.

.

Translate

Nota: Está prohibida la republicación, copia, difusión y distribución de mi novelas en otras páginas webs.

martes, 8 de febrero de 2011

Capítulo 11: Querido Asesino


Capítulo 11: Querido Asesino

Adrien separó a Isabelle y le miró boquiabierto, absorto.
–No eres Ania –afirmó apaciblemente sin dejar de atisbarla con detalle–. Lo siento…
Pobre Adrien, tenía esa ridícula tendencia a confundir a todas las chicas.
Isabelle se apartó con el rostro rotundamente ruboroso. Adrien esbozó una sonrisa amplia al verme, contento, dichoso y también sonrojado.
–Ania, mírame, estoy sobrio, he tratado de dejar las adicciones para poder conquistarte –clamó con entusiasmo–. Estoy en rehabilitación, y sobrio.
–¡Y ensangrentado! –desvié el tema, pero había notado con orgullo la sobriedad de su mirada, estaba completamente cuerdo.
Inquisitivo, Adrien se echó un vistazo a sí mismo.
–Oh, no es nada, me dispararon.
Resoplé al mismo tiempo que Isabelle.
–¡No es nada! ¿No es nada? ¿Qué importancia tiene un disparo, no? –proferí.
Adrien empezó a levantarse, sus rasgos se fruncieron con una mueca de dolor que se esforzó por esconder, reparé en que contuvo un gemido. En cuanto estuvo de pie, se desplomó de rodillas gimiendo.
–Mierda –se quejó–, esto duele –Isabelle y yo prácticamente competimos para ayudar a alzarlo del suelo, él se volvió con una sonrisa hacia la chica–. ¿Tú cómo te llamas? ¿Por qué nunca te había visto antes?
–Nueva, soy nueva, me llamo Isabelle Westernra –respondió Isabelle con orgullo.
Hicimos que Adrien regresara al sofá.
–Hola, Isabelle Nueva Westernra –le saludó Adrien a ella con humor.
–No Isabelle Nueva Westernra, sólo Isabelle, quiero decir que…
Adrien se rió.
–Aja, ya sé que quieres decir, Isabelle –aclaró él, elevando una comisura de sus labios en una media sonrisa.
Entreví la mirada que compartieron y me sentí como una pieza sobrante.
–¿Quién te disparó, Adrien? –le pregunté con exigente curiosidad.
–Oh, un amigo –refutó él con simpatía.
–¡¿Un amigo?! –exclamamos Isabelle y yo al unísono.
La risa de Adrien resonó coqueta y jubilosa.
–Esto debe ser un sueño, ¿dos chicas preocupas por mí? –dijo divertido–. Realmente era un amigo al que le debía dinero. Así funcionan las cosas en las calles, no pagas, te disparan. Lo perdí todo, debo a todo el mundo, me echaron de mi casa por no pagar la renta, todo el mundo quiere matarme, la policía está buscándome. Es como vivo.
Oí el ascensor abrirse, Ivonne regresó con Eustace, quien fue a ver a Adrien de inmediato.
–Hombre, mírame, ¡estoy sobrio! –gritó Adrien encantado.
–¿Dónde te dispararon? –requirió Eustace con austeridad.
Adrien se inspeccionó a sí mismo.
–Aquí, creo –señaló su muslo izquierdo.
–Pantalones fuera –dijo Eustace–. Chicas, cierren los ojos.
–Oh, oye, no sé si te lo dije antes, pero me gustan las mujeres –masculló Adrien a modo de broma–. Bueno, la mayoría de las veces, realmente cuando estoy borracho no podría decir qué cosas me he tirado.
–No estás dando buena a impresión a nuestra nueva estudiante –soltó Eustace y se volvió hacia Isabelle–. ¿Isabelle, no? –Isabelle asintió–. ¿Ya pasaste por la transición?
Ella volvió a asentir.
–Yo me voy –rezongó Ivonne con amargura.
Ella se fue andando por los escalofriantes pasillos.
–Niñas, deberían marcharse también, a menos que quieran ver las peludas piernas de Adrien mientras extraigo la bala de su pierna crudamente sin ninguna anestesia –nos anunció Eustace.
–Presiento que esto me va a doler –se lamentó Adrien con cara fingida de horror y tristeza.
–Estoy acostumbrada a ver cosas feas y asquerosas, no me importa –declaré.
Eustace, Isabelle y Adrien se rieron.
–Gracias por el cumplido, feo y asqueroso, es de los mejores que me han dicho –objetó Adrien.
Me ruboricé, avergonzada.
–No, no quise decir… –Eustace tomó mis hombros y me hizo entrar al elevador a la fuerza–. ¡Adrien, avísame cuando terminen! ¡Vienes a buscarme a mi habitación!
Eustace se carcajeó a modo de burla.
–No, no en tu habitación, señorita.
–Pero… no puedo salir de mi habitación, sabes lo que sucederá esta noche –discutí.
Una mirada de advertencia pasó por los ojos de Eustace, las puertas del elevador se cerraron.
De camino a mi dormitorio estaba atenta a cualquier ruido en la cercanía, a cualquier sombra y luz que se moviera, con mi cuchillo titán en mi bolsillo, listo para ser empuñado.
Advertí de pronto algo raro, una puerta abierta de la que salía luz, Eustace nunca dejaba que sus puertas estuviesen abiertas. Oí agua correr desde la habitación abierta, al pasar frente a ésta miré hacia dentro por el rabillo del ojo.
Ahí estaba Cole, en un cuarto de baño, con su cabeza inclinada hacia el lavamanos mientras teñía su cabello de color negro. Vi la tinta correr con el agua sobre la porcelana. Mi hermano tenía el torso desnudo y una toalla sobre los hombros, su cabello estaba húmedo destilando gotas ennegrecidas.
–¿Oscurecerás más tu cabello? A mí me gusta cuando lo dejas rubio –no pude evitar saltar al cuarto de baño y entrometerme.
Mi hermano resopló con aburrimiento.
–Sí, a Miranda también, por eso lo oscurezco –corroboró con altivez.
–Eres un pendejo, algún día te arrepentirás de hacerle esto a Miranda.
Cole se reclinó del lavamanos y suspiró.
–Ania… –comenzó con duda y vacilación. Eso me pareció exageradamente extraño–. ¿Tú estás bien? Te noto diferente desde hace un par de días.
Le di un abrazo, abochornada.
–Hermano, te quiero, no lo olvides –Colin pareció malditamente incómodo–. ¿Me dirías que me quieres antes de que muera?
Me apartó de él, empujándome.
–Estás loca, sabía que no debías pasar tanto tiempo con Miranda.
Resignada, salí del cuarto de baño. Colin volvió a llamarme por mi nombre, regresé con él.
–¿Sí?
Hubo un silencio embarazoso y extraño entre nosotros, yo estaba confundida.
–Escucha, si te confieso algo… ¿me prometes que no me odiarás? –dijo finalmente–. No es que me importe mucho si me odias…
–No, esto no se oye bien.
Ahora se vio inquieto.
–Damien nunca te engañó –soltó bruscamente–. Mira, yo lo supe desde el principio, cuando Adrien vino aquí le escuché hablar con Ivonne, los dos planearon todo. Adrien te distraía mientras ella lo drogaba para que los descubrieras juntos. Damien estaba drogado con xerrys, Ivonne dijo que le haría creer que ella eras tú.
Sentí el fuego subiendo a mi cabeza y el enojo profundo, apenas podía asimilarlo todo. Después de varios minutos en shock, comencé la interrogación.
–¿No estás diciendo esto para cubrir a tu amigo, o sí?
–No, claro que no –Cole negó con la cabeza–. Yo era el más interesado en que su relación terminara, había hablado con papá, él me había dicho que los separara cueste lo que cueste. Y cuando pasó todo esto entre ustedes… yo simplemente callé. Era la oportunidad perfecta para que se separaran sin que yo interviniera. Pero ahora me doy cuenta de cuán infelices han sido ambos durante los últimos días –se encogió de hombros–. Lo siento.
Enfurecida, le golpeé con mi puño en el pecho, con todas mis fuerzas. Él frotó su pectoral como si en serio le hubiese dolido.
–¡Imbécil! ¡Estuve todo este tiempo enojada con él sin razón alguna, no le creí nada de lo que me dijo, y todo había sido cierto! ¡Eres un idiota! –le insulté de mil maneras posibles, solté muchas palabrotas mientras especulaba y daba vueltas en círculos sobre las baldosas–. ¿Recuerdas cuando me decías que yo era la santita nenita dominada por papá? Bien, eso eres tú ahora, nenita de papá. ¿Tienes idea de todo lo que lloré por esto?
Le pateé en la rodilla, él recogió la pierna y rebotó en un solo pie, tan solo quería hacerme sentir mejor, porque realmente no le dolían mis golpes.
Escupí un grito-gruñido histéricamente y me decidí a buscar a Damien para pedirle perdón.
Había creído que él no me amaba, había estado días evadiéndolo y culpándolo de algo que no había hecho intencionalmente, me había equivocado, debí haberle creído.
Corrí con acelerados trancos hacia el dormitorio de Damien, muy dispuesta a echarme en sus brazos arrepentida, incluso si él no quisiera. Una parte de mí sentía mucha rabia por no haber confiado en Damien, siempre confiaba en las personas equivocadas, también estaba odiando a Cole. ¿Cómo se atrevía?
Otra parte de mí estaba saltando de alegría. Damien era inocente, no me había mentido, no me había engañado, no había sido voluntariamente, ¿verdad?
Me aseguraría de tirar de la cabeza peluda de Ivonne hasta arrancarle cada uno de sus cabellos y verla calva y horrenda. Aunque fuera al infierno por ello.
Me detuve en seco frente a la puerta de Damien, escuché conversaciones viniendo desde adentro.
¡Demonios! Una de las voces era ella, esa zorra de Ivonne. La otra, era la de Damien.
–Damien, entra en razón. ¿Qué es lo que le ves? –decía ella con lata y obstinación. Miré por el resquicio de la puerta, los observé a los dos sentados sobre la cama. Me estaba volviendo una experta en el tema de espiar a las personas–. Mira, ella ni siquiera es una chica guapa, no tiene nada de especial, no es ninguna niñita buena y virginal. Ella es el tipo de chicas que Adrien merece, de su tipo, a su estilo. A ti no puede ofrecerte nada. Tú estás obsesionado con ella, ella contigo, su relación es insana y enfermiza. Ania de verdad no te quiere ni un poco, es tan egoísta, lo quiere todo para ella, no te merece. Tú eres un chico sexy, apuesto, eres demasiado, ¡demasiado para ésa!
Damien sacudió la cabeza, negando testarudamente.
–Estás equivocada, Ivonne –musitó en respuesta–. Ania es muy hermosa, yo lo veo. También es especial, es la chica más valiente que conozco. Y soy yo quien no la merece, no merezco tenerla, porque, bueno, no le agrado a su padre, no tengo dinero, soy un fugitivo de la policía, un criminal más, no soy mucho mejor que Adrien, por si no lo habías notado. Soy yo quien no puede ofrecerle nada.
–Entonces, ¿por qué quieres estar con ella?
Ivonne y él se miraron fijamente.
–Porque la amo, y soy un maldito egoísta, demasiado egoísta y cobarde para dejarla ir.
Ivonne tomó el rostro de Damien entre sus manos y se fue acercando poco a poco.
Mi pecho dolió mientras mi corazón se quebraba. Incapaz de seguir viendo, me senté de espaldas contra la pared, sacando mis ojos de ellos. No quería ver eso.
–Ivonne, no –escuché la voz de Damien desaprobando.
El alivio me recorrió.
¡Oh Dios! Damien la rechazó, la rechazó porque estaba pensando en mí, solamente en mí. Mi pecho vibró fuertemente.
–Damien, Ania ya te dejó, no tienes que sentir culpas, fue ella quien quiso alejarte, ya no son nada –disputó Ivonne.
Mi corazón quedó suspendido y agarrotado, oí a Damien exhalar un suspiro y luego nada más. Ninguna voz, nadie hablando, ninguna palabra, ni una respiración.
Lo sabía, aunque en el fondo una parte de mí quería negarse a lo que estaba pasando, sabía perfectamente que se estaban besando, y era demasiado cobarde para mirar y comprobarlo con mis propios ojos. Al menos si no lo veía tendría la esperanza de especular que solamente se habían quedado callados y nada más.
¿Callados y mirándose fijamente a los ojos? No, eso no era mucho mejor.
Estuve varios minutos pasmada, con ganas de llorar. ¿Cómo lo había perdido de manera tan estúpida? Había sido un error. ¿Por qué no pude creerle desde el principio?
Si seguía allí sentada empezaría a escuchar sus gemidos, y seguramente también empezaría a llorar como una completa idiota enamorada, encaprichada y equivocada.
Varios minutos más tarde me obligué a ponerme en pie, sacudí el polvo de mi ropa y respiré hondo para no llorar.
Ivonne salió de la habitación, cuando me vio me sonrió malévolamente y se alejó contoneándose por los pasillos misteriosos.
Damien se avecinó a la puerta para cerrarla y se detuvo al verme. Yo estaba descompuesta, lastimada y macilenta.
–¿Qué haces aquí? –sondeó con sequedad.
Bajé la guardia, no quería seguir cometiendo más errores.
–Vine a… –me interrumpí para tragar el nudo en mi garganta–. Yo quería… realmente quería…
–¿Qué? –habló malhumoradamente–. Sería mejor si dejaras de tartamudear, claro.
–Quería disculparme –aparté todo mi orgullo, le dije la verdad–. Sé la verdad, Colin me lo dijo, él lo sabía todo desde el principio, Ivonne y Adrien planearon drogarte para que yo te viera engañándome. Lo admito, me equivoqué, fui una estúpida por no confiar en ti y no creerte. Y aunque quizás ya no te interesen mis disculpas, ni ser perdonado por mí. Yo… bueno –mi voz se quebró–, ya lo sé, sé que ya te perdí, de todos modos, sigo pensando que es mejor que me aleje de ti. Alguien me dijo que yo no era más que una egoísta, que no te merecía, que no soy lo suficientemente buena para ti, no soy especial, ni guapa, ni nada. ¡Y es cierto! Tú eres tan tierno conmigo, tú me has dado tan hermosos momentos, has hecho muchas cosas por mí, y yo no. Siento que no puedo hacer lo suficiente por ti, siento que quizás todavía estoy negada a amar, no confié en ti, te defraudé. Soy una idiota, no vale la pena que estés conmigo.
Al final el hilo de mi voz se escuchaba interrumpido y desgarrado, quería tan desesperadamente llorar. Damien me escuchó sin replicar, muy concentrado, figuradamente serio y patidifuso.
–¿Y Colin supo todo esto siempre? –fue lo único que dijo, sin ninguna emoción en la voz.
Asentí con la cabeza, sentí una lágrima correr por mi mejilla.
Damien, al notarlo, la removió con sus dedos. Me sentí dichosa al ser tocada por sus dedos, ese delicado roce mandó oleadas de electricidad, energía, deseo, pasión y amor a través de mí.
–Quien sea que te dijo todas esas cosas está muy equivocado –farfulló él pasivamente.
–No lo está –negué con la cabeza.
De manera cobarde e infantil, emprendí a correr, directo a mi dormitorio, lejos de Damien. No podía seguir siendo egoísta, al menos dos personas coincidían en que yo era muy poco para él, tal vez debía dejarlo libre e irme a robar autos con Adrien, al parecer eso era lo mío. Aún en mi corazón yo estaba cerrada al amor, no quería ser engañada, no quería ser más herida, ni traicionada, no quería que mi pecho siguiera doliendo, por eso no le ofrecía lo suficiente a Damien, por eso él siempre parecía darme más de lo que yo le daba.
–Ania, no, espera –Damien me persiguió hasta perderme el paso.
Entré en mi habitación con un portazo, estaba agitada y abatida, encontré a Miranda hundida en su sofá, leyendo Orgullo y Prejuicio con los auriculares de su Ipod conectados a sus oídos.
Ella me observó confundida, su extraña habilidad para “ver auras” seguramente le habría mostrado mi estado de ánimo.
Quise parecer normal, ella se incorporó, me senté a su lado y tomé uno de los auriculares para oír su música. Estaba escuchando “Love Generation” de Bob Sinclar. La música de Miranda siempre hablaba de lo mismo. Amor, paz. Paz, amor. Arcoíris y todo lo demás.
–Oye, esa canción sí me gusta –admití con honestidad, ésa era una de las más modernas que había en su Playlist.
–Sí, buen intento para cambiar de tema, Srta. Culpabilidad –objetó.
Dejé escapar una melancólica exhalación, el silencio se hizo más largo mientras yo decidía la mejor manera de contarle lo que había sucedido.
–¿Tú también crees que soy muy poco para Damien? –suspiré.
Ella se encontró frunciendo el ceño.
–¿Muy poco en qué sentido? –no respondí, haciéndola entender–. Claro que no. Mira, no sé exactamente a qué te refieres, pero… eres una chica guapísima, a veces siento envidia, en serio. Tú nunca necesitas arreglarte para verte bien, también eres talentosa, valiente, inteligente. No pienso que seas muy poco para él, tampoco pienso que él sea muy poco para ti, yo creo que los dos se ven perfectos juntos. Es como si se complementaran, él también es muy apuesto, yo creo que los dos nacieron para estar juntos. Los dos tienen conexión, lo sé por la forma en que se miran, la manera en que pronuncias su nombre y él pronuncia el tuyo, la forma en que su energía se siente radiante cuando están cerca uno del otro. No tienes idea. Yo nunca había visto algo como eso, y quisiera que un chico me mirara como Damien te mira.
Empecé a refutar.
–No, no se te ocurra mencionar a Cole, no quiero volver a escuchar su nombre, nunca más –me frenó.
Solté una risita, los dos eran tan tercos.
–Mir –me sonrojé antes de hablar–. ¿No tienes alguna de esas pastillas de emergencia…? Tú sabes, como la píldora del siguiente día o…
Miranda ensanchó sus ojos.
–¿Hablas de pastillas anticonceptivas de emergencia? Oh, Dios. ¿Cuándo se acostaron? –Miranda revolvió su mochila apresuradamente–. Cielos, nunca pensé que llegaría este momento. Parece que fuera ayer cuando eras una niña, una que nunca quería jugar a las Barbies conmigo. ¡Y ahora vienes aquí pidiendo pastillas anticonceptivas! Ania, no soy tu madre ni nada, pero deben cuidarse, no pueden tener sexo así como así sin cuidarse, es tu cuerpo, debes cuidarte. ¿Sabes lo que pasaría si tu padre se enterara de que saliste embarazada? Sería una desgracia, serías otra estadística de chicas adolescentes con un embarazo precoz, tendrías que preocuparte por pañales y leche y cuidar a un bebé. ¿Y luego qué? ¿Buscarías fama en Mtv? Serías otra chica de Sixteen and Pregnant o Teen Mom…
–¡Miranda! ¡Ya basta! No sucederá más, lo que pasó fue inesperado, y no pude detenerlo. Por suerte te tengo a ti.
–¿Y qué si yo no tuviese píldoras? ¿Irías a una farmacia a comprarlas con el rostro sonrojado y muerta de vergüenza? Y cuando la cajera te mire con cara de horror tú dirías “Oh, no son mías, son para mi mamá”. Culparías a tu pobre madre muerta por…
–¡Basta! –vociferé–. Deberías escribir novelas o algo por el estilo. Nada de eso pasó, y la próxima vez prometo cuidarme. Créeme que no quería que pasara, tú más que nadie debes entenderlo. Cuando quieres detener algo y al principio piensas que podrás, pero después es demasiado tarde y ya no sabes qué hacer…
–Lo sé –ella me entregó una cajita rosada de píldoras.
Las acepté, avergonzada.
Mientras Miranda continuaba con los sermones yo leía las indicaciones.
Hasta que ya no pude ver nada más, las luces cayeron, todo se volvió absorbentemente negro y silencioso, el frío se extendió por mi cuerpo erizando los vellos de mi nuca.
–¿Mir? –volví mi cabeza en la oscuridad, esforzándome para ver algo, pero era como si mis ojos estuviesen cerrados, todo era de color negro.
Nadie respondió a mi llamado, mi respiración se quedó estancada en mi garganta, no pude escuchar ninguna señal de Miranda, ni pasos, ni respiración, nada en absoluto. Alcé mi vista hacia la ventana y vislumbré el cielo, donde el crepúsculo daba paso al anochecer en una fiesta colorida en matices naranjas, rojos y rosados.
Se acercaba la noche, se acercaba mi muerte.
–Vamos, Mir, no juegues, ¿dónde estás?
Cada ventana en el recinto se abrió, el más sañudo viento vapuleó todo, la irrisoria luz de la noche iluminó etéreamente la estancia, las cortinas se elevaron, meciéndose ferozmente con la potente brisa. Mi cabello voló, los papales en la cómoda se batieron en el aire, los muebles se derribaron, volcándose por el suelo, la mesa de luz fue enviada varios metros lejos, como si el suelo estuviese zarandeándose, la cama rodó rechinando con sus patas, el espejo colgado en lo alto cayó y se rompió al estrellarse con el piso.
Genial, pensé, como si no tuviera suficientes años de mala suerte.
Me asusté como el infierno al darme cuenta de que Miranda ya no estaba conmigo, en ninguna parte la pude ver.
Algunos golpes retumbaron contra la puerta del cuarto de baño, las luces comenzaron a parpadear y yo me moví a largas y forzosas zancadas para cerrar las ventanas. Tan pronto como las puertecillas de madera envejecida estuvieron cerradas el fuerte viento cesó, cada cosa se inmovilizó en su lugar, dejando la habitación en un completo desastre.
Raro, las luces continuaron parpadeando y los golpes en la puerta del baño no se silenciaron.
–¿Miranda? ¿Eres tú? –vociferé, me encaminé hasta allí y apoyé mis manos sobre la madera.
–¡Ania! ¡Ania, abre! ¡Ayúdame! –gritó ella desde el otro lado de la puerta cerrada, sus golpes eran firmes e impacientes, sus llamados desesperados y asustados.
Moví el picaporte con fuerza e insistencia, éste no se movía, estaba trabado.
–¡Ania! ¡Ania, por favor! ¡Sácame de aquí! –exhortó ella, percibí el horror en su voz, el miedo agonizante, el tono destrozado y temblor contenido–. ¡ANIA! ¡ANIA!
Esta vez el miedo en su voz pasó a ser sufrimiento puro, agonía, dolor. Era como si alguien la estuviese torturando o algo parecido detrás de la puerta.
–¡Resiste, Miranda! ¡Estoy tratando!
Azoté la puerta con mi hombro, la embestí con mi cuerpo. Solamente conseguí lastimarme, mis manos trepidaban al tratar de girar el pomo.
Miranda gritó, pero ahora no era mi nombre lo que gritaba, simplemente gritaba, aterrorizada, con palpable angustia. Sus chillidos me ponían indisputablemente nerviosa, no lograba concentrarme, lo único que me venía a la cabeza era que ella estaba en peligro.
–¡¿Estás bien, Miranda?! ¿Qué está pasando? ¡Miranda! –pregunté a gritos.
Ella no me respondió, solamente daba alaridos.
Embestí la puerta una y otra vez, lancé sillas y mesas contra la misma, sin tener éxito. Maldije entre dientes.
–¡Buscaré ayuda, Mir, ya vuelvo! –le informé.
Los bramidos de mi amiga se intensificaron.
–¡No! ¡Ania, no te vayas! ¡No me dejes, Ania, no… –su voz se apagó en un chillido entrecortado.
Me quedé petrificada cuando todo se quedó en definitivo silencio y quietud, las luces se encendían y apagaban con un continuo parpadeo, el tiempo pareció paralizarse en un lugar donde solamente podía oír el atropellado latido de mi corazón, todo parecía detenido, igual a una imagen fijada en papel.
En el suelo, desde la ranura inferior de la puerta del cuarto de baño, un gran charco de sangre comenzó a brotar, sangre oscura, roja y fresca que manchaba la alfombra.
–¡Oh Dios! ¡Miranda!
Despavorida y pálida, empuñé en mi mano una lámpara con base de hierro, al halarla se desconectó y mandó chispazos de electricidad. Sin embargo, ella continuó encendiéndose y apagándose a pesar de que no estaba conectada a ninguna fuente eléctrica. Estrellé el objeto contra el pomo de la puerta y se hizo añicos; lo dejé caer sobre la sangre.
La empuñadura dorada de la puerta había salido volando, incluso así, la puerta continuó cerrada después de que la pateé. Me dejé caer de rodillas en el charco de sangre, mi cuerpo temblaba, mi pecho se sentía presionado, como si algo pesado lo aplastara. Miré por la rendija de la cerradura rota, tratando encontrar a mi amiga.
Del otro lado, su ojo de color claro como la miel dorada, se abrió, me observó fijamente y por último su pupila rodó en su órbita, lentamente, hasta volverse blanca, sin vida. Las venas enrojecidas brotaron de ése ojo, colmando la zona blanca hasta que casi se volvió completamente roja.
Me hice hacia atrás, arrastrándome a través del suelo al mismo tiempo que dejaba una gran mancha escarlata por donde me deslizaba.
Emprendí a correr, o gatear, o ambas, salí de mi habitación tropezando, presurosa dando traspiés.
Afuera, encontré a Damien. Y no estaba solo.
Una chica fantasmal, gris, muerta, se hallaba colgada de su espalda, sus piernas se enredaban en las caderas de él, su boca adherida a su cuello como si lo mordiera, su negro cabello enmarañado envolvía a Damien.
Él se sacudió, molesto y herido, intentando deshacerse del fantasma, se tumbó de hinojos en el suelo, abatido.
–Ya déjame en paz, deja de joderme, maldita cosa –Damien se encogió.
Comprendí de qué se trataba en un segundo.
–Damien –le llamé–, Damien, hay una…
Sus profundos ojos azules pillaron mi mirada con horror.
–Lo sé. Es Brittany, su espíritu me atormenta, y a Adrien. Nunca nos dejó en paz.
Llena de pánico, contemplé al espíritu, ella era algo diabólico, se aferraba a Damien con sus brazos enredados en su pecho, abrazada a su cuerpo con tanta fuerza que podía sentir el dolor de su enganche corriendo por Damien.
Ésa era la famosa Brittany, una chica muy joven, podría decir que inclusive más que yo, y era lógico, considerando que ella había formado parte de la vida de Adrien y Damien hacía ya un tiempo. La negra mirada oscura y endemoniada de ella se fijó en mí, movió sus labios articulando una maldición dirigida a mí, aunque su voz nunca salió de su boca pude leer las palabras que formó.
–Damien, ¿vives con esto encima de ti? –musité, aproximándome hacia un Damien que parecía indefenso, culpable y atormentado–. ¿Por qué nunca me lo dijiste?
Él se maldijo.
–Fue mi culpa, no tienes que cargar con mis culpas –alegó con tormento.
En el mismo instante que quise aproximarme y estrecharlo entre mis brazos para consolarlo, el fantasma de Brittany me atrapó, se abalanzó sobre mí, sus dedos se cerraron en mi cuello, estrangulándome.
–¡Míos! ¡Ellos son míos! ¡Maldita, zorra! –chilló ella tomando voz masculina, una voz poco agradable y perversa, fúnebre.
Sus manos dejaron de ahorcarme para tirar de mi cabello y golpear mi cabeza contra el suelo, una y otra vez. Sentí el dolor atravesando mi cráneo, la sangre correr cuando mi cabeza se abrió, sentí el modo en que mi visión se iba con el aturdimiento que proporcionaba cada golpe en mí.
Ella era un vil demonio.
Mi asesina, ¿entonces era ella?
Damien se precipitó contra Brittany, parecía asustado y enfurecido, su cuerpo cayó sobre mí y la chica muerta se desvaneció. Él sostuvo mi cara entre sus manos, arrodillado a horcajadas en mi cuerpo, con sus rodillas soldadas al suelo, estudió mi cara, apartando el cabello de mis ojos al tiempo que me sostenía contra su pecho.
–Ella no te hará más daño, no lo permitiré –me dijo con firmeza, reprimía enojo, culpa, miedos en su voz, emociones que no dejaba salir al exterior, pero que podía sentir acopiándose en sus ojos, haciéndolos oscuros–. Nada va hacerte daño mientras yo pueda protegerte.
Por un momento lo había creído, Damien se sentía tan fuerte, protector, a su lado me parecía ser invencible, a su lado nada me daba miedo.
De repente sentí que jalaban mis pies, las manos de Brittany se cerraron en mis tobillos y me trasladaron a través de la moqueta del pasillo. Ella hizo caer a Damien, alcé mi cabeza y la observé tirando de mis zapatos. A mi misma altura, su cuerpo flotaba horizontalmente, boca abajo, a escasos centímetros del piso enmoquetado, su sonrisa era una macabra amenaza, sus ojos un profundo foso sin fondo, igual de hosco que el mismo infierno.
Al final del corredor una puerta se abrió de la nada, por sí sola, como si hubiese sido sacudida por una bravía ráfaga de aire. De aquella puerta no salió luz, del otro lado del umbral todo lo que se vislumbraba era tinieblas; Damien gritaba mi nombre y yo oía sus pasos viniendo tras de mí.
Me encontraba tan atónita, incrédula, exasperada, aterrorizada y exaltada que apenas pensaba, no se me ocurría gritar, no se me ocurría pensar que nada de eso era real, estaba al tanto de todo lo que estaba ocurriendo, mas no quería creer nada de esto.
Mi corazón sufría un ataque, elevando el ritmo y velocidad de sus latidos de manera imposible.
La oscuridad me envolvió en el mismo instante que crucé el umbral de la última puerta del pasillo, escuché la madera crujir tan pronto la puerta fue cerrada para impedir mi escape.
Aguardé con mis ojos fuertemente cerrados a que el espíritu de Brittany me destruyera y me aniquilara de cualquier forma, esperé el dolor, algún golpe, cualquier cosa.
Nada.
Nada pasó.
Abrí los ojos y me puse de pie, con falto equilibrio.
Incluso antes de estabilizarme completamente el suelo se abrió bajo mis pies y caí. No me dio tiempo de gritar, caí durante pocos segundos, mi espalda golpeó contra una superficie dura y plana, creí que se trataba del suelo, pero mis piernas y brazos colgaron suspendidos en el aire.
Aquí estaba, igual que en el espejo, acostada sobre el escritorio de Eustace, mirando fijamente el techo de madera. Era ilógico que hubiese caído desde las alturas hasta este lugar, puesto que el salón de clases era la torre más alta de la mansión.
Al diablo, aquí nada tenía lógica.
Alguien se aclaró la garganta audiblemente, volví mi mirada instintivamente hacia el sonido.
Eustace estaba allí, a mi lado, sentado sobre la cómoda y confortable silla del escritorio, su rostro próximo al mío, su sonrisa dibujada diabólicamente en las comisuras de sus labios. Y sostenía un cuchillo al que le daba vueltas en sus dedos.
–Hola, Evangeline –me dijo pacientemente. Respiré, sin poder articular media palabra–. Aquí estás, la noche está cayendo, tengo un cuchillo en mis manos, estoy tan cerca de ti… Podría matarte ahora, ¿o prefieres jugar a las escondidas un rato más? Sería divertido si intentaras luchar un poco, es genial cuando las víctimas forcejean.
Pestañeé.
No, no puede ser Eustace. ¿Por qué él querría matarme?
–¿Tú qué eres? ¿Quién eres? –pregunté con susurros, mi débil respiración se llevaba el sonido de mi voz quebrada.
Eustace se levantó, cogió una tiza blanca y anotó algo en la pizarra.
–Acabas de acumular un punto en tu prueba –me dijo con ese tonillo de chiflado destornillado–. Has hecho las preguntas correctas, te dije que eras inteligente. Si hubieses preguntado por qué quería matarte yo hubiera sido completamente literal y te habría contestado: “Porque me gusta matar, niña”. Pero sin duda, ¿quién y qué soy? Eso es mucho mejor, aun así, no te lo diré.
Intenté erguirme.
Eustace me empujó nuevamente contra la mesa y me cubrió la boca con una mano.
–Cállate, chiquilla. Aquí viene tu asesino, el verdadero –siseó él neurasténicamente.
Cada segundo que transcurrió me pareció eterno y a al mismo tiempo veloz, estaba impaciente por saber quién intentaría matarme, y a la vez, tenía mucho miedo de saber la verdad y de dejar a todos los que me importaban atrás.
Aquella sombra de una silueta masculina cruzó la ventana alta cercana al techo y Eustace desapareció, huyó para dejarme morir.
Mi asesino era un hombre joven, uno que nunca antes había visto, de cabello negro y liso que caía sobre su frente, piel pálida, ojos oscuros, tan negros como los míos, boca delgada, mandíbula cuadrada, cejas espesas, descomunal altura.
En el mismo segundo llegó hasta mí, a la velocidad de la luz, como una exhalación.
Cerré mis ojos apretando mis párpados cuando distinguí el fugaz destello de su cuchillo viniendo hacia mi pecho.

27 comentarios:

Hanny_liz dijo...

:O Stephany !!! Mee encanto el cap. yoo qq pense qq no subirias Hoy pero me haz dejado aTonita !! me encanto lo ame dios como se te ocurren tantas cosas macabras??? Pobres de tus hijos cuando tengas y les cuentes una historia de miedo jajaja NoO NOO te creas !!! :D en vdd muyyy bueno y es bueno despues de terminar un aburrido examen de 100 preguntas leer una buena novela :d SIGUELA PLEASE !!!
:D

Hanny_liz dijo...

Y siii fui la primera :D

Noelia dijo...

por dios! por fin sabe la verdad sobre Damien! me encanto el capitulo llega el momento y tu lo dejas ahii que mala!!! siguela pronto porfa!! Besos!!

*Lawis Jonas* dijo...

dio s porfavor que no se muera ania estoy llorando porfin dejo su orgullo de lado y demostro amar a damien wow nena en verdad ahora si comienza el martirio esperar a que tengas tiempo confio plenamente en ti hoy estaba pensando en ti en mi clase de quimica en tus historias tan geniales en todo en vrdad me encanto el cap me dejaste en shok porfavor sube pronto si no morire por siempre hasta que subas cap, ya hasta me habia dado animos de seguir sin tu historia pero sabia que no nos dejarias tqm!!!1

cuidate espero el proximo capi

bye

=)

Paula dijo...

Espere con ansias este capitulo.. WOOOW! debes seguirla O.O

Anónimo dijo...

Señoras y señores hace su entrada Marcus!
mm tendre que esperar hasta el prox para saber si muere o no, no estoy totalmente segura y como lo dije con anterioridad no me puedo tirar ni por un lado ni por el otro.
El capitulo de hoy buenisimo, sabia que habian drogado a Damien, estaba segura, pero no sabia que Adrien tambien estaba involucrado.
Me gustaria saber quien shit es Eustace porque osea Vanthe no eso, pero y entonces(? un Leive traidor(? eso es lo que se me ocurre en este momento.
Segui escribiendo porfa!!!!
Yo tambien amo a Taylor y lo odie mal a Joe cuando corto con ella por Camilla. Joe fucking mujeriego.
Besos

MH

micaela dijo...

n-no no puedo hablar...estoy totalmente perpleja no no entiendo nada ni lo de brittany ni lo de eustase osea eustase? dios ese tipo me caia bien.. quien carajo es? diosss lo odio eso es seguro yo..todo paso tan rapido que estoy confundida y mareada tengo un mil preguntas en mi cabeza sobre todo y todos y miranda? se murio sai como asi? y damien no protegio a ania porque no llego a tiempo? no estiendo y el maton que? quien es ese tipo? dios estoy muy confundida steph pero de una cosa estoy segura..de que tu novela es la mejor del mundo y que estan adictiva como una droga y que no voy a poder dormir esta noche porque me voy a romper la cabeza tratando de deducir lo que paso y que no puedo esperar a que publiques el proximo capitulo..

porfavor te lo pido publica pronto porque sino simplemente me voy a volver loca..
besos mica.

Anónimo dijo...

El capitulo estuvo muy padre steph, tubo mucho drama y suspenso. Me encanto demaciado llegara el fin de Ania? véanlo en el próximo capitulo jaja! pues que ni te gustan las canciones de Taylor jaja está bien, te gusta taio cruz, britney spear, jason derulo, o algo por el estilo me voy steph, comento en el próximo capitulo


CUIDATE!!

Ilse:)

Anónimo dijo...

ALEJANDRA TREJO:
OHHHH MY GOD EL ASESINO DE ANIA ES MARCUS ES ASI VERDAD?, HE ESPERADO ESTE MOMENTO QUE ANSIAS YA QUIERO SABER SI ANIA MORIRA EUSTACE ES UN MALDITO ALGO ME DESIA QUE NO ERA DE CONFIAR ESA ESCUELA ES UN CAOS TOTAL Y EL FANTASMA DE BRITTANY QUE FEO POBRE DAMIEN Y ADRIEN DIOS QUE ANSIAS QUE IMPACIENCIA YA QUIERO SABER QUE PASARA LA DEJASTES EN LO MEJOR Y QUE LE PASO A MIRANDA NOOOOO QUE NO SE MUERA MIRANDA, Y ESPERO QUE TE VAYA BIEN TRABAJANDO Y SI NO TE MOLESTA TE PUEDO PREGUNTAR DE QUE TRABAJARAS? SIN OFENDER NI NADA Y SUERTE EN LA UNIVERSIDAD BYE XOXO TKM

nce dijo...

O dios mioo, no puede seeer, Miranda esta muerta!?! Y ahora van a matar a Aniaaaa, x dioos que aparezca Damien y la salveeee!!!
Impresionante capitulo, sabia que Damien no tenia culpa de lo qe pasó con la zorra esa! Lo que no me esperaba esque Colin lo supiera y no hiciera nada!
Me a encantadoo, siguela pronto pliis, y que te vaiia bien en el trabajo ^^
Bss teeq (:

Viko310 dijo...

T_T Adrienn!! :S i Like you!
XDDDD

Supongo que el asesino de ania es Marcus y si fuera asi siempre lo vimos pero hasta este momento no era un personaje importante...

fantastica la historia!
Cuidate Saludos!
y suerte en tu trabajo!
:D

Anónimo dijo...

jajajaja oseaa... que te gustan todas las canciones de Taylor Swift jaja a mi tambien me encantan. =)
Al principio decía Bahh Country? enserio? no puede ser nada bueno ahora digo Country? es una pasada!
Tambien me daba mucha rabia porque salia con Joe pero despues cuando escuche sus canciones no sé me gustaron sobre todo lo que expresa en ellas aunque tambien piienso lo mismo que tu que esta obsesionada con sus exs y que todavia cree en los princepes azules Bahh eso es una bobada !!
En mi movil que lo unico para lo que utizo es para escuchar musica
tengo monton de musica de ella ! Me encanta escucharla y cantarlas aunque sincermente soy de las que se inventan las canciones en ingles xD
Por cierto todas esas canciones las he escuchado y son estupendas !!

Lo del capitulo fue una pasadaa
mi corazon se acelero cuando Colin me confeso que Damien no tenia nada que con Ivonne y me enfade mucho tambien !
Mir murió? no por favor no puede ser esa chica era genial me encantaba no puede haberse muertoo..
Brittany todavia seguia torturando a Damien? Vayaa eso me da escalofrios y... Eustace de que va ? me deja sola con el asesino! y que demonios queria decir con lo de "acabas de acumular un punto en tu prueba " ?
Y quien es el asesinoo?
Dios estoy impaciente por leer el proximo capitulo quiero saber como acaba esto...

Attentamente:jonatica_joe&nick

Marie dijo...

¡OH! Por Lucifer. Que FANTASTICO estuvo ese capituloo! Maldito Eustace siempre fue un traido ¿o no? Por algo no tenia especie, a lo mejor es un Vanthe/Leive/Humano/Vampiro/etc. ;) Puede ser que no sea malo, sin embargo, puede ser un imbecil. No sabemos, nuestro destino esta en tus mano; lo digo en serio. :)

Es maravilloso que comienzes a trabajar, asi te haras mas responsable y tus padres confiaran mas en ti, PEEROO, eso quiere decir que los capitulos se tardaran mas de lo previsto, bueno en realidad lo importante es que sigas soñando y teniendo tus tipicos pensamientos "Steph" porqué realmente sin ellos no tendriamos The Charlotte's Bones :D Te deseo muchos exitos en tu empleo nuevo!

Bsos! :3

Fernanda Jonas dijo...

ola, espero que te valla bien en tu trabajo, ojala puedas seguir escribiendo, huum te entiendo trabajar es muy cansado hehe...
woooww que suspenso, el capitulo de hoy estuvo super genial y ammm algo macabro, cuando Miranda gritaba asi uuuh que miedo y luego lo de su ojo, mas miedo, no te pases, espero y no le haiga pasado nada, es tan linda, ademas Cole se destrosaria xqe aunque no quiera aceptarlo el la ama...
hablando de Cole, maldito puto, que se cree como no le dijo nada a Ania, uuh y eso que es su hermano, a veces, cuando se porta asi lo odio, como se quedo callado, viendo comodamente como sufrian Ania y Damien, se pasa....
woooww no, no que suspenso, aaaaaww y Brittany que horror...
Eustace, como se atrebe, segun el muy preocupado, pero a la mera hora resulto ser complice de la muerte de Ania, uuuhhmm todo va mal con Damien, bueno creo que ahora lo mas importante es que Ania no muera, alguien deve parar a ese hombre que va a asesinarla...

siguela porfavor, tienes que hacer lo que puedas aaaww me muero de curiosidad, no quiero que Ania muera y tengo que saber que pasa con Mir, aaaww siguela porfiss...

suerte en tu trabajo y no descuides la escuela, te quiero un buen...
aaawwww que emocion y suspenso y dramaa aaaaww siguela que no podre dormir de preocupacion...
grasias por coontestar mis preguntas...aaaaaaaaaawwww siguela no queiro que Ania muera noooo...puta, zorra, arrastrada de Ivonne espero y Ania le de una paliza despues de haber sobrevivido eeehhh....:)

Fernanda Jonas dijo...

ola, espero que te valla bien en tu trabajo, ojala puedas seguir escribiendo, huum te entiendo trabajar es muy cansado hehe...
woooww que suspenso, el capitulo de hoy estuvo super genial y ammm algo macabro, cuando Miranda gritaba asi uuuh que miedo y luego lo de su ojo, mas miedo, no te pases, espero y no le haiga pasado nada, es tan linda, ademas Cole se destrosaria xqe aunque no quiera aceptarlo el la ama...
hablando de Cole, maldito puto, que se cree como no le dijo nada a Ania, uuh y eso que es su hermano, a veces, cuando se porta asi lo odio, como se quedo callado, viendo comodamente como sufrian Ania y Damien, se pasa....
woooww no, no que suspenso, aaaaaww y Brittany que horror...
Eustace, como se atrebe, segun el muy preocupado, pero a la mera hora resulto ser complice de la muerte de Ania, uuuhhmm todo va mal con Damien, bueno creo que ahora lo mas importante es que Ania no muera, alguien deve parar a ese hombre que va a asesinarla...

siguela porfavor, tienes que hacer lo que puedas aaaww me muero de curiosidad, no quiero que Ania muera y tengo que saber que pasa con Mir, aaaww siguela porfiss...

suerte en tu trabajo y no descuides la escuela, te quiero un buen...
aaawwww que emocion y suspenso y dramaa aaaaww siguela que no podre dormir de preocupacion...
grasias por coontestar mis preguntas...aaaaaaaaaawwww siguela no queiro que Ania muera noooo...puta, zorra, arrastrada de Ivonne espero y Ania le de una paliza despues de haber sobrevivido eeehhh....:)

Fernanda Jonas dijo...

uuupz perdon publique el coment 2 veces pero esque primero no se podia y despues ya resulto que lo subi 2 veces heheh, bueno asi sirve que hay mas comentarios hahaha...

eres la mejor escritora del mundo, bueno al menos para mi sii...la numero 1 Sthepany Owen...
te quiero...
adiozz cuidate y portate bien ahh no agas cosas malas...

ashanti dijo...

hola niña loca si t dije loca y que ok no eaea con que eres muy visual yo tambien bueno aveses igual lo primero q veo en un chico es su fisico hahaha .
me alegra que ania ya sepa la verdad sobre lo que paso con damien e ivonne yo q ania viera entrado en el momento q hablaban para darle una leccion a esa vieja fea y zoorra jum .NOOOO quiero que ania mueraa u.u eustace es malo??encerio?? quiero saber masss tengo curiosidad soy muy curiosa y siempre me dicen la curiosidad mato al gato y yo coontesto pero hizo al genio ^^ eaea que te valla bien en el trabajo y esfuerzate sabias q de el 100% de personas solo el 5% llega a trabajar en lo que le gusta tienes mas bien tenemos q ser parte de ese 5% jeje me despido.

Tu corazón es libre... ten el valor de escucharlo

Anónimo dijo...

Steph me has dejaddu impresionadda wuuua so maGnificcu asiQe Damien nunca la enGañu ;DDD

poer favure nime Qe no murira, pero poer Qe la Qieren acecinar no no Qieru Qe muera ya Qe ya se reconciliop con Damien aii nuuu...

Lamentu no haber comentaddu en el cap anterior peru es Qe no habia podiddu u.u bueniopp peruu lo importante es Qe ya pudde...

jojojo y como te va en la uni esperu Qe biiien ah y suerte en tu trabajuu...

Bueniop yaa me voii aniositto y esperare el cap con ansias para saver Qe passa nos vemus..

Besssus y abrassus suerte attu:
Denissa Levou n.n

Anónimo dijo...

Steph!!
Cuando entro en tu pagina " Stephlovers" me sale como otra pagina que no me deja entrar a la pagina me gustaria saber como lo quito porque no tengo ni ideaa!!

Attentamente:jonatica_joe&nick

Yeroska dijo...

HAHHAHAHAHAHAHHA ME DIO MUXA RISA LO DE MTV esta demasiado bna la novela me encanta km escribes, no has pensando publicarlas pero en libros de vdd??

AndyKrats dijo...

Steph , no pensé que ibas a darme un sermón por decir que me odiaba, jajaja!
O sea para mi es normal decirme eso, no me odio tan así, solo no me agrado.
En fin, claro que haces bien tu papel de psicóloga! En general no me gusta hablar mucho de mi, pero con vos me suelto demasiado xD
Perdón si te deprimí con mis problemas, pro si tiene muchísima razón.. tendría que tomarme las cosas con mas calma. Solo que la soledad me abruma, no me importaría nada si fuera que no estuviera tan sola. Ese es mi gran temor, quedarme sola, y ver como esta pasando eso, me de miedo. Pero todo depende de el año que pase, cada uno es distinto, en un año tenia el autoestima por la nueves, en otro estaba normal, en otro me sentía feliz, en otro ultra mete deprimida, en otro sola, y ahora en este 2011 anda saber que es lo que viene.
Lo que si tengo es mi cabeza, que la gente se aleja de mi y cuando lo hacen se les ve mejor. Por eso me hecho culpa de todo, tengo algo anda saber que, que evidentemente es malo. Si nadie me extraña y les hace mejor socialmente digo obvio, estar sin mi, quiere decir que yo soy del problema, ya pasaron con 3 personas. Una de ella sigue estando a mi lado, una amiga , bueno mi mejor amiga, pero temo que también se valla y ahí si quedo sola, sola para siempre.
Pero bueno. Intentare estar mas relajada … es verdad, estoy muy presionada y nerviosa todo el tiempo.
Asi que Graciias por tu consejo, lo tomare en cuenta.
Es genial eso de tus amigos, me encanta ese tipo de amistades que tienen un grupo numeroso con nombre y todo. Tienes muchas suerte ;). Lo de Mas allá de la atracción, waa amo esa novela, la verdad es una de mi favoritas, si era media corta venas jajaja, pero así me gusta, porque cuanto mas dramático sea, cuando viene algo bueno al fin, es como que estalla el mundo en felicidad. Me explico?
Lo otra vez las dos nos expandimos demasiado .. xD Pero me gustan las contestaciones largas, como a vos te gustan los comentarios largos jaja.

Genial el capitulo de hoy, no puedo cree que Marcus sea el asesino. Bueno supongo que lo es. Ya tenia que aparecer! Lo que si me quede sorprendida con lo de la zorra Ivonne, tal vez de ella si me lo esperaba, pero de Adrien?? Que decepción!
Ahora resulta que Ivonne , Adrien, Colin, Eustace, todos están contra de Dania ( Damien + Ania) :P
No quiero que muera, que venga Damien a salvarla!
Ah cierto, el fantasma de Brittany!!!!!!!!!!! Vive encima de los 2? Que perturbador. Encima quiere el pan y la torta. No quiero parecer insensible pero, esta muerta. Ya esta ella también se equivoco en ir con damien mientras estaba con Adrien ¬ así que.
Steph, perdona no puedo comentar demasiado, porque lo estoy haciendo clandestinamente. Mi mama no me deja usar la computadora porque debo estudiar, aparte me acusa de adicta ( exageradamente)..
SEGUILA! Graacias por todo!
Muchas suerte en el trabajo y en la Uni
Besoos. Aandy!

Bea dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Bea dijo...

Holaaa! Hace mucho que no te comento :( Lo siento mucho pero solo me da tiempo a leer la historia y nada más :(
Decirte que me encanta cada vez más tu historia sobre Ania y no me esperaba que Ivonne había drogado a Damien.Buff espero el siguiente con ganass ;)
PD: Tienes premio en mi blog:
http://entrelassombras-bea.blogspot.com/2011/02/premioo.html
Espero que te guste ;)
Besoss

Anónimo dijo...

Cómo es eso que "los personajes" de tus novelas postean cosas desde tu twitter? ellos realmente existen? así tal cual como los describiste incluso sus edades?

Anónimo dijo...

Interpretando la foto promocional que tu hiciste de la nove, en una esquina aparece un chico & una chica luego Sean y una chica que sale como sujetada a su brazo podría decirse que bueno, son Damien & Ania, entonces la chica vendría siendo Ivonne, & el chico Adrien? O alguien que también gusta de Ania?
Love. Celeste.

Anónimo dijo...

No he leído a Susan comentando en tu cuenta twitter Jojojojo Por qué será?
Ivana.

Anónimo dijo...

Quisiera saber como eres en Físico Steph. Llevo tiempo leyendo tu novela, fantastik. Ivo.

VISITAS

.

.