una fracción de segundo sólo pensé en doblar mis rodillas y aterrizar mientras el viento golpeaba mi cuerpo y sentía mi cabello volar detrás de mí. Asombrosamente caí encorvada sobre mis pies amortiguando mi peso con mis rodillas flexionadas y apoyando mis manos magulladas en sobre el suelo asfaltado.
Cuando intenté caminar sentí punzadas dolorosas en mi pierna. Cojeando me dirigí hacia mi motocicleta que continuaba ahí lanzada entre la basura.
A lo lejos vislumbré a Jerry y a Nina corriendo en sus motocicletas para alcanzarme, ellos se frenaron al llegar hasta mí, vi sus rostros teñidos de preocupación.
–Oh por Dios! Estás bien? –la estridente e imponente voz de Nina irrumpió el silencio.
Asentí cubriendo instintivamente mi pecho con mis brazos para que Jerry no pudiera ver mi sujetador ni mis senos a través de las rasgaduras de mi camiseta. Nina se sacó su chaqueta y me la arrojó de manera poco cariñosa, sujeté la chaqueta de cuero contra mi pecho. La camisa de Nina era de malla transparente y sin la chaqueta mostraba su ropa interior por completo.
–Claro, mostrarás tus pechos para cubrir los míos? Eso tiene sentido. –dije con ironía.
–Mira, mis pechos los ha visto mucha gente, estoy segura de que los tuyos no. –me contestó–. Para mí el pudor no tiene sentido a éstas alturas de mi vida, tú en cambio todavía puedes conservarlo.
Jerry estaba en silencio pasando su mirada de Nina hasta mí, me puse la chaqueta de cuero.
–Qué fue lo que hiciste? Tuviste otra de tus calientes peleas con ese vampiro? –largó él.
–Fue menos complicado que eso. –dije casi esbozando una sonrisa.
–Sí, puedo verlo. Parece que estás ensangrentada, con la ropa rota, cojeando y herida. –Dijo él alzando las cejas–. No veo como pudo ser menos complicado, parece que te metieron en una licuadora.
Me reí.
–Aunque no lo creas lo único que hizo Donovan fue morderme, el resto fue mi culpa, debo admitirlo. –me encogí de hombros.
–Te rasgaste la ropa? –me habló Nina volviéndose hacia mí y alzando una ceja con aires de malicia.
–Huh, no. Corrijo, Donovan también hizo eso.

Aparcamos frente a nuestra casa unos minutos más tarde, mientras cruzaba el porche de la entrada el dolor en mi pierna me hizo cojear nuevamente. La próxima vez que saltara de un edificio lo pensaría mejor.
–Necesitas ayuda? –me dijo Jerry.
Antes de que yo respondiera él hizo pasar mi brazo alrededor de sus hombros y me rodeó la cintura levantándome ligeramente cuando daba cada paso.
Al atravesar la puerta contemplé que Adolph y Alan charlaban en voz baja echados en los sillones del salón, cuando nos vieron llegar dejaron de hablar abruptamente y nos dieron una ojeada. Tuve la sensación de que Adolph nos miró como tres delincuentes, y Alan parecía creer que éramos culpables, de cualquier cosa que se nos acusara.
Adolph se levantó, sus pasos eran casi apresurados hacia Nina. Él se limitó a estrecharla entre sus brazos cariñosamente, como un amigo, no como un amante. Ellos hacían un buen trabajo para no demostrar su amor frente a Alan, siempre pensé que eran muy buenos en eso.
–Estás bien. –Afirmó Adolph al verla y luego nos miró a los tres–. Están bien?
Dije que sí al mismo tiempo que Jerry me señalaba y decía:
–Ella no.
–Estoy bien. –insistí–. Y Joe?
Adolph soltó un bajo gruñido. Enfadado?
–Eso es lo único que sabes decir? –me dijo Adolph casi con gracia. El calor subió a mis mejillas, sabía que estaba sonrojada–. Él no ha vuelto desde que se marchó ésta mañana. Siéntense, hay algo de lo que quiero hablarles.
–También a mí? –dijo Jerry sintiéndose inesperadamente fuera del grupo.
–Especialmente a ti. –la voz de Adolph me dio escalofríos, sonaba como una amenaza.
Jerry, todavía sujetándome de la cintura me ayudaba a caminar cuando la puerta principal se abrió de golpe y Joe apareció allí, reluciente, hermoso, fuerte, aterrador, adorable y más que nada sonriente. Su mirada picante y divertida se posó en mí, que inoportunamente me hallaba muy cerca de Jerry, pero la mirada de Joe no cambió, me estudió inquisitivamente, alzó una ceja y se sentó cerca de Alan.
–Qué bueno que llegaste, Joseph. –Continuó Adolph–. Creo que eres el único que me apoyará con esto.
Nina, Jerry y yo tomamos asiento esperando lo que sea que Adolph tenía que decir.
–Fueron atacados por Donovan ésta noche, cierto? –interrogó Adolph. Sonaba como un interrogatorio policiaco, sentí miedo de hablar. Al final, cualquier cosa que dijera podía ser utilizada en mi contra.
–Sí. –sonaron al unísono Jerry y Nina.
–En realidad sólo Angie salió dañada. –concluyó Jerry.
–Eso lo veo. –ratificó Joe hablando por primera vez, su voz era divertida y sarcástica–. Qué conveniente para ponerle las manos encima a la bella damisela en apuros.
Adolph nos miró a todos con reproche.
–Tienes algo que confesar, Jerry? –preguntó Adolph.
–Con respecto a qué? –Jerry bufó.
–Escuchen, yo creo que éste chico es un traidor. –Adolph señaló a Jerry–. ¿No es demasiada casualidad que las dos veces que Angelique fue atacada por Donovan, Jerry estuviera allí? –Adolph se giró para hablarle directamente a Jerry–. Y no creas que he pasado por alto que mencionaste que pertenecías a la pandilla de vampiros que querían asesinar a Angelique, o sea, la pandilla con la que Donovan anda. Lo que para mí significa que ya lo conocías de antes. Y qué me dices de todas las armas que encontré en tu habitación? Dagas de plata, estacas y algunos otros instrumentos como crucifijos y botellas de agua bendita. Estás aquí para espiarnos o para ganarte nuestra confianza y luego asesinarnos?
Todo tenía mucho sentido, los dos encuentros con Donovan en los que convenientemente Jerry aparecía y desaparecía, la insistencia en quedarse con nosotros, la forma en la que supo exactamente que era Donovan quién estaba fuera del café cuando Nina y yo no lo sabíamos, y al parecer tenía armas mata-vampiros en su habitación.
El rostro de Jerry palideció un poco, igual que el de un chico enfermo.
–Has estado revisando mis cosas, eh? –Dijo Jerry–. Aunque me molesta sé que esas son las consecuencias por permanecer aquí con unos vampiros paranoicos.
El rostro de Joe era el mismo, imperturbable. Seguía con ese esplendoroso brillo sagaz en la mirada mirando a Jerry.
–No confesarás nada? Digo, ahora que ya te descubrimos, no tienes nada para decir? –siguió Adolph presionando.
–No, no tengo nada por lo que defenderme, no me creíste al principio y no me interesa si ahora lo haces. Vas a echarme? –Jerry ahora se veía enojado.
–Esa es una posibilidad. –Dijo Adolph con amargura encogiéndose de hombros–. Pero quién soy yo para hacer eso? Solamente podría echarte de aquí si todos están de acuerdo.
–Yo estoy de acuerdo. –dijo Joe iluminando la estancia con una sonrisa radiante. Tan radiante y ardiente que mi cuerpo se debilitaba y temblaba.
–Voy a recoger mis cosas. –dijo Jerry marchándose a su habitación.
Yo lo seguí, testarudamente lo perseguí rebasando el pasillo y me colé en su dormitorio antes de que él cerrara la puerta en mi cara. Esa habitación estaba abastecida con afiches de algunas bandas de rock, de autos y de películas aterradoras sobre vampiros. También tenía libros en su mesa de luz, algunos ejemplares de Anne Rice y comics. Jerry no era como el resto de nosotros, él era todo un humano, un adolescente normal.
Las cortinas en las ventanas estaban cerradas, Jerry estaba ignorándome mientras revolvía sus sábanas y almohadas como si estuviera buscando algo. Curiosamente pasé mi mirada a las paredes con afiches colgados.
–Entonces escuchas tenebrosas bandas como Evil Empire, Tears of Blood y Vampire Weekend. –dije.
Él se giró y me miró con el ceño fruncido.
–No vas a llamarme traidor ni nada así? –me dijo.
–Realmente no sé qué pensar, todas las pruebas apuntan hacia ti, Adolph tiene muy buenos argumentos y no negaste nada. –cuando terminé de hablar me di cuenta de lo Jerry había estado buscando. Debajo de sus almohadas había una daga que poseía una hoja filosa de unos quince centímetros de largo, él empuñó el arma despreocupadamente–. Y ahora vas a matarme, qué puedo pensar?
Jerry largó una carcajada.
–No voy a matarte. –En su voz escuché su risa–. Confías menos en mí de lo que pensaba. Angelique… –Noté con asombro que me llamó por mi nombre–. Todas las armas que llevo conmigo… son únicamente por seguridad, conozco a muchos vampiros y cuando eres un humano te metes en muchos problemas por eso. La mayoría de los vampiros no son tan buenos y tolerantes como ustedes.
Casi me reí, Jerry me veía fijamente con sus ojos negros, demasiado negros para un chico rubio.
–Buenos? Tolerantes? –Repetí incrédula, la idea era ridícula–. Matamos a gente como tú para alimentarnos y estamos a punto de echarte a la calle, eso no es ser buenos ni tolerantes.
–Bien, tal vez esas no son las palabras correctas. –Se corrigió. Él hacía gestos con las manos al hablar y me apuntaba con el cuchillo–. En teoría son igual de perversos que los otros vampiros, pero ustedes tienen algo diferente, todos se quieren, arriesgan sus vidas por las de sus amigos y eso es fantástico, porque de verdad se aman. Adolph cree que los protege haciendo que me marche, porque se preocupa por ustedes. Me hubiera gustado conocerlos más pero ya ves, tengo que irme.
–No tienes que irte, sólo hay dos votos en tu contra, aún no has escuchado lo que Alan, Nina y yo tenemos para decir. –objeté–. Me gustaría escuchar lo que tienes para decir, ya sabes, eso de derecho a réplica, desmentir los rumores o confirmarlos. Y podrías dejar de acercar esa daga a mi cara? Me está poniendo nerviosa.
Un poco confuso, Jerry bajó la daga como si acabara de darse cuenta de que la tenía en las manos.
–No voy a quedarme si no confían en mí. –me explicó–. No voy a desmentir nada, es cierto, las pruebas apuntan hacia mí y Adolph tiene muy buenos argumentos, la verdad nadie creería nada de lo que yo pueda decir, hasta tú desconfías de mí, probablemente estarás de acuerdo con tu novio José.
–Aunque no lo creas Joseph y yo casi nunca estamos de acuerdo. Y estoy dispuesta a escuchar tu versión de los hechos.
–Qué quieres que te diga? De verdad fue una coincidencia que yo estuviera allí las veces que Donovan te atacó. Y sí, yo pertenecía a la pandilla de los chicos de Donovan, pero no lo conocía, él no vive con ellos, supe que el Succubus le daba órdenes a esos vampiros luego. Lo juro. Pero no tengo pruebas para demostrarlo, chiquita.
El aire se alteró, sentí un aroma familiar que quemaba mi garganta, el salado olor a metal que hacía que mis colmillos se expandieran. Y bajé la mirada hacia la mano de Jerry, ésta goteaba sangre puesto que él había estado sujetando la hoja de la daga con fuerza hasta herirse a sí mismo.
Me encontré con la respiración entrecortada y un segundo más tarde me precipité sobre el humano con sigilo y crueldad, ambos caímos, escuché la cabeza de Jerry golpear contra el suelo y su navaja se le cayó de las manos haciendo un ruido sordo. Todo sucedió rápido, como fugaces imágenes asolapadas una encima de otra. Sentí su sangre en mi boca, la piel caliente de su cuello contra mi lengua, su respiración silbando cerca de mi oído, su aliento cálido, su pecho agitado, escuché los latidos de su corazón, mis colmillos enterrados profundamente en su garganta, mientras yo bebía su sangre fresca. Su sangre era diferente, su sabor era distinto al del resto de los humanos, éste era más picante y dulce, más adictivo. Me sentía más fuerte cada vez que bebía la sangre de Jerry, todos mis sentidos se agudizaban.
Él gimió de sorpresa.
–Tranquila, recuerda que si bebes mucho podría desmayarme, o morir. –murmuró contra mi cuello. Yo apenas le escuché, sabía que había hablado pero no era consciente de lo que había dicho.
Un derrame de emociones corrió a través de mi boca, sentía lo mismo que Jerry sentía, él no tenía miedo, estaba pasmado y casi entusiasmado. Cerré mis puños su camisa, el placer del exquisito sabor de su sangre estaba cegándome, no podía detenerme. Sentí sus latidos haciéndose más lentos, y me percaté de que él había perdido el conocimiento.
Consternada, lo solté. Mi respiración estaba perturbada, mi semblante horrorizado, mis dientes goteando, mi corazón golpeando duramente mi pecho con una velocidad descomunal. Con terror en los ojos lo vi allí desmayado en la alfombra y sangrando. Traté de limpiar mi boca con mis manos pero sólo conseguí mancharme más.
Salí disparada de la habitación, todavía cojeando. Joe, Alan, Nina y Adolph tenían una discusión cuando llegué ensangrentada hacia ellos. Los cuatro me miraron alarmados, vieron la sangre en mi rostro y manos. Alan arrugó la cara, Joe abrió la boca ligeramente, tenía una mirada asustada; Adolph y Nina intercambiaron una mirada después de mirarme.
–Qué pasó? Estás bien? –dijo Joe, con inquietud y preocupación.
–Lo he mordido. –mi voz casi no sonó.
Nina y Adolph corrieron a la habitación de Jerry. Alan caminó hacia mí, me escudriñó de arriba abajo y después pareció olfatear el aire como si algo agradable flotara en él.
–La sangre de éste chico… –comenzó Alan–. Es increíblemente atrayente.
Sin darme cuenta asentí con la cabeza, era cierto, su sangre era mucho más atrayente que la del resto de los humanos.
Adolph volvió con el mortal en sus brazos, dejó a Jerry sobre el sofá, Nina también estaba allí observando al humano con sus manos puestas en su boca.
–Está bien. –Me aseguró Adolph–. Por suerte no pasará por una transición, no se convertirá en vampiro, todavía sus sentidos son normales, otra vez ha perdido el conocimiento, pero temo que cuando despierte empiece a cambiar un poco. Sé por su olor que ha sido mordido varias veces, su sangre debe estar infectada, puede que comience a sentirse más fuerte, hambriento, y tal vez sus sentidos se alteren. Así que debes tener cuidado, Angelique, si vuelves a morderlo deberás matarlo, porque sabes que no tenemos permitido hacer más vampiros.
Yo continuaba colmada de pánico, por un momento pensé que había matado a Jerry, o que se transformaría en vampiro y vendrían por nosotros. Intenté tomar una profunda bocanada de aire. Joe veía el terror de mi rostro, en ese momento él vaciló y después se movió hacia mí. Mi corazón revoloteaba con cada paso que se aproximaba, su mirada era dura. Bruscamente me sujetó, sentí una placentera descarga eléctrica cuando sus dedos rodearon mi brazo, casi violentamente me arrastró hasta la cocina.
Cuando estuvimos solos él se reclinó en la barra de la cocina, de frente a ésta apoyándose de sus manos, respiró profundamente como si tratara de sacudirse un torbellino de nauseas.
–Límpiate! –Me ordenó con una nota de enfado–. Límpiate la sangre.
Me acerqué al lavabo, removí mi sangre con el agua, me sequé con una toalla y me volví hacia Joe, que seguía en silencio frunciendo el ceño.
–Pareces tremendamente furioso, qué fue lo que hice ahora? –rompí el silencio.
–Siempre insistes en ponerte en peligro, verdad? –preguntó Joe y me miró. La intensidad de su mirada me hizo temblar–. Parece que te produce mucho gusto angustiarme.
–Y yo que esperaba que me abrazaras, me besaras y me cuidaras. En lugar de eso te enfadas como loco y me riñes. –resoplé.
Joe me agarró de las muñecas y observó que estaban rodeadas de anillos rosáceos, las marcas donde los vampiros me habían sujetado.
–Eres tan imprudente e insensata, nunca piensas lo que haces. –me dijo Joe duramente con filo en la voz.
Él puso su cuerpo más cerca, tan cerca que podía sentir el calor que manaba, de cerca vi su rostro levemente enrojecido en la zona de las mejillas, su cabello negro apuntando hacia todas las direcciones, sus pobladas cejas oscureciendo la zona de sus ojos plateados, sus labios apetitosos, su cuello y… Oh qué demonios! Ya podía sentirme acalorada, incluso cuando él estaba mirándome con mala cara. Puso sus manos en mi chaqueta y abrió el cierre deslizándolo hacia abajo. Observó con desagrado las incisiones en mi cuello, la sangre en mi camiseta rasgada y las marcas del forcejeo en mi piel.
–Oh Dios! –musitó él examinándome–. No tenías que haber salido con ese niño rubiecito, él no puede cuidarte como yo lo haría. Por qué haces estás cosas?
El tono que Joe utilizaba era malhumorado, me hacía enfurecerme, me hacia querer sacudirlo y después besarlo.
–Qué querías que hiciera? Esperarte todo el maldito día? –le reprendí.
Él me miró con el ceño fruncido.
–Sí, eso hubiera estado bien. –Asintió y después pareció pensar en mis palabras–. Espera… estás teniendo una rabieta por que salí a trabajar todo el día?
Sí, él lo había comprendido.
–Puedes llamarlo así si quieres. Yo le diría cólera intensiva con una buena causa. –Dije en mi defensa–. Qué haces, cubres todos los turnos en una farmacia de veinticuatro horas? Sales antes del amanecer y llegas en la madrugada, eso no es normal.
–Estás buscando excusas para pelear. –dijo en voz baja, casi para sí mismo.
–También tú. –recalqué.
Y hubo silencio, tanto silencio que podía escuchar los murmullos de los chicos en la otra habitación. Un largo silencio en el que él y yo sólo nos mirábamos a los ojos fijamente, lanzándonos miradas de reproche con rabia y amor, y rencor y pasión, diciéndonos cosas que en realidad no necesitaban ser habladas.
Joe, sosteniendo nuestras miradas alzó su mano y tocó mis labios, los acarició. La sensación de sus dedos sobre mis labios causó una sacudida alucinante en mi cuerpo, era como si mi corazón se sobresaltara, mi estómago se estremeciera, como si mis extremidades fallaran, ocasionó un inhumano efecto sobre mis sentidos y mis emociones, toda mi piel hormigueaba con un doloroso deseo, el sólo hecho de que me rozara me hacía trepidar y querer tener su mano tocando mi cuerpo entero, porque ese simple roce de sus dedos contorneando mis labios era tan íntimo como hacer el amor.
Mi respiración se alteró, él ladeó la cabeza, dejó de tocar mis labios, sentí sus manos sobre mis caderas atrayéndome un poco más cerca de todo su precioso y suntuoso cuerpo.
–Eres insufrible. –le dije.
–Huh, también tú. –me respondió, aceptando el insulto con humor.
–Idiota. –proferí y entrecerré los ojos al mirarlo.
–Gracias.
Más relajado Joe se aproximó hacia el refrigerador, abrió la puerta y le contemplé mordisqueando comida de por aquí y por allá. En completo silencio me recliné en la barra de mármol que había detrás de mí, di un suspiro con exasperación, en un solo segundo sentí todos los problemas cayendo sobre mis hombros, Donovan, la mordida de Jerry, los Zephyrs, pensaba en ciertas cosas que Donovan había mencionado sobre Joe, en su extraño nuevo trabajo del que nunca me hablaba, él debería hacer cosas como quejarse de su jefe, anunciar su salario o algo parecido, pero no lo hacía. Habían muchas preguntas que quería hacer pero no estaba segura de cómo formularlas, ni a quién.
Mi amado vampiro me miró al escuchar mi fatalista suspiro, cerró el refrigerador y me encaró con una porción de cerezas en sus manos, él acercó una cereza escarlata a mis labios, abrí la boca para comerla, introdujo la fruta en mi boca depositándola en la punta de mi lengua. Sentí la suave, lisa y fría piel de la pequeña fruta contra mis papilas gustativas y accidentalmente mordisqueé los dedos de Joe, sólo porque él no se había apresurado a quitarlos de mi boca a tiempo, intencionalmente, debo agregar.
–Ouch! –chilló él.
Las yemas de sus dedos tenían su sabor mezclado con ese poco de néctar de cereza dulzón y sirope. Él sonrió dejando sus dedos entre mis dientes, yo sujeté su mano seguí mordiendo las puntas de sus dedos cariñosamente hasta que él retiró la mano para darme otra cereza, pero ésta vez cuando no abrí la boca él frotó la cereza contra mis labios con ternura para dejar el sabor sobre mi boca.
Ahora cada vez que recordara el sabor de los dedos de Joe podría decir que sabían a cereza, siempre lo recordaría así. Me comí la segunda cereza que él me ofrecía.
–Qué tal así? –Sugirió Joe mientras ponía otra cereza entre sus dientes y la sujetaba con ellos, distinguí el contraste del rojo de la fruta contra el blanco de sus dientes–. Muerde ésta.
Él acercó su boca a la mía, esperando que yo mordiera la jugosa cereza que traía entre sus perfectos dientes resplandecientes, y lo hice, la mordí con un ligero choque de sus dientes y los míos. Él se llevó una mitad de la fruta y yo la otra, lo golpeé en el hombro de manera juguetona.
–Hey! Eso no es justo. Tú mitad era más grande. –me quejé fingiendo un terrible enojo falso.
–Oh no! Eso es terrible, Angie! –con la nota de su voz supe lo que estaba haciendo, se estaba burlando de Jerry.
–No me llames Angie. –dije seriamente.
–No? Por qué? –su voz era burlona–. Um, no me digas, creo que ésta me la sé. Déjame adivinar, es sólo entre Jerry y tú. No?
–No. –espeté disgustada–. Ese era el nombre reservado para mi familia, sólo ellos podían llamarme así. Tampoco me agrada que Jerry me llame de esa forma, José.
Había verdadera añoranza en mi mirada fingida de niña caprichosa, nadie tenía derecho a llamarme de la forma subjetiva que mi familia lo hacía.
Con un poco de arrepentimiento Joe arrancó otra cereza del tallo y la colocó apretada entre sus dientes para compartirla conmigo nuevamente. Rodeé su cintura con mis brazos, estreché mi cuerpo contra el suyo y mordí el diminuto fruto de color carmesí. En cuanto sentí el jugo resbalarse en mi boca y los labios de Joseph rozando los míos perdí un poco el sentido común y le besé con desesperación. Subí mis manos desde su pecho hasta la parte trasera de su cuello, probé su lengua, todo un beso con un dulce sabor, un beso picante, intrépido, salvaje, bruto, vulgar, exquisito, apasionado, frenético, colérico. Todo su peso estaba sobre mí, su vientre apretando el mío, su pecho ajustado como una pieza de rompecabezas que encajaba perfectamente con mi pecho. Pero no era suficiente, lo deseaba más cerca.
Me aferré de su chaqueta y jalé hacia mí, cuando el espacio entre ambos fue más estrecho sentí algo molesto y duro contra mis costillas, un débil dolor de algo hundido en mi abdomen. Alejé un poco a Joe separándome de sus labios, lo toqué, palmeé con mis manos el área de su estómago, como un policía revisando si un criminal porta armas, y advertí algo duro en el bolsillo de su chaqueta. No me detuve a ver la impresión de Joe, solamente moví mis manos sigilosamente dentro de su bolsillo y sustraje de allí lo que fuera que me había estado lastimando. Mi rostro se tornó pálido cuando vi lo que tenía en mis manos, era un revolver plateado sobre mi palma. Un arma de fuego, metálica y fría que había estado en la ropa de mi amante.
–Qué es esto, Joe? Desde cuando llevas armas contigo?

20 comentarios:

AndyKrats dijo...

Steph, espero ser la primera en comentar xD
Amooo tu nove como siempre lo sabes...
que lastima lo de tu compu :( yo ayer ya estaba como loca por que no subías :S después me fije que decía que tal vez la subías el lunes y me calme... un poco no mas!
Me gustaría saber porque tu padre no te deja hacer lo que queres... ?
Mira te entiendo mas que nunca... yo quiero seguir cinematografía, no me dicen nada en realidad ( o sea mis padres) no me dicen que esta bien y me apoyan y no me dicen que esta mal.. simplemente me dicen que es un tontería.. que nunca podría triunfar en eso! me hace sentir tan inútil... y fracasada, eso creo que es peor! yo ya me arte de esa situación y hago lo que se me canta a veces los padres parecen que se olvidaron que fueron adolescente o niños con sueños .. ni idea! Pero vos no te preocupes.. vas lograr lo que quieras, si no te apoya es triste pero no tendría que importarte demasiado, porque tienes un gran talento, tienes el don de la escritura, cualkiera que lea tu nove se queda atrapado para siempre. No podes dejar de leer y queres mas y mas, a mi me pasa eso.. y ya logre que por los menos 3 amigas lean tu novela xDY les encanta, tenes que estar muy orgullosa de tu trabajo, y tus padres seguramente que si les mostras también lo estarían. De verdad ojala yo tuviera este éxito que tenes. Igual siempre vas a tener un apoyo incondicional, tus seguidoras, miles de ellas.. si sacas un libro ni lo dudes, lo compro a full!:)
Espero que tengas muchas suerte con ese tema… lo que mas quiero yo por los menos es que mi escritota favorita este bien, feliz… a gusto! Yo te quiero un montanazo, aunque no te conozca mucho, pero lo poco que se me caes bien obvio…
Y como siempre, un honor leer tu novela.. es la mejor de todas!
La adoro, la amo, la necesito … es parte de mi vida ya Jjajaja xD

Seguilaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa … y por fa procura subirla en un ciber no se , algo!JA!

Mucho suerte =D No se si te sirve mis palabras no soy muy buena en eso.. ahh y yo estoy celosa.. ¬¬ quiero que me dediques un capitulo tambien, el que vos quieras! :) jaja

Andyy!

Floppy! dijo...

hola steph!! que buen cap! enserioo, estubo muii bueno pero joe q onda con esa pistola? cual sera su trabajo? me da miedo saberlo pero en el siguiente cap. lo sabremos no?? ya estoy resignada por tanto pensar cual seria el trabajo de joseph! ajajj espero el prox. cap. y lamento lo de tu computadora un besito Floppy!

Aless dijo...

Amoooooooooo tu nove Steph!!!!! Soy Aless!!! Tu FAn#1... Se de tus maravillosos trabajos desde I Heart Question Mark!!!! Amooo tu noveee LAs he leido todas desde el principio... Ohhh mi mayor sueño es salir como algun personaje en alguna de tus noves, no se, una chica mala B) hahaahahaa Amoo tu forma de escribir, No he podido comentar mucho porque leo la nove desde mi cel, y no sale el formulario para comentar, pero tu sabes, cada visita que tenga tu nove es un comment mio que dice:AMOOOO LAS NOVES DE STEPH!! Y cuando tengas tu primera publicacion, yo sere la primera en la fila para que me firmes el ejemplar... bueno, me voy que tengo que hacer unas tareas :( Bueno steph cuidate y no dejes de escribir, y que tu compu se arregle super rapido!!!

Anónimo dijo...

SIMPLEMETNTE SIN PALABRAS... staria buenisimo que un dia tuvieras la valentia de mostrarselo a tu madre capz q x ahi ella tambn t puede abrir puertaasss...
el cap me encanto q hdp donovan pro pobrcito se largo a llorar.. eso no me lo esperaba...
y ese final ohhh diosss q beso y joseph q hascs con un revolver??
seguilaaaa
y voy a morir si no subs cap,,, ajja entiendo q se te lleven la compu q mal:(
ja ja
tkmmnm kiss
tattyJb

Janerkis JB dijo...

Todos contra el papa de Steph OK NO
broma. Es qe me enoje con lo qe
dijiste, debes estudiar lo qe te
gusta. Pero si te gusta la
comunicacion social esta bien.
No tendras qe llevarle el diploma
a el OK NO
Dejo de hablar asi luego y te me
enojas y luego yo me pongo mal.

Ame el capi. Digo los amo todos.
Awwww Maldito Donovan y su grupito
de malnacidos arg los odio.

Jerry no se qe pensar de el
aunqe me cae super bien, todavia
no puedo confiar en el. JAJA

Pues Joe. En qe diablos es qe
trabajas? No me digas de policia??
porqe si es asi te debes de
ver bien sexy con un arma en tus
manos jaja ok me desvie jaja

Volvio Darius Dios qe emocion
yo siempre lo digo el es uno
de los mejores de esta nove
bueno aparte de Joe jaja
Siempre sale en el momento preciso
juju lo amo.

Me encantan las peleas de Joe y
Angie. Siempre son tan... sexys jaja es verdad siempre acaban
haciendo algo como tan envidiado
por mi jaja

Siguela Steph plizz

Qe mal lo de tu pc, pero aca
esperare impacientemente hasta el
proximo capi jaja

Siguela plizz cuando puedas
claro.

Y qe no te de verguenza tu trabajo
es genial y asombroso. De los mejores del mundo.

Y si te digo

Lucha por tus sueños, y al qe no le
guste qe no se lo coma jaja ok no

Buehh Steph cuidate
y te deseo qe todo se arregle
con tu papa.

Bye te qiero
eres la mejor

Ohh te sigo en Twitter jaja
sii me cree uno
no sabes antes me decian
qe no estaba en la onda y yo *_*
JAJA

Bye cuidate

Marina dijo...

:O pero que pasa con joe!? arg quiero saber ya de que trabaja!!! me estas matando!! una pregunta: no te es dificil imaginarte a Joe como un chico malo cuando siempre le vemos como uno bueno? xD sube pronto porfavor!!! cuidate, bye ^^

Fernanda Jonas dijo...

olaa wow soy la sexta en comentar xd. bueno primero que nada yo creo que deves estudiar lo que te gusta, pero pues si tu papa no te deja yo creo qe talvez es algo dificil, pero no te preocupes yo creo que en todo lo que hagas te ira bien, y yo creo que si le comentas a tu mama se sentira orgullosa de ti, yo lo haria si fueras mi hija...cambiando de tema el capitulo estuvo muy lindo, hermoso diria yo escribes realmente hermoso si haces la pelicula de tentacion yo quiero protagonizar a Angelique ok jeje esque es un personaje muy lindo, humm lo que esta haciendo joe es muy raro, no te metas en problemas amor...ahh y pues ya le recomende tu nove a 2 amigas seguro les va a encantar, una ya comenzo a leerla...huuuy que mal espero que puedas subir pronto el capitulo que sigue estare entusiasmada esperandolo ok...
cuidate sthep te quiero muchoo niña y creo que si fueras mi amiga serias la mejor, te deceo lo mejor y que te valla muy bien. bye cuidate...

Cecy dijo...

OMG! no puedo creerlo en que diablos trabaja Joe? aaahh!! como se pudo descontrolar "Angie" xD con Jerry ya quiero el otro cap xP bueno siguela me encanta tu nove y pasate por la mia : http://soyunachicajonas.blogspot.com y comenta :D bueno ya me voy cuidate y espero con ansias el proximo cap :D

Bye

By: Cecy

AleJA dijo...

aaah steph te quedo super el cap! ME ENCANTO (COMO SIEMPRE XD) PRIMERO gracias!! por el nombre en realidad crei q te iba a molestar pero eres una gran persona y no te molestaste :P jajaj joe y angelique me dan mucha risa jaja "jose" y "angie" jajaja que pareja tan perfecta (L) ooh joseph que hacia con un arma de fuego??? de q se tratara el nuevo empleo de joseph??? ME DEJASTE SUPER INTRIGADAA! ojala puedas publicas lo mas pronto posible! es que estoy por ir a venezuela a tu casa y prestarte mi compu si es necesario jaja bno chaoo!

ashanti (Nadja) dijo...

ola step genial el cap como siempre
jijiji deverias ablar con tu papa
y explicarle lo k tu kieres ser no renuncies a lo q te gusta solo por q alguien se opone vale? bueno malvado virus me cae mal jum te dejo unas frases

"El Mundo está en las manos de aquellos que tienen el coraje de soñar y correr el riesgo de vivir sus sueños."

"es estúpido que te guste algo porque les gusta a todos los demás, pero más estúpido es que no te guste algo porque a nadie más le gusta"

“Te comería cada milímetro de tu piel, te abrazaría hasta fundirme con tu cada centímetro de tu cuerpo. " esta frase me recuerda a anguelique xD

dominique mora cuellar dijo...

:O omg!! hola!! hace rato que no leia !!! ( se me borro el link) x dios me sige encantando tu nove eres la mejor!!!! jumm q escondera joe!? me encanto lo de las cerezas :D yumii jaaja amo la nove!! ya qiero q publiqes el otro cap!! que seas feliz!!

ashanti dijo...

chicas fans de step agregen: group1383334@groupsim.com es para q todas platiquemos jijiji = step agregalo!!! jiji

Anónimo dijo...

wiii cap 15 para mi!!! gracias steph!! sorry por lo de tu compu, pero espero que puedas aprovechar ese time para pensar en mas ideas para el cap!!
respecto a lo de tu padre, te entiendo, yo amo la musica, la literatura, basicamente todo lo relacionado con las arte, pero mis padres (en especial mi papa) dice que esas no son carreras seguras y que debo estudiar otra cosa y bla, bla, bla, con lo de la nove te entiendo jejeje tampoco les he enseñado mis noves a mis padres, es que me da penita!!

ahora te queria hacer una question? ya te habia comentado que estaba haciendo una nove(mejor dicho otra)y que la queria publicar en internet, pero mi madre no me quiere dejar publicarla sin antes ponerle derechos de autor, empece a buscar en google y me aparesieron muchas opciones entre ellas una llamada Creative Commons, queria saber si es buena o no, ademas ¿debo crear primero un blog o primero los derechos de autor? enserio me ayudarias muchooo es que mi mama no me dejara escribir ni agua hasta que le ponga los derechos de autor, entonces me gustaria saber que pasos debo seguir o que debo hacer!! gracias de ante manos.

pd: ameeeee el capppppppp, como siempre and ¿que rayos hace joe con un arma? solo se me ocurre una cosa...sexy policia wiiiiii ahahhaa att:perla(joejonas15)

Anónimo dijo...

se me olvido decirte que...estoy de acuerdo contigo, tu nove no es hot, es sexy!! porque enserio por estar de curiosa he leido caps en noves que podrian dejar traumado a cualquiera. sin embargo tu narras de una forma, sexy pero delicada!!
att:perla (joejonas15)

Jsolsi dijo...

hola steph! me encanto este capitulo :D ya estoy conectando todo ya... lo de el collar,el tatuaje, el hecho que joe este vivo(pues supuestamete el dios su vida por la angelique), el trabajo que tiene y ahora lo del arma..... solo se q no es para nada bueno .... ay no! me muero si le pasa algo a mi joe :S
pero bueno.... dejame decirte q te comprendo cuando dices q tu padre no te dejo estudiar arte ni literatura..... y que daria un grito al cielo si se entera que quiere ser escritora.... dejame decirte q mi padre tambien daria un grito al cielo si supiera que quiero ser actriz y cantante...pues amo cantar y tengo buena voz segun mis amigos y los q me hasn escuchado y se actuar muy bien.... como crees q convenci a mi padre de muchas cosas xD sobretodo cuando pongo cara de 'yo no fui' o 'yo no se nada, no sabia!' jeje... y como sera q pongo mi cara q me cree.... pero bueno, se lo que se siente no poder hacer lo que quieres...... en todos los test vocacionales q me hice para saber la carrera mas adecuada para mi segun mis gustos y habilidades me salio arte como primera opcion (osea todo lo relacionado a arte) y musica como segunda opcion (todo lo q abarca el campo musical)... en todos....y actualmente estoy estudiando administracion de negocios internacionales... osea esta carrera no tiene nada q ver con arte.... y es un martirio para mi estar en clases todos los dias :S, pero lo unico q puedo hacer es no rendirme.... pues aunq no pueda estudiar algo referente al arte o a la musica..... pienso meterme a talleres relacionados a ello.... justo enconre una escuela de talentos donde enseñan canto, actuacion y otras cosas mas.... solo asi pienso elcanzar mi sueño si es q no tengo el apoyo de mi padre... aunq mi madre si me apoya en todo lo que yo hago al igual que tu mama de acuerdo a lo que dices.. osea creo que estamos en situaciones muy parecidas :) te aconsejo que no te rindas... encerio busca la manera de podr seguir lo que quieres ya sea tomando algunos cursos relacionados. Bueno Steph 'my favorite writer'... ya te debes estra aburriendo con mi comment tan largo...cuidate mucho girl! aqui estamos tus readers to support you! seria genial conocerte un poco mas ... me encantaria q me des tu msn para conversar :D well just if you want! nos vemos Steph en el comment del proximo cap :D
see you next... GENIA! no te rindas tiens mucho potencial como escritora.... asi que puedes lograr tus dreams solo si tu quires ok
si yo pudiera me gustaria publicar un libro con tus novelas! o hacer una pelicula con ellas enserio!
te deseo mucha suerte
bye kisses
atte. Jhelen Solsire <> JSolsi

Floppy! dijo...

hola steph! soy flopy devuelta y queria contarte que ya hise varias publicaciones de tu blog en facebook, espero que sirva de algo un besito floppy!

Anónimo dijo...

ALEJANDRA TREJO:
HAY POR FIN STEPH QUE ALIVIO VOLVER A LEER TU NOVE DISCULPAME POR AVERME AUSENTADO PERO ES QUE TUVE UN ACCIDENTE EN MI COCHE Y ESTUBE HOSPITALIZADA CON 3 COSTILLAS ROTAS Y EL BRAZO IZQUIERDO ES UN GRAN SUFRIMIENDO HASTA QUE POR FIN PUDE PONERME AL DIA HOY ME DEJASTE PERPLEJA ANONADADA WAUUU SIMPLEMENTE IMCREIBLE AMO CADA DIA MAS TU NOVELAS SIGUELA PRONTO STEPH QUE YO SIEMPRE ESTARE PENDIENTE DE TU SUPER NOVELA Y CUANDO ME AUSENTE DE NUEVO ES PORQUE NO ME DEJAN USAR LA COMPU PARA DESCANSAR DE MI ACCIDENTE YA QUE SOY ADICTA A LA RED Y MAS A TU NOVES JAJA SEE YA TKM XOXO

elianne dijo...

SEGUILAAAAA!!!! ME ENCANTO DEMASIADO ESTE CAPITULO...TUVO UN POCO DE TODOOOO...ME PREGUNTO DE Q TRABAJARA JOE ¬¬? NI IDEA...BUENO CUIDATE...
BESOS :D

*Lawis Jonas* dijo...

primero que nada quiero hacer enrega del premio novel de literatura la mejor escritora de la web

STEPHANY OWEN...

wow pienso y estoy segura de que ese es tu mas grande dream en verdad siempre me pongo a pesar como te sientes tu cada vez que inicasecion en tu blog y vez que en tan solo unas horas ya tienes 20 0 25 comentarios en verdad eres la mejor escritora del mundo

me da mucha tristesa que tu papà no veo eso aun en ti estoy segura que el que no arriesga no gana deverias en verdad intentar que leyera la magia que haces cuando escribes que le muestres tu blog porque se que tienes muchas influencias en este mundo y asi como esas influencias tu puedes llegar a ser la influencia pra muchos millones de personas en el mundo. piensalo...


el cap te quedo genial aunque ya relacionando cada una de las situasiones en verdad pienso que joe esta metido en un gran lio y no quiero siquiera imaginar que tan grande sera

en verda me encata tu nove la amo he leido otras historias y ninguna es tan buena como la tuya me encana siempre llegar aleer tu nove porque siempre me sorprendes cuando todo parece que va bien para angi y joe tu le das con tan solo una palabra el giro de 360 grados que el lector nunca se imagina.

naciste con el don de la es ritura y deves desarollarlo y ponerlo en practica pero en grande en tamano universo jiijiji eres la mejor
y yo confio en que en mu poco tiempo o quiza mucho te vereso recibiendo el premio novel de literatura.


tkm y disculpa se que siempre soy de las primeras pero tu sabes la tarea el regreso a clases los maestros, amigos companers de todo es un vil cas pero espero pronto pasar del gran problema


tkm


no olvides que siempre sere fiel a tu nove sale me voy cuidate.



bye



:0

Saaraah dijo...

hermosoo capituloo de vddd
me qede de OMGNESS
aii qe sexyy se ah de ver joe on ese nuevo estilo de espiaa o de agente argg... aii no controlo mis pensamientos haahaa

oiie un detallitoo no creo qe vampire weekend pertenesca al grupo de bandas tenebrosas o tetricas, su muscia es mas... no hayo la palabraa pero tenebrosaa noo ess no como las demas bandas qe mencionaste xD

biie

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